El primer personaje noticioso de esta semana tiene muchos nombres pero radica en Tzucacab. Es el yucateco que observa atónito cómo conviven su estilo de ser y hacer y el que hoy marca el bajo mundo. Es el mismo que no se traga aquello de que de repente pueden aparecer de la nada equipos de auténticos “controladores aéreos“ de vuelos misteriosos; es el que ve con asombro cómo su territorio resulta tierra de conquista y negociaciones; es el que, como en el caso de los decapitados, más pronto de lo que se imagina tendrá que volver, resignado, la vista hacia otro lado...
El segundo se llama María Paulina Fernández Cuevas, pero puede ser cualquiera de los miles de jóvenes que viven un mundo irreal aquí en Mérida. Según nos enteramos el lunes pasado, ella —joven psicóloga y con un empleo atractivo— resultó arrollada por su propia fantasía, que envuelta en el materialismo es el gran veneno de nuestros días.
Dicen que nadie escarmienta en cabeza ajena, pero no es ocioso reiterar que estamos rodeados de autosecuestrada(o)s como Paulinas, que son víctimas del auge de la superficialidad y el materialismo galopantes.
Aún resuenan las palabras que pronunció cuando hace más de 20 años le pedimos que colaborara en estas páginas con sus plazas Pública y Dominical: “Claro, Yucatán es un caso especial”, exclamó Miguel Ángel Granados Chapa.
Con la salud casi extinguida, este gran periodista ya no entregó su columna del miércoles pasado. Hoy queremos rendirle tributo pues las luchas cívicas de Yucatán nunca pasaron inadvertidas para su pluma... Ya Dios dirá.
Contrabando. El contrabando asiático vía la Península es preocupante. La frontera de Quintana Roo y Campeche con Centroamérica y el puerto de Progreso son ahora las principales puertas para productos de dudoso origen.
El Instituto para la Protección Privada de la Propiedad Intelectual y el Comercio Legal asegura que los dos estados vecinos son auténticas coladeras que grupos organizados usan para traer prendas elaboradas con tela china pero en Vietnam, Sri Lanka, Malasia e Indonesia para así evadir aranceles (impuestos).
Fue más allá al señalar que Progreso y Puerto Morelos “se están convirtiendo en puntos principales de ingreso de la mercancía ilegal en el Golfo”. Resulta que por aquí y por Veracruz se triangulan artículos incluso de origen africano.
La frontera de México con Belice y Guatemala mide 1,138 kilómetros (176 y 962, respectivamente). Dos aduanas conviven en toda esa franja, que es una maraña de selva, brechas, carreteras a medio construir, vados, zonas inhóspitas y poco vigiladas.
Espulgada. Reciente estudio del Centro de Análisis de la Facultad de Economía de la UNAM nos ayudó a comprender lo que observamos la otra tarde en las cajas de un súper.
Enemigos de gastar tiempo en tiendas y menos cuando estamos en calidad de acompañantes con nulas posibilidades de intervenir en las decisiones, nos dedicamos a curiosear en el área de electrónica.Hasta ahí llegaron tres amas de casa y con cierta discreción dejaban escondidos productos que sacaban de los carritos.
A la cuarta decidimos averiguar motivos. Esas amas de casa terminaban de espulgar su cargamento ya frente a las cajeras y suprimían tantos productos que los exhibidores dedicados a chicles, baterías y rasuradoras tenían que ser constantemente redecorados.
Creíamos que eran cosas prescindibles pero lo que ahí quedaba eran alimentos, la mayoría refrigerados o azucarados. Este reflejo de la crisis tiene mucho que ver con las cifras de la UNAM: del 1 de diciembre de 2006 al 15 de agosto pasado el precio de la Canasta Alimentaria Recomendada (CAR) se elevó 43% y el salario mínimo sólo pasó de 48.67 a 52.59 (+8%).
Los artículos que más se han encarecido este sexenio son: aguacate, 168%; pan dulce, 100%; frijol, 99%; aceite, 94%; papaya, 77%; queso, 71%; pan blanco, 65%, y huevo, 63%.— Mérida, Yucatán.
noviembre 16, 2008
Carambola mortal y la ola de alzas
Las muertes de Juan Camilo Mouriño y José Luis Santiago Vasconcelos también cimbra a la Península, Yucatán incluido.
El primero era pieza clave en el inminente proceso electoral de Campeche y en muchos proyectos relacionados con esa entidad vecina. Su cercanía con el actual gobernador priista y la posibilidad de que ambos estuvieran orquestando un plan maestro para los comicios estatales y federales de julio está en el aire.
Por eso vale la pena averiguar ¿qué barajas políticas campechanas quedan huérfanas con la muerte de Mouriño y cuáles resultan beneficiadas con este radical cambio de escenario?
La desaparición de otro hombre fuerte del aparato oficial: Santiago Vasconcelos también tiene efectos cruciales por estos lares.
Pilar por años de la política anticrimen, era además el fiscal de fiscales en el caso de Mario Villanueva Madrid. El futuro del ex gobernador de Quintana Roo da un vuelco con la muerte de su principal acusador y promotor de que Villanueva terminara preso en una cárcel de los Estados Unidos.
Ya en el ámbito estrictamente local, el tercer hombre noticia de esta semana es Raúl Godoy Montañez, quien hace unas semanas mereció aquí mismo aplausos pero hoy alienta las dudas.
El motivo es su participación u omisión —para el caso es lo mismo— no sólo en las recientes protestas de un grupo sindical del magisterio, sino en muchas pequeñas batallas educativas en las que la mafia de la anticalidad avanza como la humedad en los colegios yucatecos.
Esta semana el detonante de este comentario es la huelga que organizaron en varias escuelas para ir posicionando un conflicto intergremial que desde hace meses se incuba y tiene su origen en la estrategia política del actual de gobierno del Estado.
Con consecuencias en un campo clave como es la educación, esta bolita de nieve que aparentemente goza de la protección oficial comenzó a rodar cuando, incluso con la censurable participación de la policía, se intervino en un evento sindical en Telchac.
¿Subo o bajo? Muchos comerciantes están ante un dilema: Si suben sus precios, como aconsejaría el alza generalizada de insumos y la necesidad de reemplazar inventarios, tal vez no vendan como esperaban y llegarán a enero con menos ingresos, más deudas y con sus bodegas llenas de artículos.
Y es que la crisis se agravó rápidamente y cuando muchos ya tenían en sus tiendas o en camino todos los productos que esperaban desplazar durante un fin de año no tan complicado como resultó éste de 2008.
Ahora se enfrentan a una caída en la demanda, la escasez de financiamiento y una gran competencia, lo que complica las cosas, en especial a la hora de fijar precios.
Este escenario tan especial, que podría jugar sólo temporalmente a favor de nosotros los consumidores, no es más que el preámbulo de lo que se avecina en enero y febrero, cuando —ya sin aguinaldos y festejos— nos veremos cara a cara con lo peor de la crisis.
Angustias. El director de una escuela primaria nos hizo ver una nueva cara de esta crisis: ahora los niños están no sólo interesados en saber qué ocurre con la economía, sino a muchos los veo francamente angustiados por lo que oyen en sus casas, la radio y la televisión.
Considera que el bombardeo de noticias es tal, que los chavos ya no sienten tan ajenos como antes los problemas y eso impone un nuevo reto a los maestros, que temen que el alborto mediático se combine con los efectos familiares de la crisis y desencadene estados de tensión que no ayudan a formar a los ciudadanos del futuro.
Las elecciones en Estados Unidos, los dimes y diretes de la reforma petrolera, la inseguridad urbana, la guerra contra el narcotráfico y los problemas económicos son ruidosos complementos a la ya complicada situación por la que atraviesan las familias yucatecas.— Mérida, Yucatán.
El primero era pieza clave en el inminente proceso electoral de Campeche y en muchos proyectos relacionados con esa entidad vecina. Su cercanía con el actual gobernador priista y la posibilidad de que ambos estuvieran orquestando un plan maestro para los comicios estatales y federales de julio está en el aire.
Por eso vale la pena averiguar ¿qué barajas políticas campechanas quedan huérfanas con la muerte de Mouriño y cuáles resultan beneficiadas con este radical cambio de escenario?
La desaparición de otro hombre fuerte del aparato oficial: Santiago Vasconcelos también tiene efectos cruciales por estos lares.
Pilar por años de la política anticrimen, era además el fiscal de fiscales en el caso de Mario Villanueva Madrid. El futuro del ex gobernador de Quintana Roo da un vuelco con la muerte de su principal acusador y promotor de que Villanueva terminara preso en una cárcel de los Estados Unidos.
Ya en el ámbito estrictamente local, el tercer hombre noticia de esta semana es Raúl Godoy Montañez, quien hace unas semanas mereció aquí mismo aplausos pero hoy alienta las dudas.
El motivo es su participación u omisión —para el caso es lo mismo— no sólo en las recientes protestas de un grupo sindical del magisterio, sino en muchas pequeñas batallas educativas en las que la mafia de la anticalidad avanza como la humedad en los colegios yucatecos.
Esta semana el detonante de este comentario es la huelga que organizaron en varias escuelas para ir posicionando un conflicto intergremial que desde hace meses se incuba y tiene su origen en la estrategia política del actual de gobierno del Estado.
Con consecuencias en un campo clave como es la educación, esta bolita de nieve que aparentemente goza de la protección oficial comenzó a rodar cuando, incluso con la censurable participación de la policía, se intervino en un evento sindical en Telchac.
¿Subo o bajo? Muchos comerciantes están ante un dilema: Si suben sus precios, como aconsejaría el alza generalizada de insumos y la necesidad de reemplazar inventarios, tal vez no vendan como esperaban y llegarán a enero con menos ingresos, más deudas y con sus bodegas llenas de artículos.
Y es que la crisis se agravó rápidamente y cuando muchos ya tenían en sus tiendas o en camino todos los productos que esperaban desplazar durante un fin de año no tan complicado como resultó éste de 2008.
Ahora se enfrentan a una caída en la demanda, la escasez de financiamiento y una gran competencia, lo que complica las cosas, en especial a la hora de fijar precios.
Este escenario tan especial, que podría jugar sólo temporalmente a favor de nosotros los consumidores, no es más que el preámbulo de lo que se avecina en enero y febrero, cuando —ya sin aguinaldos y festejos— nos veremos cara a cara con lo peor de la crisis.
Angustias. El director de una escuela primaria nos hizo ver una nueva cara de esta crisis: ahora los niños están no sólo interesados en saber qué ocurre con la economía, sino a muchos los veo francamente angustiados por lo que oyen en sus casas, la radio y la televisión.
Considera que el bombardeo de noticias es tal, que los chavos ya no sienten tan ajenos como antes los problemas y eso impone un nuevo reto a los maestros, que temen que el alborto mediático se combine con los efectos familiares de la crisis y desencadene estados de tensión que no ayudan a formar a los ciudadanos del futuro.
Las elecciones en Estados Unidos, los dimes y diretes de la reforma petrolera, la inseguridad urbana, la guerra contra el narcotráfico y los problemas económicos son ruidosos complementos a la ya complicada situación por la que atraviesan las familias yucatecas.— Mérida, Yucatán.
Cochinero en el quirófano
En días pasados fuimos testigos de una serie de hechos e indicios que exhiben los peligros de deterioro a los que están expuestos los avances sociopolíticos en Yucatán.
Los hechos, con todo lo que pesan, confirman que por temor, cansancio, desinterés o de plano negligencia estamos perdiendo territorios que habíamos ganado en la ruta que colocan a la sociedad y al ciudadano como ejes del servicio público.Y no estamos hablando de historia ni tampoco de complicadas teorías.
De hechos o claros indicios de lo que puede ocurrir.El escenario son diferentes escuelas de la Universidad Autónoma de Yucatán y el Instituto Tecnológico de Mérida, que gracias al esfuerzo de mucha gente fueron rescatadas de varios pantanos y colocadas sobre las rieles de la tarea educativa.
La grieta son hoy los cambios de directivas estudiantiles. Sin llegar a extremos incluso deseados en materia de eficiencia y excelencia académica, tanto la Uady como el Tec, pero sobretodo la primera, muestran una cara mucho más limpia de la que tenían antes.
Superados creíamos los tiempos en que ambas instituciones sobrevivían en una selva de intereses, traiciones e ineptitudes. Hoy todo ese avance, plenamente social y profesional y alejado de partidismos, se ve amenazado por la reaparición de grupos que ven en las aulas no espacios de preparación sino peldaños para imponer facciones e intereses que sólo prosperan en el mundo de las tinieblas.
Desde luego la Uady no es Harvard ni el Tec es el MIT (Massachusetts Institute of Techonology), pero la mejoría entre el ayer y el hoy es evidente. Falta mucho por hacer, pero sobre todo por preservar el modelo que confirma cómo una institución devaluada sale poco a poco de la crisis gracias al esfuerzo combinado de sociedad y gobiernos.
Todo eso parece que ya comenzó a perderse a través de una grieta por la que hoy reaparecen los viejos vicios, las manos negras y las sectas egoístas que, protegidas por la mala política, minan un campo vital con antitestimonios y antivalores.
Esas fuerzas tienen en el cinismo su mejor escudo y en la incredulidad y la pasividad de las autoridades y fuerzas estudiantiles a sus grandes aliados.Prácticas que creíamos ya superadas, recursos que se antojan cavernícolas en pleno siglo 21 e incongruencias inadmisibles en los espacios universitarios modernos contaminan hoy las fuerzas juveniles de Yucatán.
En alianza con los sectores más impreparados, retrógrados y antiplurales del PRI, grupos de emisarios del pasado ya dieron el primer zarpazo para comenzar a apoderarse de dos trincheras: La representación del sector juvenil. La planicie académica donde debe formarse la clase pensante y comprometida del Yucatán de mañana.
El laboratorio donde se forja a corto, mediano y largo plazo el futuro de cualquier sociedad.Ambos escenarios claves corren hoy el peligro de perderse, pues el objetivo de los aliados del chantaje, el soborno y la amenaza es mantener un estado de cosas corrupto, mediocre y atemorizado para imponer la ley del más fuerte cueste lo que le cueste, incluso a los más pobres.
Ni a las familias ni a los generadores de empleos, por mencionar sólo a dos factores sociales, les conviene que en la formación de los jóvenes yucatecos se enseñoreen elementos tan nocivos.
Si el gobierno, en una prueba más de incapacidad para acceder a un liderazgo real, tiene que recurrir a la contaminación juvenil, los demás elementos que conforman la sociedad deben impedirlo y denunciarlo pues se atenta contra el alma y el porvenir de todos.
Mucho trabajo costó mantener a raya a los elementos que siempre están listos para trepar por las estructuras desvalorizadas. Esfuerzos titánicos se desplegaron para extirpar los tumores sociales que prosperan en los grupos enfermos.
Grandes sacrificios hizo mucha gente visionaria para tratar de comenzar a sanear salones de clase y reglamentos escolares.Valor y entrega se blandieron para acallar las amenazas y tentaciones... Si todo eso lo vivimos hace apenas unos meses y junto a esos testimonios observamos también aparecer las ventajas de contar con espacios educativos más transparentes, ¿con qué cara justificaremos el silencio o de plano la complicidad que hoy permitirían el regreso a las cavernas?
En las batallas estudiantiles no hay buenos y malos. Deben prevaler la razón, la ciencia y el humanismo a raudales. Todo en un marco legal que garantice el reinado de la verdad, la libertad y la investigación. Hijos de todo eso son los avances que permiten a las sociedades aspirar a mejores y más equitativas oportunidades de bienestar.
El desarrollo sustentable no prospera en los campos sembrados de cinismo que hoy quieren contaminar por medio de las elecciones estudiantiles, mañana alterando los sistemas de selección y calificación académicas y pasado mañana apoderándose en definitiva de las estructuras de gobierno. Hay que marcar los altos oportunamente porque de lo contrario después sólo quedará espacio para las lamentaciones.
Cascabel. Desapadrinadas quedan varias figuras panistas yucatecas con la muerte de Juan Camilo Mouriño. Como en los pleitos en las afueras de los colegios, los adversarios ahora sí podrán darse tupido y sin que nadie se meta... A menos que “resucite” Carlos Medina Plascencia..— Mérida, Yucatán.
Los hechos, con todo lo que pesan, confirman que por temor, cansancio, desinterés o de plano negligencia estamos perdiendo territorios que habíamos ganado en la ruta que colocan a la sociedad y al ciudadano como ejes del servicio público.Y no estamos hablando de historia ni tampoco de complicadas teorías.
De hechos o claros indicios de lo que puede ocurrir.El escenario son diferentes escuelas de la Universidad Autónoma de Yucatán y el Instituto Tecnológico de Mérida, que gracias al esfuerzo de mucha gente fueron rescatadas de varios pantanos y colocadas sobre las rieles de la tarea educativa.
La grieta son hoy los cambios de directivas estudiantiles. Sin llegar a extremos incluso deseados en materia de eficiencia y excelencia académica, tanto la Uady como el Tec, pero sobretodo la primera, muestran una cara mucho más limpia de la que tenían antes.
Superados creíamos los tiempos en que ambas instituciones sobrevivían en una selva de intereses, traiciones e ineptitudes. Hoy todo ese avance, plenamente social y profesional y alejado de partidismos, se ve amenazado por la reaparición de grupos que ven en las aulas no espacios de preparación sino peldaños para imponer facciones e intereses que sólo prosperan en el mundo de las tinieblas.
Desde luego la Uady no es Harvard ni el Tec es el MIT (Massachusetts Institute of Techonology), pero la mejoría entre el ayer y el hoy es evidente. Falta mucho por hacer, pero sobre todo por preservar el modelo que confirma cómo una institución devaluada sale poco a poco de la crisis gracias al esfuerzo combinado de sociedad y gobiernos.
Todo eso parece que ya comenzó a perderse a través de una grieta por la que hoy reaparecen los viejos vicios, las manos negras y las sectas egoístas que, protegidas por la mala política, minan un campo vital con antitestimonios y antivalores.
Esas fuerzas tienen en el cinismo su mejor escudo y en la incredulidad y la pasividad de las autoridades y fuerzas estudiantiles a sus grandes aliados.Prácticas que creíamos ya superadas, recursos que se antojan cavernícolas en pleno siglo 21 e incongruencias inadmisibles en los espacios universitarios modernos contaminan hoy las fuerzas juveniles de Yucatán.
En alianza con los sectores más impreparados, retrógrados y antiplurales del PRI, grupos de emisarios del pasado ya dieron el primer zarpazo para comenzar a apoderarse de dos trincheras: La representación del sector juvenil. La planicie académica donde debe formarse la clase pensante y comprometida del Yucatán de mañana.
El laboratorio donde se forja a corto, mediano y largo plazo el futuro de cualquier sociedad.Ambos escenarios claves corren hoy el peligro de perderse, pues el objetivo de los aliados del chantaje, el soborno y la amenaza es mantener un estado de cosas corrupto, mediocre y atemorizado para imponer la ley del más fuerte cueste lo que le cueste, incluso a los más pobres.
Ni a las familias ni a los generadores de empleos, por mencionar sólo a dos factores sociales, les conviene que en la formación de los jóvenes yucatecos se enseñoreen elementos tan nocivos.
Si el gobierno, en una prueba más de incapacidad para acceder a un liderazgo real, tiene que recurrir a la contaminación juvenil, los demás elementos que conforman la sociedad deben impedirlo y denunciarlo pues se atenta contra el alma y el porvenir de todos.
Mucho trabajo costó mantener a raya a los elementos que siempre están listos para trepar por las estructuras desvalorizadas. Esfuerzos titánicos se desplegaron para extirpar los tumores sociales que prosperan en los grupos enfermos.
Grandes sacrificios hizo mucha gente visionaria para tratar de comenzar a sanear salones de clase y reglamentos escolares.Valor y entrega se blandieron para acallar las amenazas y tentaciones... Si todo eso lo vivimos hace apenas unos meses y junto a esos testimonios observamos también aparecer las ventajas de contar con espacios educativos más transparentes, ¿con qué cara justificaremos el silencio o de plano la complicidad que hoy permitirían el regreso a las cavernas?
En las batallas estudiantiles no hay buenos y malos. Deben prevaler la razón, la ciencia y el humanismo a raudales. Todo en un marco legal que garantice el reinado de la verdad, la libertad y la investigación. Hijos de todo eso son los avances que permiten a las sociedades aspirar a mejores y más equitativas oportunidades de bienestar.
El desarrollo sustentable no prospera en los campos sembrados de cinismo que hoy quieren contaminar por medio de las elecciones estudiantiles, mañana alterando los sistemas de selección y calificación académicas y pasado mañana apoderándose en definitiva de las estructuras de gobierno. Hay que marcar los altos oportunamente porque de lo contrario después sólo quedará espacio para las lamentaciones.
Cascabel. Desapadrinadas quedan varias figuras panistas yucatecas con la muerte de Juan Camilo Mouriño. Como en los pleitos en las afueras de los colegios, los adversarios ahora sí podrán darse tupido y sin que nadie se meta... A menos que “resucite” Carlos Medina Plascencia..— Mérida, Yucatán.
noviembre 03, 2008
Un PAN... ¿sin Mérida?
Muy probablemente el destino de la alcaldía de Mérida se decidirá en las elecciones federales. Sí, el domingo 5 de julio de 2009, no hasta mayo de 2010.
El motivo parte de comentarios ya expuestos sobre las circunstancias políticas que nos rodean y de que, como nunca había ocurrido en la historia moderna, la selección de los candidatos a la Presidencia Municipal dependerá del escenario que se montará en los próximos meses y de los votos que cosechen los aspirantes a la Cámara de Diputados en julio próximo.
Estamos, en el análisis político, ante un final predecible pero cuyo trayecto oculta puentes, minas y pantanos que merecen revisarse.
Hoy veamos el caso del PAN, que gobierna la capital yucateca desde 1991 y que además del lógico desgaste que representa un ejercicio prolongado del poder, se enfrenta a un cuantioso voto juvenil, sin las motivaciones históricas que apenas hace unos años atraían miles de votos.
Aunque cada uno de estos dos elementos son causa suficiente para pronosticar una dura batalla, creemos que los panistas tienen además que transitar por tres peligrosas rutas que pasan por 2009 y terminan en 2010:
Lo que antes era un sí automático a cualquiera que le ofrecieran la candidatura a la alcaldía, ahora probablemente merecerá como respuesta el silencio, la prudente espera y una amplia evaluación.
Al nuevo alto riesgo de perder hay que sumarle el reto que implicará obtener los recursos para hacer frente a una campaña muy competida y de la que intentarán mantenerse distantes patrocinadores que antes no dudaban en participar.
¿O creen que no invitan a la “prudencia” las sombras del gobierno estatal y del gigante priista que seguramente resurgirá en los comicios federales?
Como disfraz a su temor o por razones justificables, los grupos que aplauden la eficiencia administrativa y otras cualidades de algunas comunas panistas ya no descartan a priori la alternancia como una herramienta para hacerse notar en una sociedad urbana enferma que requiere de cirugías mayores.
¿Quién será el candidato que postule el PAN en esas circunstancias? ¿Verdad que la decisión dependerá mucho de lo que ocurra o deje de ocurrir en los sótanos de las inminentes elecciones federales de 2009?
La unidad partidista que fácilmente y hasta por conveniencia se podría lograr en las elecciones federales, estará sometida a una dura prueba en 2010, cuando los panistas tendrán que resolver no seis o siete sino 106 problemas municipales y otorgar más de 15 pasaportes para el Congreso.
Los dos grupos que se disputan el PAN yucateco —por un lado Patricio Patrón Laviada, Beatriz Zavala Peniche y las directivas formales, y por el otro Luis Correa Mena con la poca o mucha fuerza que tenga en la comuna meridana y entre la disidencia panista en general— se verán de nuevo las caras, ya sin maquillaje, cuando se comiencen a seleccionar nombres y apellidos para puestos, sueldos y demás “prestaciones” locales.
Eso complicará la decisión de más de un precandidato, sobre todo en el caso de Mérida. No cualquiera dirá yo quiero, puedo y me arriesgo... Y luego faltará ver si el que lo diga es realmente el más indicado para lograr el objetivo.
Cómo medir el alcance de la abstención será otra tarea difícil. Contra lo que ocurría, por muy elevada que sea la de 2009 no necesariamente será muy distinta a la de 2010.Hay elementos que invitan a pensar que las cifras observadas hace unos días en Coahuila (más del 60% de abstención y miles y miles de votos deliberadamente nulos) pueden reproducirse en otros sitios de la República.
Siempre es riesgoso comparar la elección de unos cuantos legisladores con la que involucra a muchos como son las municipales, pero en Yucatán habrá barajas que antes no entraban a la jugada.
En 2010 el PAN cosecharía cualquier castigo directo en cada población yucateca y resentiría plenamente los efectos de las campañas formal y encubierta de todos sus adversarios. Además, junto a lo que ocurra el próximo año en todo el país, ahí estará el lastre que representa perder los seis comicios celebrados en 2008. Todos, sin excepción. En Baja California Sur, Quintana Roo, Nayarit, Guerrero, Coahuila y la próxima semana en Hidalgo.
Con récord nacional de participación electoral, el comportamiento de los yucatecos no se espera tan espectacular en 2009 ni unos meses después en los comicios estatales.
A estas alturas, el panorama del PAN se ve complicado para conseguir una nueva reelección en la Comuna meridana. Cuantificar su voto “duro” y al mismo tiempo evaluar el alcance de miles de jóvenes que hoy pueden mandar en las urnas son también operaciones a las que deberá enfrentarse a la hora de decidir quién debe ser el candidato(a) que librará la madre de todas las batallas ante el grupo priista que comanda la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco y recibirá el respaldo de toda la caballería del PRI que ve en la reconquista de Mérida una escala importante en su camino a Los Pinos.
No en balde muchos se preguntan: ¿Qué sería del PAN en Yucatán sin la comuna de Mérida?
Aunque tendrá la oportunidad de medir y entrenar fuerzas en 2009, creemos que el panismo yucateco terminará enfrentándose a un panorama muy difícil y rascándose con sus propias uñas en 2010, pues el comodín que representaría un sorpresivo golpe de timón con una candidatura ciudadana difícilmente se produzca. De uno y otro lado parece clausurada esa valiosa puerta que antes permanecía abierta... pero también casi siempre desdeñada.
Cascabel.— Como están las cosas, ojalá existiera Santa Clos.
El motivo parte de comentarios ya expuestos sobre las circunstancias políticas que nos rodean y de que, como nunca había ocurrido en la historia moderna, la selección de los candidatos a la Presidencia Municipal dependerá del escenario que se montará en los próximos meses y de los votos que cosechen los aspirantes a la Cámara de Diputados en julio próximo.
Estamos, en el análisis político, ante un final predecible pero cuyo trayecto oculta puentes, minas y pantanos que merecen revisarse.
Hoy veamos el caso del PAN, que gobierna la capital yucateca desde 1991 y que además del lógico desgaste que representa un ejercicio prolongado del poder, se enfrenta a un cuantioso voto juvenil, sin las motivaciones históricas que apenas hace unos años atraían miles de votos.
Aunque cada uno de estos dos elementos son causa suficiente para pronosticar una dura batalla, creemos que los panistas tienen además que transitar por tres peligrosas rutas que pasan por 2009 y terminan en 2010:
Lo que antes era un sí automático a cualquiera que le ofrecieran la candidatura a la alcaldía, ahora probablemente merecerá como respuesta el silencio, la prudente espera y una amplia evaluación.
Al nuevo alto riesgo de perder hay que sumarle el reto que implicará obtener los recursos para hacer frente a una campaña muy competida y de la que intentarán mantenerse distantes patrocinadores que antes no dudaban en participar.
¿O creen que no invitan a la “prudencia” las sombras del gobierno estatal y del gigante priista que seguramente resurgirá en los comicios federales?
Como disfraz a su temor o por razones justificables, los grupos que aplauden la eficiencia administrativa y otras cualidades de algunas comunas panistas ya no descartan a priori la alternancia como una herramienta para hacerse notar en una sociedad urbana enferma que requiere de cirugías mayores.
¿Quién será el candidato que postule el PAN en esas circunstancias? ¿Verdad que la decisión dependerá mucho de lo que ocurra o deje de ocurrir en los sótanos de las inminentes elecciones federales de 2009?
La unidad partidista que fácilmente y hasta por conveniencia se podría lograr en las elecciones federales, estará sometida a una dura prueba en 2010, cuando los panistas tendrán que resolver no seis o siete sino 106 problemas municipales y otorgar más de 15 pasaportes para el Congreso.
Los dos grupos que se disputan el PAN yucateco —por un lado Patricio Patrón Laviada, Beatriz Zavala Peniche y las directivas formales, y por el otro Luis Correa Mena con la poca o mucha fuerza que tenga en la comuna meridana y entre la disidencia panista en general— se verán de nuevo las caras, ya sin maquillaje, cuando se comiencen a seleccionar nombres y apellidos para puestos, sueldos y demás “prestaciones” locales.
Eso complicará la decisión de más de un precandidato, sobre todo en el caso de Mérida. No cualquiera dirá yo quiero, puedo y me arriesgo... Y luego faltará ver si el que lo diga es realmente el más indicado para lograr el objetivo.
Cómo medir el alcance de la abstención será otra tarea difícil. Contra lo que ocurría, por muy elevada que sea la de 2009 no necesariamente será muy distinta a la de 2010.Hay elementos que invitan a pensar que las cifras observadas hace unos días en Coahuila (más del 60% de abstención y miles y miles de votos deliberadamente nulos) pueden reproducirse en otros sitios de la República.
Siempre es riesgoso comparar la elección de unos cuantos legisladores con la que involucra a muchos como son las municipales, pero en Yucatán habrá barajas que antes no entraban a la jugada.
En 2010 el PAN cosecharía cualquier castigo directo en cada población yucateca y resentiría plenamente los efectos de las campañas formal y encubierta de todos sus adversarios. Además, junto a lo que ocurra el próximo año en todo el país, ahí estará el lastre que representa perder los seis comicios celebrados en 2008. Todos, sin excepción. En Baja California Sur, Quintana Roo, Nayarit, Guerrero, Coahuila y la próxima semana en Hidalgo.
Con récord nacional de participación electoral, el comportamiento de los yucatecos no se espera tan espectacular en 2009 ni unos meses después en los comicios estatales.
A estas alturas, el panorama del PAN se ve complicado para conseguir una nueva reelección en la Comuna meridana. Cuantificar su voto “duro” y al mismo tiempo evaluar el alcance de miles de jóvenes que hoy pueden mandar en las urnas son también operaciones a las que deberá enfrentarse a la hora de decidir quién debe ser el candidato(a) que librará la madre de todas las batallas ante el grupo priista que comanda la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco y recibirá el respaldo de toda la caballería del PRI que ve en la reconquista de Mérida una escala importante en su camino a Los Pinos.
No en balde muchos se preguntan: ¿Qué sería del PAN en Yucatán sin la comuna de Mérida?
Aunque tendrá la oportunidad de medir y entrenar fuerzas en 2009, creemos que el panismo yucateco terminará enfrentándose a un panorama muy difícil y rascándose con sus propias uñas en 2010, pues el comodín que representaría un sorpresivo golpe de timón con una candidatura ciudadana difícilmente se produzca. De uno y otro lado parece clausurada esa valiosa puerta que antes permanecía abierta... pero también casi siempre desdeñada.
Cascabel.— Como están las cosas, ojalá existiera Santa Clos.
Pobre pero honesto... y cero ciclones
Nuestro primer hombre-noticia de la semana es Elías Tut Méndez y muy probablemente ningún lector lo recuerde.
Tiene 45 años y casi todos los días, de seis a ocho de la mañana, se dedica a limpiar playas. Luego vende xpelón y verduras.
Antes, cuando había meros, pescaba.
El domingo, en el playón de Xtul, descubrió un bulto con 42 kilos de cocaína.
Al relatar que nunca pensó en quedarse con la droga, Elías nos dio una lección al precisar: Soy pobre y lo seguiré siendo, pero soy honesto.
¿Cuántos haríamos lo mismo pese a tener a nuestro alcance más oportunidades y conocimientos que Elías?...
El pescador sin pesca halló la cocaína en una playa desierta y cuando sólo lo acompañaban su esposa Silvia y un oxidado triciclo.
Por motivos diferentes queremos también incluir en esta lista al senador Santiago Creel Miranda, quien el sábado en un acto panista habló de las linduras que deben prevalecer en cualquier actividad políticas.
Seguramente con la entonación apropiada, se dio tiempo de recordar “viejas luchas cívicas de los yucatecos“.
Pero no por eso está en este Trío. El motivo es que, aplicando la congruencia de la que ahí se habló, ojalá aparezca alguien que nos recuerde el papel que jugó Creel Miranda en la campaña para imponer un consejo electoral yucateco espurio.
Más de uno se lamenta cómo el entonces secretario de Gobernación daba la espalda a esas “luchas cívicas“ que tanto se añoran hoy.
Margarita Robleda Moguel celebra esta semana, con dos convivencias, treinta años de cantar, crear, escribir y regalar esperanzas entre niños y adultos.
Yucateca por los cuatro costados, su mensaje es alegre y justiciero... Un auténtico canto a la vida.
Por eso bien se merece esta mención especial.
Sin ciclones. Aunque sea en voz baja ya podemos decir que la brincamos. Y es que todo parece indicar que una vez más los huracanes nos perdonaron la vida.
El frente frío que nos acompañó el martes y miércoles pasados es un buen blindaje para poder afirmar desde ahora que 2008 fue otro año sin ciclones en Yucatán.
Los pronósticos volvieron a fallar y la Península entera lo agradece sin disimulo. Pescadores, turisteros, campesinos, granjeros y público en general debemos agradecerle al Buen Pastor este premio vía la naturaleza.
Basta observar las penurias por las que atraviesan hoy cubanos, haitianos, tabasqueños y veracruzanos para valorar tantas bendiciones.
Ya con tres temporadas sin grandes sobresaltos, ojalá retornen las reservaciones turísticas a llenar las agendas de septiembre y octubre, y así el motor turístico peninsular recobre su gran potencia y la economía regional agarre mejor ritmo.
Por lo pronto, mucho ganaríamos los yucatecos con reanudar estudios y trabajos para proteger nuestras playas de la erosión y la ambición de algunos egoístas.
La otra cara. Ya con la minireforma petrolera en puerta urge averiguar cómo y de dónde sacará el gobierno el dinero que necesitará y que ahora le decomisa a Pemex para mantener más o menos funcionando las finanzas públicas.
Si bien hay varios años de plazo para ir dejándole a la paraestatal todos sus ingresos, necesitamos nos expliquen cómo piensa Hacienda aumentar la recaudación.
Las tres rutas más conocidas son subir o crear impuestos; elevar el precio y tarifas de los servicios y productos oficiales, o bien contratar más deuda.
Esta es la otra cara de la reformita petrolera que tanto ruido causa y que, entre sus indudables beneficios está que el ciudadano común y corriente ya tiene más información sobre temas que antes sólo interesaban a unos cuantos.
Tiene 45 años y casi todos los días, de seis a ocho de la mañana, se dedica a limpiar playas. Luego vende xpelón y verduras.
Antes, cuando había meros, pescaba.
El domingo, en el playón de Xtul, descubrió un bulto con 42 kilos de cocaína.
Al relatar que nunca pensó en quedarse con la droga, Elías nos dio una lección al precisar: Soy pobre y lo seguiré siendo, pero soy honesto.
¿Cuántos haríamos lo mismo pese a tener a nuestro alcance más oportunidades y conocimientos que Elías?...
El pescador sin pesca halló la cocaína en una playa desierta y cuando sólo lo acompañaban su esposa Silvia y un oxidado triciclo.
Por motivos diferentes queremos también incluir en esta lista al senador Santiago Creel Miranda, quien el sábado en un acto panista habló de las linduras que deben prevalecer en cualquier actividad políticas.
Seguramente con la entonación apropiada, se dio tiempo de recordar “viejas luchas cívicas de los yucatecos“.
Pero no por eso está en este Trío. El motivo es que, aplicando la congruencia de la que ahí se habló, ojalá aparezca alguien que nos recuerde el papel que jugó Creel Miranda en la campaña para imponer un consejo electoral yucateco espurio.
Más de uno se lamenta cómo el entonces secretario de Gobernación daba la espalda a esas “luchas cívicas“ que tanto se añoran hoy.
Margarita Robleda Moguel celebra esta semana, con dos convivencias, treinta años de cantar, crear, escribir y regalar esperanzas entre niños y adultos.
Yucateca por los cuatro costados, su mensaje es alegre y justiciero... Un auténtico canto a la vida.
Por eso bien se merece esta mención especial.
Sin ciclones. Aunque sea en voz baja ya podemos decir que la brincamos. Y es que todo parece indicar que una vez más los huracanes nos perdonaron la vida.
El frente frío que nos acompañó el martes y miércoles pasados es un buen blindaje para poder afirmar desde ahora que 2008 fue otro año sin ciclones en Yucatán.
Los pronósticos volvieron a fallar y la Península entera lo agradece sin disimulo. Pescadores, turisteros, campesinos, granjeros y público en general debemos agradecerle al Buen Pastor este premio vía la naturaleza.
Basta observar las penurias por las que atraviesan hoy cubanos, haitianos, tabasqueños y veracruzanos para valorar tantas bendiciones.
Ya con tres temporadas sin grandes sobresaltos, ojalá retornen las reservaciones turísticas a llenar las agendas de septiembre y octubre, y así el motor turístico peninsular recobre su gran potencia y la economía regional agarre mejor ritmo.
Por lo pronto, mucho ganaríamos los yucatecos con reanudar estudios y trabajos para proteger nuestras playas de la erosión y la ambición de algunos egoístas.
La otra cara. Ya con la minireforma petrolera en puerta urge averiguar cómo y de dónde sacará el gobierno el dinero que necesitará y que ahora le decomisa a Pemex para mantener más o menos funcionando las finanzas públicas.
Si bien hay varios años de plazo para ir dejándole a la paraestatal todos sus ingresos, necesitamos nos expliquen cómo piensa Hacienda aumentar la recaudación.
Las tres rutas más conocidas son subir o crear impuestos; elevar el precio y tarifas de los servicios y productos oficiales, o bien contratar más deuda.
Esta es la otra cara de la reformita petrolera que tanto ruido causa y que, entre sus indudables beneficios está que el ciudadano común y corriente ya tiene más información sobre temas que antes sólo interesaban a unos cuantos.
Las motivaciones de tres gobernadores
Para tratar de entender y ubicar el destino de la realidad de Yucatán un grupo de jóvenes nos sugirió escribir sobre los motivos que impulsan a los políticos.
Hablar sobre la justificación del poder es, desde hace años, preocupación de decenas de estudiosos. Si dilucidar entre muchísimas teorías es tarea complicada, pasar de los planteamientos a los escenarios reales es más arriesgado, pero como alentar la reflexión es la meta, nos atrevemos a desentrañar el leit motiv de los tres últimos gobernadores.
En orden de aparición nos parece que Víctor Cervera Pacheco buscaba el poder porque disfrutaba, según él casi necesitaba ejercer el mando para alcanzar una meta con orígenes reivindicadores personales.
El motivo que lo llevó a formar un cacicazgo, incluso con pasajes antidemocráticos, no tenía como resorte principal la visión económica y menos la ideológica.
Descartar esas dos justificaciones habla del tamaño de la primera. El animal político que llevaba adentro era capaz de sacrificar aspectos que en otros teatros son fundamentales. Eso no quiere decir que la cuestión económica era un cero a la izquierda y que él o sus incondicionales no hubieran cobrado dividendos, pero en el caso de Cervera Pacheco creemos que en todo caso la ambición de riqueza resultaba secundaria.
Imponer una ideología, justificación que mueve a cientos de políticos por todo el mundo, era algo muy ajeno a la visión que tenía del ejercicio del poder. Como buen priista chapado al viejo sistema y sus reglas, la cuestión ideológica se traducía a colocarle un simple disfraz a acciones y proyectos.
Su éxito, dentro del escenario priista, creó incluso una dependencia —algunos aventados podrían llamarla adicción— que lo llevó a un final inesperado para él, debido, en buena medida, a que cambiaron las reglas en el país.
Y conste que el motivo de este escrito es hablar del motivo político y de ninguna manera hacer un balance de alguien o de algo. Por eso concluimos que Cervera Pacheco era un animal 100% político y su actuación oficial dependía casi totalmente de las consecuencias que tuviera en ese campo. Una visión así de personalista suele sacrificar, injustificadamente, muchas cosas.
Patricio Patrón Laviada es, creemos, un político distinto, pero parecido en algunos aspectos a su predecesor y gran adversario. Conste, estamos hablado del político.
La justificación que lo llevó a buscar intensamente el poder tiene varias caras, pero a fin de cuentas creemos que es ideológico en la acepción más generosa de esa palabra pues, aunque en este caso carece de sustentos filosóficos la lucha del ex gobernador panista, sí implicó la búsqueda de un cambio estructural en la sociedad y el gobierno.
Si lo consiguió o no y si en realidad el cambio era a fondo o sólo de forma serían temas de otros escritos. Nuestra conclusión es que Patricio Patrón tampoco tuvo la cuestión económica como el motivo de los motivos y que su meta tiene incluso mucho que ver con raíces familiares orientadas a sembrar actitudes de servicio.
Al revisar sus discursos como funcionario municipal, candidato, alcalde y gobernador, se encuentran indicios de propósitos de cambio en escenarios vitales para la sociedad y que se consideraban contaminados por los regímenes del PRI.
De ahí que las expectativas que generó fueran tan grandes y que ahora muchas luzcan como pendientes. A esos reclamos se suman los que alentaron su personalismo y la forma en que incluso disfrutaba arrinconar a sus adversarios.
A diferencia de su predecesor, la carrera política del actual titular de la Profepa aún puede recibir oportunidades, ya sea directa o a través de otras personas. Por eso no es ocioso precisar que lo antes expuesto tiene que ver con lo observado hasta ahora. Lo que venga será harina de otro costal.
Las motivaciones de Patricio Patrón también las encontramos muchas veces lejos de las cuestiones partidistas. Su visión del poder no coincide siempre con la praxis del PAN. Conocidas son las divergencias que sostuvo el entonces gobernador con altos mandos de su partido. Prueba secundaria de ese alejamiento es el escaso número de viajes que realizó durante su gestión a la metrópoli.
Creemos que Patrón Laviada también resulta un animal político, pero con motivos distintos a los de Cervera Pacheco. Tal vez porque también ambicionó crear una hegemonía, que algunos inútilmente intentan justificar como una “cadena del bien ante el mal”, la incomprensión y la soledad de las que se quejaba al perder el poder lo sitúan frente a una realidad que no terminó de entender y menos de aprovechar.
Ivonne Ortega Pacheco es un caso parecido, al escudriñar en sus motivos políticos. De entrada es obvio que no tienen grandes cimientos ideológicos y si alguien los encuentra serán seguramente producto de la imitación, conveniencia o circunstanciales.
Carecer de esa motivación no necesariamente es un lastre. El problema radica cuando no se suple esa limitante con apertura y suficiente sensibilidad para así convertir una debilidad en fortaleza al mostrarse receptiva y dispuesta a la participación ciudadana.
Joven, generacionalmente alejada de las grandes luchas reivindicatorias, es evidente que la actual gobernadora se puede dar el lujo de desdeñar las cuestiones ideológicas y sólo abrazar las causas de la eficiencia. Es tal la crisis social que nos agobia, que la habilidad para saber plegarse a un proyecto político exitoso y vender una imagen de eficacia es suficiente para tener éxito.
Sin embargo, la visión de un político no es la misma cuando vía las aulas o la calle ha participado en los procesos de evo o revolución social. Hoy, para desgracia de las nuevas generaciones, los sindicatos ya no luchan por mayores libertades y por la dignidad de los trabajadores, sino sólo por cuestiones económicas o incluso para obtener más asuetos... Ahora los jóvenes no suspenden clases exigiendo mejores y más plurales maestros, sino para reclamar mayores presupuestos para sus aventuras.
Hoy la lucha ideológica está condenada a los claustros, mientras el proceso de aprendizaje sale de las aulas y se sitúa en el ciberespacio. Y ahí lo que cuenta es la rapidez, la facilidad y el disfrute. A sus 35 años de edad la gobernadora es parte de esa generación. Por eso resulta difícil hallar justificaciones ideológicas en su carrera política.
Si bien está comprobado que le gusta apostar en el campo de la política —ahí están sus cuantiosas aportaciones a la candidatura presidencial de Roberto Madrazo Pintado y el millonario presupuesto que ejerció en su campaña por la gubernatura—, hoy por hoy la cuestión económica en la vida de Ivonne Ortega y su equipo tenemos que encadenarla a su actuación oficial. Uno y otro aspectos van de la mano. Si aparece abundancia, el origen estará claro, aunque se quiera hablar de visión empresarial y otras minucias, que por atractivas que sean nunca alcanzarán las proporciones de las que hablaríamos.
Como las aspiraciones de la joven priista no terminan en el Palacio de la calle 61, habrá que dejar abierta la posibilidad de que su motivo-motivo político sea el económico o cuando menos su justificación tenga algunos elementos materiales. Sólo abrir esa posibilidad implica una diferencia con sus dos predecesores.
Sin una justificación ideológica y con la cuestión económica en el aire, tendremos entonces que decir que la motivación de Ivonne Ortega tiene mucho que ver también con una ambición personal-política, estimulada por pertenecer a un proyecto que está lejos de protagonizar, aunque le favorezca el inminente mayor equilibrio de géneros en la baraja electoral. Esa dependencia, por cierto, establece diferencias con la carrera de su tío y con el localismo de Patricio Patrón.
A fin de cuentas los tres, sin grandes anclas ideológicas, pero ambiciosos y personalistas en sus respectivas motivaciones, nos han encadenado al terreno estrictamente político, escenario en el que los errores se pagan con sangre, sudor y lágrimas.
Tal vez por eso nuestra proyección industrial y comercial sea tan estrecha, y la dependencia de los subsidios resulte tan constante.
Cascabel.— Se antojaba imposible pero ahora tal vez aceptemos que sea cierto que hay momentos en que podemos cambiar una bolsa de churritos por unas barritas de multigrano Linaza... Aunque Ud. no lo crea.
Hablar sobre la justificación del poder es, desde hace años, preocupación de decenas de estudiosos. Si dilucidar entre muchísimas teorías es tarea complicada, pasar de los planteamientos a los escenarios reales es más arriesgado, pero como alentar la reflexión es la meta, nos atrevemos a desentrañar el leit motiv de los tres últimos gobernadores.
En orden de aparición nos parece que Víctor Cervera Pacheco buscaba el poder porque disfrutaba, según él casi necesitaba ejercer el mando para alcanzar una meta con orígenes reivindicadores personales.
El motivo que lo llevó a formar un cacicazgo, incluso con pasajes antidemocráticos, no tenía como resorte principal la visión económica y menos la ideológica.
Descartar esas dos justificaciones habla del tamaño de la primera. El animal político que llevaba adentro era capaz de sacrificar aspectos que en otros teatros son fundamentales. Eso no quiere decir que la cuestión económica era un cero a la izquierda y que él o sus incondicionales no hubieran cobrado dividendos, pero en el caso de Cervera Pacheco creemos que en todo caso la ambición de riqueza resultaba secundaria.
Imponer una ideología, justificación que mueve a cientos de políticos por todo el mundo, era algo muy ajeno a la visión que tenía del ejercicio del poder. Como buen priista chapado al viejo sistema y sus reglas, la cuestión ideológica se traducía a colocarle un simple disfraz a acciones y proyectos.
Su éxito, dentro del escenario priista, creó incluso una dependencia —algunos aventados podrían llamarla adicción— que lo llevó a un final inesperado para él, debido, en buena medida, a que cambiaron las reglas en el país.
Y conste que el motivo de este escrito es hablar del motivo político y de ninguna manera hacer un balance de alguien o de algo. Por eso concluimos que Cervera Pacheco era un animal 100% político y su actuación oficial dependía casi totalmente de las consecuencias que tuviera en ese campo. Una visión así de personalista suele sacrificar, injustificadamente, muchas cosas.
Patricio Patrón Laviada es, creemos, un político distinto, pero parecido en algunos aspectos a su predecesor y gran adversario. Conste, estamos hablado del político.
La justificación que lo llevó a buscar intensamente el poder tiene varias caras, pero a fin de cuentas creemos que es ideológico en la acepción más generosa de esa palabra pues, aunque en este caso carece de sustentos filosóficos la lucha del ex gobernador panista, sí implicó la búsqueda de un cambio estructural en la sociedad y el gobierno.
Si lo consiguió o no y si en realidad el cambio era a fondo o sólo de forma serían temas de otros escritos. Nuestra conclusión es que Patricio Patrón tampoco tuvo la cuestión económica como el motivo de los motivos y que su meta tiene incluso mucho que ver con raíces familiares orientadas a sembrar actitudes de servicio.
Al revisar sus discursos como funcionario municipal, candidato, alcalde y gobernador, se encuentran indicios de propósitos de cambio en escenarios vitales para la sociedad y que se consideraban contaminados por los regímenes del PRI.
De ahí que las expectativas que generó fueran tan grandes y que ahora muchas luzcan como pendientes. A esos reclamos se suman los que alentaron su personalismo y la forma en que incluso disfrutaba arrinconar a sus adversarios.
A diferencia de su predecesor, la carrera política del actual titular de la Profepa aún puede recibir oportunidades, ya sea directa o a través de otras personas. Por eso no es ocioso precisar que lo antes expuesto tiene que ver con lo observado hasta ahora. Lo que venga será harina de otro costal.
Las motivaciones de Patricio Patrón también las encontramos muchas veces lejos de las cuestiones partidistas. Su visión del poder no coincide siempre con la praxis del PAN. Conocidas son las divergencias que sostuvo el entonces gobernador con altos mandos de su partido. Prueba secundaria de ese alejamiento es el escaso número de viajes que realizó durante su gestión a la metrópoli.
Creemos que Patrón Laviada también resulta un animal político, pero con motivos distintos a los de Cervera Pacheco. Tal vez porque también ambicionó crear una hegemonía, que algunos inútilmente intentan justificar como una “cadena del bien ante el mal”, la incomprensión y la soledad de las que se quejaba al perder el poder lo sitúan frente a una realidad que no terminó de entender y menos de aprovechar.
Ivonne Ortega Pacheco es un caso parecido, al escudriñar en sus motivos políticos. De entrada es obvio que no tienen grandes cimientos ideológicos y si alguien los encuentra serán seguramente producto de la imitación, conveniencia o circunstanciales.
Carecer de esa motivación no necesariamente es un lastre. El problema radica cuando no se suple esa limitante con apertura y suficiente sensibilidad para así convertir una debilidad en fortaleza al mostrarse receptiva y dispuesta a la participación ciudadana.
Joven, generacionalmente alejada de las grandes luchas reivindicatorias, es evidente que la actual gobernadora se puede dar el lujo de desdeñar las cuestiones ideológicas y sólo abrazar las causas de la eficiencia. Es tal la crisis social que nos agobia, que la habilidad para saber plegarse a un proyecto político exitoso y vender una imagen de eficacia es suficiente para tener éxito.
Sin embargo, la visión de un político no es la misma cuando vía las aulas o la calle ha participado en los procesos de evo o revolución social. Hoy, para desgracia de las nuevas generaciones, los sindicatos ya no luchan por mayores libertades y por la dignidad de los trabajadores, sino sólo por cuestiones económicas o incluso para obtener más asuetos... Ahora los jóvenes no suspenden clases exigiendo mejores y más plurales maestros, sino para reclamar mayores presupuestos para sus aventuras.
Hoy la lucha ideológica está condenada a los claustros, mientras el proceso de aprendizaje sale de las aulas y se sitúa en el ciberespacio. Y ahí lo que cuenta es la rapidez, la facilidad y el disfrute. A sus 35 años de edad la gobernadora es parte de esa generación. Por eso resulta difícil hallar justificaciones ideológicas en su carrera política.
Si bien está comprobado que le gusta apostar en el campo de la política —ahí están sus cuantiosas aportaciones a la candidatura presidencial de Roberto Madrazo Pintado y el millonario presupuesto que ejerció en su campaña por la gubernatura—, hoy por hoy la cuestión económica en la vida de Ivonne Ortega y su equipo tenemos que encadenarla a su actuación oficial. Uno y otro aspectos van de la mano. Si aparece abundancia, el origen estará claro, aunque se quiera hablar de visión empresarial y otras minucias, que por atractivas que sean nunca alcanzarán las proporciones de las que hablaríamos.
Como las aspiraciones de la joven priista no terminan en el Palacio de la calle 61, habrá que dejar abierta la posibilidad de que su motivo-motivo político sea el económico o cuando menos su justificación tenga algunos elementos materiales. Sólo abrir esa posibilidad implica una diferencia con sus dos predecesores.
Sin una justificación ideológica y con la cuestión económica en el aire, tendremos entonces que decir que la motivación de Ivonne Ortega tiene mucho que ver también con una ambición personal-política, estimulada por pertenecer a un proyecto que está lejos de protagonizar, aunque le favorezca el inminente mayor equilibrio de géneros en la baraja electoral. Esa dependencia, por cierto, establece diferencias con la carrera de su tío y con el localismo de Patricio Patrón.
A fin de cuentas los tres, sin grandes anclas ideológicas, pero ambiciosos y personalistas en sus respectivas motivaciones, nos han encadenado al terreno estrictamente político, escenario en el que los errores se pagan con sangre, sudor y lágrimas.
Tal vez por eso nuestra proyección industrial y comercial sea tan estrecha, y la dependencia de los subsidios resulte tan constante.
Cascabel.— Se antojaba imposible pero ahora tal vez aceptemos que sea cierto que hay momentos en que podemos cambiar una bolsa de churritos por unas barritas de multigrano Linaza... Aunque Ud. no lo crea.
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