El primer personaje noticioso de esta semana tiene muchos nombres pero radica en Tzucacab. Es el yucateco que observa atónito cómo conviven su estilo de ser y hacer y el que hoy marca el bajo mundo. Es el mismo que no se traga aquello de que de repente pueden aparecer de la nada equipos de auténticos “controladores aéreos“ de vuelos misteriosos; es el que ve con asombro cómo su territorio resulta tierra de conquista y negociaciones; es el que, como en el caso de los decapitados, más pronto de lo que se imagina tendrá que volver, resignado, la vista hacia otro lado...
El segundo se llama María Paulina Fernández Cuevas, pero puede ser cualquiera de los miles de jóvenes que viven un mundo irreal aquí en Mérida. Según nos enteramos el lunes pasado, ella —joven psicóloga y con un empleo atractivo— resultó arrollada por su propia fantasía, que envuelta en el materialismo es el gran veneno de nuestros días.
Dicen que nadie escarmienta en cabeza ajena, pero no es ocioso reiterar que estamos rodeados de autosecuestrada(o)s como Paulinas, que son víctimas del auge de la superficialidad y el materialismo galopantes.
Aún resuenan las palabras que pronunció cuando hace más de 20 años le pedimos que colaborara en estas páginas con sus plazas Pública y Dominical: “Claro, Yucatán es un caso especial”, exclamó Miguel Ángel Granados Chapa.
Con la salud casi extinguida, este gran periodista ya no entregó su columna del miércoles pasado. Hoy queremos rendirle tributo pues las luchas cívicas de Yucatán nunca pasaron inadvertidas para su pluma... Ya Dios dirá.
Contrabando. El contrabando asiático vía la Península es preocupante. La frontera de Quintana Roo y Campeche con Centroamérica y el puerto de Progreso son ahora las principales puertas para productos de dudoso origen.
El Instituto para la Protección Privada de la Propiedad Intelectual y el Comercio Legal asegura que los dos estados vecinos son auténticas coladeras que grupos organizados usan para traer prendas elaboradas con tela china pero en Vietnam, Sri Lanka, Malasia e Indonesia para así evadir aranceles (impuestos).
Fue más allá al señalar que Progreso y Puerto Morelos “se están convirtiendo en puntos principales de ingreso de la mercancía ilegal en el Golfo”. Resulta que por aquí y por Veracruz se triangulan artículos incluso de origen africano.
La frontera de México con Belice y Guatemala mide 1,138 kilómetros (176 y 962, respectivamente). Dos aduanas conviven en toda esa franja, que es una maraña de selva, brechas, carreteras a medio construir, vados, zonas inhóspitas y poco vigiladas.
Espulgada. Reciente estudio del Centro de Análisis de la Facultad de Economía de la UNAM nos ayudó a comprender lo que observamos la otra tarde en las cajas de un súper.
Enemigos de gastar tiempo en tiendas y menos cuando estamos en calidad de acompañantes con nulas posibilidades de intervenir en las decisiones, nos dedicamos a curiosear en el área de electrónica.Hasta ahí llegaron tres amas de casa y con cierta discreción dejaban escondidos productos que sacaban de los carritos.
A la cuarta decidimos averiguar motivos. Esas amas de casa terminaban de espulgar su cargamento ya frente a las cajeras y suprimían tantos productos que los exhibidores dedicados a chicles, baterías y rasuradoras tenían que ser constantemente redecorados.
Creíamos que eran cosas prescindibles pero lo que ahí quedaba eran alimentos, la mayoría refrigerados o azucarados. Este reflejo de la crisis tiene mucho que ver con las cifras de la UNAM: del 1 de diciembre de 2006 al 15 de agosto pasado el precio de la Canasta Alimentaria Recomendada (CAR) se elevó 43% y el salario mínimo sólo pasó de 48.67 a 52.59 (+8%).
Los artículos que más se han encarecido este sexenio son: aguacate, 168%; pan dulce, 100%; frijol, 99%; aceite, 94%; papaya, 77%; queso, 71%; pan blanco, 65%, y huevo, 63%.— Mérida, Yucatán.
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