noviembre 03, 2008

Pobre pero honesto... y cero ciclones

Nuestro primer hombre-noticia de la semana es Elías Tut Méndez y muy probablemente ningún lector lo recuerde.
Tiene 45 años y casi todos los días, de seis a ocho de la mañana, se dedica a limpiar playas. Luego vende xpelón y verduras.
Antes, cuando había meros, pescaba.
El domingo, en el playón de Xtul, descubrió un bulto con 42 kilos de cocaína.
Al relatar que nunca pensó en quedarse con la droga, Elías nos dio una lección al precisar: Soy pobre y lo seguiré siendo, pero soy honesto.
¿Cuántos haríamos lo mismo pese a tener a nuestro alcance más oportunidades y conocimientos que Elías?...
El pescador sin pesca halló la cocaína en una playa desierta y cuando sólo lo acompañaban su esposa Silvia y un oxidado triciclo.
Por motivos diferentes queremos también incluir en esta lista al senador Santiago Creel Miranda, quien el sábado en un acto panista habló de las linduras que deben prevalecer en cualquier actividad políticas.
Seguramente con la entonación apropiada, se dio tiempo de recordar “viejas luchas cívicas de los yucatecos“.
Pero no por eso está en este Trío. El motivo es que, aplicando la congruencia de la que ahí se habló, ojalá aparezca alguien que nos recuerde el papel que jugó Creel Miranda en la campaña para imponer un consejo electoral yucateco espurio.
Más de uno se lamenta cómo el entonces secretario de Gobernación daba la espalda a esas “luchas cívicas“ que tanto se añoran hoy.
Margarita Robleda Moguel celebra esta semana, con dos convivencias, treinta años de cantar, crear, escribir y regalar esperanzas entre niños y adultos.
Yucateca por los cuatro costados, su mensaje es alegre y justiciero... Un auténtico canto a la vida.
Por eso bien se merece esta mención especial.
Sin ciclones. Aunque sea en voz baja ya podemos decir que la brincamos. Y es que todo parece indicar que una vez más los huracanes nos perdonaron la vida.
El frente frío que nos acompañó el martes y miércoles pasados es un buen blindaje para poder afirmar desde ahora que 2008 fue otro año sin ciclones en Yucatán.
Los pronósticos volvieron a fallar y la Península entera lo agradece sin disimulo. Pescadores, turisteros, campesinos, granjeros y público en general debemos agradecerle al Buen Pastor este premio vía la naturaleza.
Basta observar las penurias por las que atraviesan hoy cubanos, haitianos, tabasqueños y veracruzanos para valorar tantas bendiciones.
Ya con tres temporadas sin grandes sobresaltos, ojalá retornen las reservaciones turísticas a llenar las agendas de septiembre y octubre, y así el motor turístico peninsular recobre su gran potencia y la economía regional agarre mejor ritmo.
Por lo pronto, mucho ganaríamos los yucatecos con reanudar estudios y trabajos para proteger nuestras playas de la erosión y la ambición de algunos egoístas.
La otra cara. Ya con la minireforma petrolera en puerta urge averiguar cómo y de dónde sacará el gobierno el dinero que necesitará y que ahora le decomisa a Pemex para mantener más o menos funcionando las finanzas públicas.
Si bien hay varios años de plazo para ir dejándole a la paraestatal todos sus ingresos, necesitamos nos expliquen cómo piensa Hacienda aumentar la recaudación.
Las tres rutas más conocidas son subir o crear impuestos; elevar el precio y tarifas de los servicios y productos oficiales, o bien contratar más deuda.
Esta es la otra cara de la reformita petrolera que tanto ruido causa y que, entre sus indudables beneficios está que el ciudadano común y corriente ya tiene más información sobre temas que antes sólo interesaban a unos cuantos.

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