El primer personaje noticioso de esta semana tiene muchos nombres pero radica en Tzucacab. Es el yucateco que observa atónito cómo conviven su estilo de ser y hacer y el que hoy marca el bajo mundo. Es el mismo que no se traga aquello de que de repente pueden aparecer de la nada equipos de auténticos “controladores aéreos“ de vuelos misteriosos; es el que ve con asombro cómo su territorio resulta tierra de conquista y negociaciones; es el que, como en el caso de los decapitados, más pronto de lo que se imagina tendrá que volver, resignado, la vista hacia otro lado...
El segundo se llama María Paulina Fernández Cuevas, pero puede ser cualquiera de los miles de jóvenes que viven un mundo irreal aquí en Mérida. Según nos enteramos el lunes pasado, ella —joven psicóloga y con un empleo atractivo— resultó arrollada por su propia fantasía, que envuelta en el materialismo es el gran veneno de nuestros días.
Dicen que nadie escarmienta en cabeza ajena, pero no es ocioso reiterar que estamos rodeados de autosecuestrada(o)s como Paulinas, que son víctimas del auge de la superficialidad y el materialismo galopantes.
Aún resuenan las palabras que pronunció cuando hace más de 20 años le pedimos que colaborara en estas páginas con sus plazas Pública y Dominical: “Claro, Yucatán es un caso especial”, exclamó Miguel Ángel Granados Chapa.
Con la salud casi extinguida, este gran periodista ya no entregó su columna del miércoles pasado. Hoy queremos rendirle tributo pues las luchas cívicas de Yucatán nunca pasaron inadvertidas para su pluma... Ya Dios dirá.
Contrabando. El contrabando asiático vía la Península es preocupante. La frontera de Quintana Roo y Campeche con Centroamérica y el puerto de Progreso son ahora las principales puertas para productos de dudoso origen.
El Instituto para la Protección Privada de la Propiedad Intelectual y el Comercio Legal asegura que los dos estados vecinos son auténticas coladeras que grupos organizados usan para traer prendas elaboradas con tela china pero en Vietnam, Sri Lanka, Malasia e Indonesia para así evadir aranceles (impuestos).
Fue más allá al señalar que Progreso y Puerto Morelos “se están convirtiendo en puntos principales de ingreso de la mercancía ilegal en el Golfo”. Resulta que por aquí y por Veracruz se triangulan artículos incluso de origen africano.
La frontera de México con Belice y Guatemala mide 1,138 kilómetros (176 y 962, respectivamente). Dos aduanas conviven en toda esa franja, que es una maraña de selva, brechas, carreteras a medio construir, vados, zonas inhóspitas y poco vigiladas.
Espulgada. Reciente estudio del Centro de Análisis de la Facultad de Economía de la UNAM nos ayudó a comprender lo que observamos la otra tarde en las cajas de un súper.
Enemigos de gastar tiempo en tiendas y menos cuando estamos en calidad de acompañantes con nulas posibilidades de intervenir en las decisiones, nos dedicamos a curiosear en el área de electrónica.Hasta ahí llegaron tres amas de casa y con cierta discreción dejaban escondidos productos que sacaban de los carritos.
A la cuarta decidimos averiguar motivos. Esas amas de casa terminaban de espulgar su cargamento ya frente a las cajeras y suprimían tantos productos que los exhibidores dedicados a chicles, baterías y rasuradoras tenían que ser constantemente redecorados.
Creíamos que eran cosas prescindibles pero lo que ahí quedaba eran alimentos, la mayoría refrigerados o azucarados. Este reflejo de la crisis tiene mucho que ver con las cifras de la UNAM: del 1 de diciembre de 2006 al 15 de agosto pasado el precio de la Canasta Alimentaria Recomendada (CAR) se elevó 43% y el salario mínimo sólo pasó de 48.67 a 52.59 (+8%).
Los artículos que más se han encarecido este sexenio son: aguacate, 168%; pan dulce, 100%; frijol, 99%; aceite, 94%; papaya, 77%; queso, 71%; pan blanco, 65%, y huevo, 63%.— Mérida, Yucatán.
noviembre 16, 2008
Carambola mortal y la ola de alzas
Las muertes de Juan Camilo Mouriño y José Luis Santiago Vasconcelos también cimbra a la Península, Yucatán incluido.
El primero era pieza clave en el inminente proceso electoral de Campeche y en muchos proyectos relacionados con esa entidad vecina. Su cercanía con el actual gobernador priista y la posibilidad de que ambos estuvieran orquestando un plan maestro para los comicios estatales y federales de julio está en el aire.
Por eso vale la pena averiguar ¿qué barajas políticas campechanas quedan huérfanas con la muerte de Mouriño y cuáles resultan beneficiadas con este radical cambio de escenario?
La desaparición de otro hombre fuerte del aparato oficial: Santiago Vasconcelos también tiene efectos cruciales por estos lares.
Pilar por años de la política anticrimen, era además el fiscal de fiscales en el caso de Mario Villanueva Madrid. El futuro del ex gobernador de Quintana Roo da un vuelco con la muerte de su principal acusador y promotor de que Villanueva terminara preso en una cárcel de los Estados Unidos.
Ya en el ámbito estrictamente local, el tercer hombre noticia de esta semana es Raúl Godoy Montañez, quien hace unas semanas mereció aquí mismo aplausos pero hoy alienta las dudas.
El motivo es su participación u omisión —para el caso es lo mismo— no sólo en las recientes protestas de un grupo sindical del magisterio, sino en muchas pequeñas batallas educativas en las que la mafia de la anticalidad avanza como la humedad en los colegios yucatecos.
Esta semana el detonante de este comentario es la huelga que organizaron en varias escuelas para ir posicionando un conflicto intergremial que desde hace meses se incuba y tiene su origen en la estrategia política del actual de gobierno del Estado.
Con consecuencias en un campo clave como es la educación, esta bolita de nieve que aparentemente goza de la protección oficial comenzó a rodar cuando, incluso con la censurable participación de la policía, se intervino en un evento sindical en Telchac.
¿Subo o bajo? Muchos comerciantes están ante un dilema: Si suben sus precios, como aconsejaría el alza generalizada de insumos y la necesidad de reemplazar inventarios, tal vez no vendan como esperaban y llegarán a enero con menos ingresos, más deudas y con sus bodegas llenas de artículos.
Y es que la crisis se agravó rápidamente y cuando muchos ya tenían en sus tiendas o en camino todos los productos que esperaban desplazar durante un fin de año no tan complicado como resultó éste de 2008.
Ahora se enfrentan a una caída en la demanda, la escasez de financiamiento y una gran competencia, lo que complica las cosas, en especial a la hora de fijar precios.
Este escenario tan especial, que podría jugar sólo temporalmente a favor de nosotros los consumidores, no es más que el preámbulo de lo que se avecina en enero y febrero, cuando —ya sin aguinaldos y festejos— nos veremos cara a cara con lo peor de la crisis.
Angustias. El director de una escuela primaria nos hizo ver una nueva cara de esta crisis: ahora los niños están no sólo interesados en saber qué ocurre con la economía, sino a muchos los veo francamente angustiados por lo que oyen en sus casas, la radio y la televisión.
Considera que el bombardeo de noticias es tal, que los chavos ya no sienten tan ajenos como antes los problemas y eso impone un nuevo reto a los maestros, que temen que el alborto mediático se combine con los efectos familiares de la crisis y desencadene estados de tensión que no ayudan a formar a los ciudadanos del futuro.
Las elecciones en Estados Unidos, los dimes y diretes de la reforma petrolera, la inseguridad urbana, la guerra contra el narcotráfico y los problemas económicos son ruidosos complementos a la ya complicada situación por la que atraviesan las familias yucatecas.— Mérida, Yucatán.
El primero era pieza clave en el inminente proceso electoral de Campeche y en muchos proyectos relacionados con esa entidad vecina. Su cercanía con el actual gobernador priista y la posibilidad de que ambos estuvieran orquestando un plan maestro para los comicios estatales y federales de julio está en el aire.
Por eso vale la pena averiguar ¿qué barajas políticas campechanas quedan huérfanas con la muerte de Mouriño y cuáles resultan beneficiadas con este radical cambio de escenario?
La desaparición de otro hombre fuerte del aparato oficial: Santiago Vasconcelos también tiene efectos cruciales por estos lares.
Pilar por años de la política anticrimen, era además el fiscal de fiscales en el caso de Mario Villanueva Madrid. El futuro del ex gobernador de Quintana Roo da un vuelco con la muerte de su principal acusador y promotor de que Villanueva terminara preso en una cárcel de los Estados Unidos.
Ya en el ámbito estrictamente local, el tercer hombre noticia de esta semana es Raúl Godoy Montañez, quien hace unas semanas mereció aquí mismo aplausos pero hoy alienta las dudas.
El motivo es su participación u omisión —para el caso es lo mismo— no sólo en las recientes protestas de un grupo sindical del magisterio, sino en muchas pequeñas batallas educativas en las que la mafia de la anticalidad avanza como la humedad en los colegios yucatecos.
Esta semana el detonante de este comentario es la huelga que organizaron en varias escuelas para ir posicionando un conflicto intergremial que desde hace meses se incuba y tiene su origen en la estrategia política del actual de gobierno del Estado.
Con consecuencias en un campo clave como es la educación, esta bolita de nieve que aparentemente goza de la protección oficial comenzó a rodar cuando, incluso con la censurable participación de la policía, se intervino en un evento sindical en Telchac.
¿Subo o bajo? Muchos comerciantes están ante un dilema: Si suben sus precios, como aconsejaría el alza generalizada de insumos y la necesidad de reemplazar inventarios, tal vez no vendan como esperaban y llegarán a enero con menos ingresos, más deudas y con sus bodegas llenas de artículos.
Y es que la crisis se agravó rápidamente y cuando muchos ya tenían en sus tiendas o en camino todos los productos que esperaban desplazar durante un fin de año no tan complicado como resultó éste de 2008.
Ahora se enfrentan a una caída en la demanda, la escasez de financiamiento y una gran competencia, lo que complica las cosas, en especial a la hora de fijar precios.
Este escenario tan especial, que podría jugar sólo temporalmente a favor de nosotros los consumidores, no es más que el preámbulo de lo que se avecina en enero y febrero, cuando —ya sin aguinaldos y festejos— nos veremos cara a cara con lo peor de la crisis.
Angustias. El director de una escuela primaria nos hizo ver una nueva cara de esta crisis: ahora los niños están no sólo interesados en saber qué ocurre con la economía, sino a muchos los veo francamente angustiados por lo que oyen en sus casas, la radio y la televisión.
Considera que el bombardeo de noticias es tal, que los chavos ya no sienten tan ajenos como antes los problemas y eso impone un nuevo reto a los maestros, que temen que el alborto mediático se combine con los efectos familiares de la crisis y desencadene estados de tensión que no ayudan a formar a los ciudadanos del futuro.
Las elecciones en Estados Unidos, los dimes y diretes de la reforma petrolera, la inseguridad urbana, la guerra contra el narcotráfico y los problemas económicos son ruidosos complementos a la ya complicada situación por la que atraviesan las familias yucatecas.— Mérida, Yucatán.
Cochinero en el quirófano
En días pasados fuimos testigos de una serie de hechos e indicios que exhiben los peligros de deterioro a los que están expuestos los avances sociopolíticos en Yucatán.
Los hechos, con todo lo que pesan, confirman que por temor, cansancio, desinterés o de plano negligencia estamos perdiendo territorios que habíamos ganado en la ruta que colocan a la sociedad y al ciudadano como ejes del servicio público.Y no estamos hablando de historia ni tampoco de complicadas teorías.
De hechos o claros indicios de lo que puede ocurrir.El escenario son diferentes escuelas de la Universidad Autónoma de Yucatán y el Instituto Tecnológico de Mérida, que gracias al esfuerzo de mucha gente fueron rescatadas de varios pantanos y colocadas sobre las rieles de la tarea educativa.
La grieta son hoy los cambios de directivas estudiantiles. Sin llegar a extremos incluso deseados en materia de eficiencia y excelencia académica, tanto la Uady como el Tec, pero sobretodo la primera, muestran una cara mucho más limpia de la que tenían antes.
Superados creíamos los tiempos en que ambas instituciones sobrevivían en una selva de intereses, traiciones e ineptitudes. Hoy todo ese avance, plenamente social y profesional y alejado de partidismos, se ve amenazado por la reaparición de grupos que ven en las aulas no espacios de preparación sino peldaños para imponer facciones e intereses que sólo prosperan en el mundo de las tinieblas.
Desde luego la Uady no es Harvard ni el Tec es el MIT (Massachusetts Institute of Techonology), pero la mejoría entre el ayer y el hoy es evidente. Falta mucho por hacer, pero sobre todo por preservar el modelo que confirma cómo una institución devaluada sale poco a poco de la crisis gracias al esfuerzo combinado de sociedad y gobiernos.
Todo eso parece que ya comenzó a perderse a través de una grieta por la que hoy reaparecen los viejos vicios, las manos negras y las sectas egoístas que, protegidas por la mala política, minan un campo vital con antitestimonios y antivalores.
Esas fuerzas tienen en el cinismo su mejor escudo y en la incredulidad y la pasividad de las autoridades y fuerzas estudiantiles a sus grandes aliados.Prácticas que creíamos ya superadas, recursos que se antojan cavernícolas en pleno siglo 21 e incongruencias inadmisibles en los espacios universitarios modernos contaminan hoy las fuerzas juveniles de Yucatán.
En alianza con los sectores más impreparados, retrógrados y antiplurales del PRI, grupos de emisarios del pasado ya dieron el primer zarpazo para comenzar a apoderarse de dos trincheras: La representación del sector juvenil. La planicie académica donde debe formarse la clase pensante y comprometida del Yucatán de mañana.
El laboratorio donde se forja a corto, mediano y largo plazo el futuro de cualquier sociedad.Ambos escenarios claves corren hoy el peligro de perderse, pues el objetivo de los aliados del chantaje, el soborno y la amenaza es mantener un estado de cosas corrupto, mediocre y atemorizado para imponer la ley del más fuerte cueste lo que le cueste, incluso a los más pobres.
Ni a las familias ni a los generadores de empleos, por mencionar sólo a dos factores sociales, les conviene que en la formación de los jóvenes yucatecos se enseñoreen elementos tan nocivos.
Si el gobierno, en una prueba más de incapacidad para acceder a un liderazgo real, tiene que recurrir a la contaminación juvenil, los demás elementos que conforman la sociedad deben impedirlo y denunciarlo pues se atenta contra el alma y el porvenir de todos.
Mucho trabajo costó mantener a raya a los elementos que siempre están listos para trepar por las estructuras desvalorizadas. Esfuerzos titánicos se desplegaron para extirpar los tumores sociales que prosperan en los grupos enfermos.
Grandes sacrificios hizo mucha gente visionaria para tratar de comenzar a sanear salones de clase y reglamentos escolares.Valor y entrega se blandieron para acallar las amenazas y tentaciones... Si todo eso lo vivimos hace apenas unos meses y junto a esos testimonios observamos también aparecer las ventajas de contar con espacios educativos más transparentes, ¿con qué cara justificaremos el silencio o de plano la complicidad que hoy permitirían el regreso a las cavernas?
En las batallas estudiantiles no hay buenos y malos. Deben prevaler la razón, la ciencia y el humanismo a raudales. Todo en un marco legal que garantice el reinado de la verdad, la libertad y la investigación. Hijos de todo eso son los avances que permiten a las sociedades aspirar a mejores y más equitativas oportunidades de bienestar.
El desarrollo sustentable no prospera en los campos sembrados de cinismo que hoy quieren contaminar por medio de las elecciones estudiantiles, mañana alterando los sistemas de selección y calificación académicas y pasado mañana apoderándose en definitiva de las estructuras de gobierno. Hay que marcar los altos oportunamente porque de lo contrario después sólo quedará espacio para las lamentaciones.
Cascabel. Desapadrinadas quedan varias figuras panistas yucatecas con la muerte de Juan Camilo Mouriño. Como en los pleitos en las afueras de los colegios, los adversarios ahora sí podrán darse tupido y sin que nadie se meta... A menos que “resucite” Carlos Medina Plascencia..— Mérida, Yucatán.
Los hechos, con todo lo que pesan, confirman que por temor, cansancio, desinterés o de plano negligencia estamos perdiendo territorios que habíamos ganado en la ruta que colocan a la sociedad y al ciudadano como ejes del servicio público.Y no estamos hablando de historia ni tampoco de complicadas teorías.
De hechos o claros indicios de lo que puede ocurrir.El escenario son diferentes escuelas de la Universidad Autónoma de Yucatán y el Instituto Tecnológico de Mérida, que gracias al esfuerzo de mucha gente fueron rescatadas de varios pantanos y colocadas sobre las rieles de la tarea educativa.
La grieta son hoy los cambios de directivas estudiantiles. Sin llegar a extremos incluso deseados en materia de eficiencia y excelencia académica, tanto la Uady como el Tec, pero sobretodo la primera, muestran una cara mucho más limpia de la que tenían antes.
Superados creíamos los tiempos en que ambas instituciones sobrevivían en una selva de intereses, traiciones e ineptitudes. Hoy todo ese avance, plenamente social y profesional y alejado de partidismos, se ve amenazado por la reaparición de grupos que ven en las aulas no espacios de preparación sino peldaños para imponer facciones e intereses que sólo prosperan en el mundo de las tinieblas.
Desde luego la Uady no es Harvard ni el Tec es el MIT (Massachusetts Institute of Techonology), pero la mejoría entre el ayer y el hoy es evidente. Falta mucho por hacer, pero sobre todo por preservar el modelo que confirma cómo una institución devaluada sale poco a poco de la crisis gracias al esfuerzo combinado de sociedad y gobiernos.
Todo eso parece que ya comenzó a perderse a través de una grieta por la que hoy reaparecen los viejos vicios, las manos negras y las sectas egoístas que, protegidas por la mala política, minan un campo vital con antitestimonios y antivalores.
Esas fuerzas tienen en el cinismo su mejor escudo y en la incredulidad y la pasividad de las autoridades y fuerzas estudiantiles a sus grandes aliados.Prácticas que creíamos ya superadas, recursos que se antojan cavernícolas en pleno siglo 21 e incongruencias inadmisibles en los espacios universitarios modernos contaminan hoy las fuerzas juveniles de Yucatán.
En alianza con los sectores más impreparados, retrógrados y antiplurales del PRI, grupos de emisarios del pasado ya dieron el primer zarpazo para comenzar a apoderarse de dos trincheras: La representación del sector juvenil. La planicie académica donde debe formarse la clase pensante y comprometida del Yucatán de mañana.
El laboratorio donde se forja a corto, mediano y largo plazo el futuro de cualquier sociedad.Ambos escenarios claves corren hoy el peligro de perderse, pues el objetivo de los aliados del chantaje, el soborno y la amenaza es mantener un estado de cosas corrupto, mediocre y atemorizado para imponer la ley del más fuerte cueste lo que le cueste, incluso a los más pobres.
Ni a las familias ni a los generadores de empleos, por mencionar sólo a dos factores sociales, les conviene que en la formación de los jóvenes yucatecos se enseñoreen elementos tan nocivos.
Si el gobierno, en una prueba más de incapacidad para acceder a un liderazgo real, tiene que recurrir a la contaminación juvenil, los demás elementos que conforman la sociedad deben impedirlo y denunciarlo pues se atenta contra el alma y el porvenir de todos.
Mucho trabajo costó mantener a raya a los elementos que siempre están listos para trepar por las estructuras desvalorizadas. Esfuerzos titánicos se desplegaron para extirpar los tumores sociales que prosperan en los grupos enfermos.
Grandes sacrificios hizo mucha gente visionaria para tratar de comenzar a sanear salones de clase y reglamentos escolares.Valor y entrega se blandieron para acallar las amenazas y tentaciones... Si todo eso lo vivimos hace apenas unos meses y junto a esos testimonios observamos también aparecer las ventajas de contar con espacios educativos más transparentes, ¿con qué cara justificaremos el silencio o de plano la complicidad que hoy permitirían el regreso a las cavernas?
En las batallas estudiantiles no hay buenos y malos. Deben prevaler la razón, la ciencia y el humanismo a raudales. Todo en un marco legal que garantice el reinado de la verdad, la libertad y la investigación. Hijos de todo eso son los avances que permiten a las sociedades aspirar a mejores y más equitativas oportunidades de bienestar.
El desarrollo sustentable no prospera en los campos sembrados de cinismo que hoy quieren contaminar por medio de las elecciones estudiantiles, mañana alterando los sistemas de selección y calificación académicas y pasado mañana apoderándose en definitiva de las estructuras de gobierno. Hay que marcar los altos oportunamente porque de lo contrario después sólo quedará espacio para las lamentaciones.
Cascabel. Desapadrinadas quedan varias figuras panistas yucatecas con la muerte de Juan Camilo Mouriño. Como en los pleitos en las afueras de los colegios, los adversarios ahora sí podrán darse tupido y sin que nadie se meta... A menos que “resucite” Carlos Medina Plascencia..— Mérida, Yucatán.
noviembre 03, 2008
Un PAN... ¿sin Mérida?
Muy probablemente el destino de la alcaldía de Mérida se decidirá en las elecciones federales. Sí, el domingo 5 de julio de 2009, no hasta mayo de 2010.
El motivo parte de comentarios ya expuestos sobre las circunstancias políticas que nos rodean y de que, como nunca había ocurrido en la historia moderna, la selección de los candidatos a la Presidencia Municipal dependerá del escenario que se montará en los próximos meses y de los votos que cosechen los aspirantes a la Cámara de Diputados en julio próximo.
Estamos, en el análisis político, ante un final predecible pero cuyo trayecto oculta puentes, minas y pantanos que merecen revisarse.
Hoy veamos el caso del PAN, que gobierna la capital yucateca desde 1991 y que además del lógico desgaste que representa un ejercicio prolongado del poder, se enfrenta a un cuantioso voto juvenil, sin las motivaciones históricas que apenas hace unos años atraían miles de votos.
Aunque cada uno de estos dos elementos son causa suficiente para pronosticar una dura batalla, creemos que los panistas tienen además que transitar por tres peligrosas rutas que pasan por 2009 y terminan en 2010:
Lo que antes era un sí automático a cualquiera que le ofrecieran la candidatura a la alcaldía, ahora probablemente merecerá como respuesta el silencio, la prudente espera y una amplia evaluación.
Al nuevo alto riesgo de perder hay que sumarle el reto que implicará obtener los recursos para hacer frente a una campaña muy competida y de la que intentarán mantenerse distantes patrocinadores que antes no dudaban en participar.
¿O creen que no invitan a la “prudencia” las sombras del gobierno estatal y del gigante priista que seguramente resurgirá en los comicios federales?
Como disfraz a su temor o por razones justificables, los grupos que aplauden la eficiencia administrativa y otras cualidades de algunas comunas panistas ya no descartan a priori la alternancia como una herramienta para hacerse notar en una sociedad urbana enferma que requiere de cirugías mayores.
¿Quién será el candidato que postule el PAN en esas circunstancias? ¿Verdad que la decisión dependerá mucho de lo que ocurra o deje de ocurrir en los sótanos de las inminentes elecciones federales de 2009?
La unidad partidista que fácilmente y hasta por conveniencia se podría lograr en las elecciones federales, estará sometida a una dura prueba en 2010, cuando los panistas tendrán que resolver no seis o siete sino 106 problemas municipales y otorgar más de 15 pasaportes para el Congreso.
Los dos grupos que se disputan el PAN yucateco —por un lado Patricio Patrón Laviada, Beatriz Zavala Peniche y las directivas formales, y por el otro Luis Correa Mena con la poca o mucha fuerza que tenga en la comuna meridana y entre la disidencia panista en general— se verán de nuevo las caras, ya sin maquillaje, cuando se comiencen a seleccionar nombres y apellidos para puestos, sueldos y demás “prestaciones” locales.
Eso complicará la decisión de más de un precandidato, sobre todo en el caso de Mérida. No cualquiera dirá yo quiero, puedo y me arriesgo... Y luego faltará ver si el que lo diga es realmente el más indicado para lograr el objetivo.
Cómo medir el alcance de la abstención será otra tarea difícil. Contra lo que ocurría, por muy elevada que sea la de 2009 no necesariamente será muy distinta a la de 2010.Hay elementos que invitan a pensar que las cifras observadas hace unos días en Coahuila (más del 60% de abstención y miles y miles de votos deliberadamente nulos) pueden reproducirse en otros sitios de la República.
Siempre es riesgoso comparar la elección de unos cuantos legisladores con la que involucra a muchos como son las municipales, pero en Yucatán habrá barajas que antes no entraban a la jugada.
En 2010 el PAN cosecharía cualquier castigo directo en cada población yucateca y resentiría plenamente los efectos de las campañas formal y encubierta de todos sus adversarios. Además, junto a lo que ocurra el próximo año en todo el país, ahí estará el lastre que representa perder los seis comicios celebrados en 2008. Todos, sin excepción. En Baja California Sur, Quintana Roo, Nayarit, Guerrero, Coahuila y la próxima semana en Hidalgo.
Con récord nacional de participación electoral, el comportamiento de los yucatecos no se espera tan espectacular en 2009 ni unos meses después en los comicios estatales.
A estas alturas, el panorama del PAN se ve complicado para conseguir una nueva reelección en la Comuna meridana. Cuantificar su voto “duro” y al mismo tiempo evaluar el alcance de miles de jóvenes que hoy pueden mandar en las urnas son también operaciones a las que deberá enfrentarse a la hora de decidir quién debe ser el candidato(a) que librará la madre de todas las batallas ante el grupo priista que comanda la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco y recibirá el respaldo de toda la caballería del PRI que ve en la reconquista de Mérida una escala importante en su camino a Los Pinos.
No en balde muchos se preguntan: ¿Qué sería del PAN en Yucatán sin la comuna de Mérida?
Aunque tendrá la oportunidad de medir y entrenar fuerzas en 2009, creemos que el panismo yucateco terminará enfrentándose a un panorama muy difícil y rascándose con sus propias uñas en 2010, pues el comodín que representaría un sorpresivo golpe de timón con una candidatura ciudadana difícilmente se produzca. De uno y otro lado parece clausurada esa valiosa puerta que antes permanecía abierta... pero también casi siempre desdeñada.
Cascabel.— Como están las cosas, ojalá existiera Santa Clos.
El motivo parte de comentarios ya expuestos sobre las circunstancias políticas que nos rodean y de que, como nunca había ocurrido en la historia moderna, la selección de los candidatos a la Presidencia Municipal dependerá del escenario que se montará en los próximos meses y de los votos que cosechen los aspirantes a la Cámara de Diputados en julio próximo.
Estamos, en el análisis político, ante un final predecible pero cuyo trayecto oculta puentes, minas y pantanos que merecen revisarse.
Hoy veamos el caso del PAN, que gobierna la capital yucateca desde 1991 y que además del lógico desgaste que representa un ejercicio prolongado del poder, se enfrenta a un cuantioso voto juvenil, sin las motivaciones históricas que apenas hace unos años atraían miles de votos.
Aunque cada uno de estos dos elementos son causa suficiente para pronosticar una dura batalla, creemos que los panistas tienen además que transitar por tres peligrosas rutas que pasan por 2009 y terminan en 2010:
Lo que antes era un sí automático a cualquiera que le ofrecieran la candidatura a la alcaldía, ahora probablemente merecerá como respuesta el silencio, la prudente espera y una amplia evaluación.
Al nuevo alto riesgo de perder hay que sumarle el reto que implicará obtener los recursos para hacer frente a una campaña muy competida y de la que intentarán mantenerse distantes patrocinadores que antes no dudaban en participar.
¿O creen que no invitan a la “prudencia” las sombras del gobierno estatal y del gigante priista que seguramente resurgirá en los comicios federales?
Como disfraz a su temor o por razones justificables, los grupos que aplauden la eficiencia administrativa y otras cualidades de algunas comunas panistas ya no descartan a priori la alternancia como una herramienta para hacerse notar en una sociedad urbana enferma que requiere de cirugías mayores.
¿Quién será el candidato que postule el PAN en esas circunstancias? ¿Verdad que la decisión dependerá mucho de lo que ocurra o deje de ocurrir en los sótanos de las inminentes elecciones federales de 2009?
La unidad partidista que fácilmente y hasta por conveniencia se podría lograr en las elecciones federales, estará sometida a una dura prueba en 2010, cuando los panistas tendrán que resolver no seis o siete sino 106 problemas municipales y otorgar más de 15 pasaportes para el Congreso.
Los dos grupos que se disputan el PAN yucateco —por un lado Patricio Patrón Laviada, Beatriz Zavala Peniche y las directivas formales, y por el otro Luis Correa Mena con la poca o mucha fuerza que tenga en la comuna meridana y entre la disidencia panista en general— se verán de nuevo las caras, ya sin maquillaje, cuando se comiencen a seleccionar nombres y apellidos para puestos, sueldos y demás “prestaciones” locales.
Eso complicará la decisión de más de un precandidato, sobre todo en el caso de Mérida. No cualquiera dirá yo quiero, puedo y me arriesgo... Y luego faltará ver si el que lo diga es realmente el más indicado para lograr el objetivo.
Cómo medir el alcance de la abstención será otra tarea difícil. Contra lo que ocurría, por muy elevada que sea la de 2009 no necesariamente será muy distinta a la de 2010.Hay elementos que invitan a pensar que las cifras observadas hace unos días en Coahuila (más del 60% de abstención y miles y miles de votos deliberadamente nulos) pueden reproducirse en otros sitios de la República.
Siempre es riesgoso comparar la elección de unos cuantos legisladores con la que involucra a muchos como son las municipales, pero en Yucatán habrá barajas que antes no entraban a la jugada.
En 2010 el PAN cosecharía cualquier castigo directo en cada población yucateca y resentiría plenamente los efectos de las campañas formal y encubierta de todos sus adversarios. Además, junto a lo que ocurra el próximo año en todo el país, ahí estará el lastre que representa perder los seis comicios celebrados en 2008. Todos, sin excepción. En Baja California Sur, Quintana Roo, Nayarit, Guerrero, Coahuila y la próxima semana en Hidalgo.
Con récord nacional de participación electoral, el comportamiento de los yucatecos no se espera tan espectacular en 2009 ni unos meses después en los comicios estatales.
A estas alturas, el panorama del PAN se ve complicado para conseguir una nueva reelección en la Comuna meridana. Cuantificar su voto “duro” y al mismo tiempo evaluar el alcance de miles de jóvenes que hoy pueden mandar en las urnas son también operaciones a las que deberá enfrentarse a la hora de decidir quién debe ser el candidato(a) que librará la madre de todas las batallas ante el grupo priista que comanda la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco y recibirá el respaldo de toda la caballería del PRI que ve en la reconquista de Mérida una escala importante en su camino a Los Pinos.
No en balde muchos se preguntan: ¿Qué sería del PAN en Yucatán sin la comuna de Mérida?
Aunque tendrá la oportunidad de medir y entrenar fuerzas en 2009, creemos que el panismo yucateco terminará enfrentándose a un panorama muy difícil y rascándose con sus propias uñas en 2010, pues el comodín que representaría un sorpresivo golpe de timón con una candidatura ciudadana difícilmente se produzca. De uno y otro lado parece clausurada esa valiosa puerta que antes permanecía abierta... pero también casi siempre desdeñada.
Cascabel.— Como están las cosas, ojalá existiera Santa Clos.
Pobre pero honesto... y cero ciclones
Nuestro primer hombre-noticia de la semana es Elías Tut Méndez y muy probablemente ningún lector lo recuerde.
Tiene 45 años y casi todos los días, de seis a ocho de la mañana, se dedica a limpiar playas. Luego vende xpelón y verduras.
Antes, cuando había meros, pescaba.
El domingo, en el playón de Xtul, descubrió un bulto con 42 kilos de cocaína.
Al relatar que nunca pensó en quedarse con la droga, Elías nos dio una lección al precisar: Soy pobre y lo seguiré siendo, pero soy honesto.
¿Cuántos haríamos lo mismo pese a tener a nuestro alcance más oportunidades y conocimientos que Elías?...
El pescador sin pesca halló la cocaína en una playa desierta y cuando sólo lo acompañaban su esposa Silvia y un oxidado triciclo.
Por motivos diferentes queremos también incluir en esta lista al senador Santiago Creel Miranda, quien el sábado en un acto panista habló de las linduras que deben prevalecer en cualquier actividad políticas.
Seguramente con la entonación apropiada, se dio tiempo de recordar “viejas luchas cívicas de los yucatecos“.
Pero no por eso está en este Trío. El motivo es que, aplicando la congruencia de la que ahí se habló, ojalá aparezca alguien que nos recuerde el papel que jugó Creel Miranda en la campaña para imponer un consejo electoral yucateco espurio.
Más de uno se lamenta cómo el entonces secretario de Gobernación daba la espalda a esas “luchas cívicas“ que tanto se añoran hoy.
Margarita Robleda Moguel celebra esta semana, con dos convivencias, treinta años de cantar, crear, escribir y regalar esperanzas entre niños y adultos.
Yucateca por los cuatro costados, su mensaje es alegre y justiciero... Un auténtico canto a la vida.
Por eso bien se merece esta mención especial.
Sin ciclones. Aunque sea en voz baja ya podemos decir que la brincamos. Y es que todo parece indicar que una vez más los huracanes nos perdonaron la vida.
El frente frío que nos acompañó el martes y miércoles pasados es un buen blindaje para poder afirmar desde ahora que 2008 fue otro año sin ciclones en Yucatán.
Los pronósticos volvieron a fallar y la Península entera lo agradece sin disimulo. Pescadores, turisteros, campesinos, granjeros y público en general debemos agradecerle al Buen Pastor este premio vía la naturaleza.
Basta observar las penurias por las que atraviesan hoy cubanos, haitianos, tabasqueños y veracruzanos para valorar tantas bendiciones.
Ya con tres temporadas sin grandes sobresaltos, ojalá retornen las reservaciones turísticas a llenar las agendas de septiembre y octubre, y así el motor turístico peninsular recobre su gran potencia y la economía regional agarre mejor ritmo.
Por lo pronto, mucho ganaríamos los yucatecos con reanudar estudios y trabajos para proteger nuestras playas de la erosión y la ambición de algunos egoístas.
La otra cara. Ya con la minireforma petrolera en puerta urge averiguar cómo y de dónde sacará el gobierno el dinero que necesitará y que ahora le decomisa a Pemex para mantener más o menos funcionando las finanzas públicas.
Si bien hay varios años de plazo para ir dejándole a la paraestatal todos sus ingresos, necesitamos nos expliquen cómo piensa Hacienda aumentar la recaudación.
Las tres rutas más conocidas son subir o crear impuestos; elevar el precio y tarifas de los servicios y productos oficiales, o bien contratar más deuda.
Esta es la otra cara de la reformita petrolera que tanto ruido causa y que, entre sus indudables beneficios está que el ciudadano común y corriente ya tiene más información sobre temas que antes sólo interesaban a unos cuantos.
Tiene 45 años y casi todos los días, de seis a ocho de la mañana, se dedica a limpiar playas. Luego vende xpelón y verduras.
Antes, cuando había meros, pescaba.
El domingo, en el playón de Xtul, descubrió un bulto con 42 kilos de cocaína.
Al relatar que nunca pensó en quedarse con la droga, Elías nos dio una lección al precisar: Soy pobre y lo seguiré siendo, pero soy honesto.
¿Cuántos haríamos lo mismo pese a tener a nuestro alcance más oportunidades y conocimientos que Elías?...
El pescador sin pesca halló la cocaína en una playa desierta y cuando sólo lo acompañaban su esposa Silvia y un oxidado triciclo.
Por motivos diferentes queremos también incluir en esta lista al senador Santiago Creel Miranda, quien el sábado en un acto panista habló de las linduras que deben prevalecer en cualquier actividad políticas.
Seguramente con la entonación apropiada, se dio tiempo de recordar “viejas luchas cívicas de los yucatecos“.
Pero no por eso está en este Trío. El motivo es que, aplicando la congruencia de la que ahí se habló, ojalá aparezca alguien que nos recuerde el papel que jugó Creel Miranda en la campaña para imponer un consejo electoral yucateco espurio.
Más de uno se lamenta cómo el entonces secretario de Gobernación daba la espalda a esas “luchas cívicas“ que tanto se añoran hoy.
Margarita Robleda Moguel celebra esta semana, con dos convivencias, treinta años de cantar, crear, escribir y regalar esperanzas entre niños y adultos.
Yucateca por los cuatro costados, su mensaje es alegre y justiciero... Un auténtico canto a la vida.
Por eso bien se merece esta mención especial.
Sin ciclones. Aunque sea en voz baja ya podemos decir que la brincamos. Y es que todo parece indicar que una vez más los huracanes nos perdonaron la vida.
El frente frío que nos acompañó el martes y miércoles pasados es un buen blindaje para poder afirmar desde ahora que 2008 fue otro año sin ciclones en Yucatán.
Los pronósticos volvieron a fallar y la Península entera lo agradece sin disimulo. Pescadores, turisteros, campesinos, granjeros y público en general debemos agradecerle al Buen Pastor este premio vía la naturaleza.
Basta observar las penurias por las que atraviesan hoy cubanos, haitianos, tabasqueños y veracruzanos para valorar tantas bendiciones.
Ya con tres temporadas sin grandes sobresaltos, ojalá retornen las reservaciones turísticas a llenar las agendas de septiembre y octubre, y así el motor turístico peninsular recobre su gran potencia y la economía regional agarre mejor ritmo.
Por lo pronto, mucho ganaríamos los yucatecos con reanudar estudios y trabajos para proteger nuestras playas de la erosión y la ambición de algunos egoístas.
La otra cara. Ya con la minireforma petrolera en puerta urge averiguar cómo y de dónde sacará el gobierno el dinero que necesitará y que ahora le decomisa a Pemex para mantener más o menos funcionando las finanzas públicas.
Si bien hay varios años de plazo para ir dejándole a la paraestatal todos sus ingresos, necesitamos nos expliquen cómo piensa Hacienda aumentar la recaudación.
Las tres rutas más conocidas son subir o crear impuestos; elevar el precio y tarifas de los servicios y productos oficiales, o bien contratar más deuda.
Esta es la otra cara de la reformita petrolera que tanto ruido causa y que, entre sus indudables beneficios está que el ciudadano común y corriente ya tiene más información sobre temas que antes sólo interesaban a unos cuantos.
Las motivaciones de tres gobernadores
Para tratar de entender y ubicar el destino de la realidad de Yucatán un grupo de jóvenes nos sugirió escribir sobre los motivos que impulsan a los políticos.
Hablar sobre la justificación del poder es, desde hace años, preocupación de decenas de estudiosos. Si dilucidar entre muchísimas teorías es tarea complicada, pasar de los planteamientos a los escenarios reales es más arriesgado, pero como alentar la reflexión es la meta, nos atrevemos a desentrañar el leit motiv de los tres últimos gobernadores.
En orden de aparición nos parece que Víctor Cervera Pacheco buscaba el poder porque disfrutaba, según él casi necesitaba ejercer el mando para alcanzar una meta con orígenes reivindicadores personales.
El motivo que lo llevó a formar un cacicazgo, incluso con pasajes antidemocráticos, no tenía como resorte principal la visión económica y menos la ideológica.
Descartar esas dos justificaciones habla del tamaño de la primera. El animal político que llevaba adentro era capaz de sacrificar aspectos que en otros teatros son fundamentales. Eso no quiere decir que la cuestión económica era un cero a la izquierda y que él o sus incondicionales no hubieran cobrado dividendos, pero en el caso de Cervera Pacheco creemos que en todo caso la ambición de riqueza resultaba secundaria.
Imponer una ideología, justificación que mueve a cientos de políticos por todo el mundo, era algo muy ajeno a la visión que tenía del ejercicio del poder. Como buen priista chapado al viejo sistema y sus reglas, la cuestión ideológica se traducía a colocarle un simple disfraz a acciones y proyectos.
Su éxito, dentro del escenario priista, creó incluso una dependencia —algunos aventados podrían llamarla adicción— que lo llevó a un final inesperado para él, debido, en buena medida, a que cambiaron las reglas en el país.
Y conste que el motivo de este escrito es hablar del motivo político y de ninguna manera hacer un balance de alguien o de algo. Por eso concluimos que Cervera Pacheco era un animal 100% político y su actuación oficial dependía casi totalmente de las consecuencias que tuviera en ese campo. Una visión así de personalista suele sacrificar, injustificadamente, muchas cosas.
Patricio Patrón Laviada es, creemos, un político distinto, pero parecido en algunos aspectos a su predecesor y gran adversario. Conste, estamos hablado del político.
La justificación que lo llevó a buscar intensamente el poder tiene varias caras, pero a fin de cuentas creemos que es ideológico en la acepción más generosa de esa palabra pues, aunque en este caso carece de sustentos filosóficos la lucha del ex gobernador panista, sí implicó la búsqueda de un cambio estructural en la sociedad y el gobierno.
Si lo consiguió o no y si en realidad el cambio era a fondo o sólo de forma serían temas de otros escritos. Nuestra conclusión es que Patricio Patrón tampoco tuvo la cuestión económica como el motivo de los motivos y que su meta tiene incluso mucho que ver con raíces familiares orientadas a sembrar actitudes de servicio.
Al revisar sus discursos como funcionario municipal, candidato, alcalde y gobernador, se encuentran indicios de propósitos de cambio en escenarios vitales para la sociedad y que se consideraban contaminados por los regímenes del PRI.
De ahí que las expectativas que generó fueran tan grandes y que ahora muchas luzcan como pendientes. A esos reclamos se suman los que alentaron su personalismo y la forma en que incluso disfrutaba arrinconar a sus adversarios.
A diferencia de su predecesor, la carrera política del actual titular de la Profepa aún puede recibir oportunidades, ya sea directa o a través de otras personas. Por eso no es ocioso precisar que lo antes expuesto tiene que ver con lo observado hasta ahora. Lo que venga será harina de otro costal.
Las motivaciones de Patricio Patrón también las encontramos muchas veces lejos de las cuestiones partidistas. Su visión del poder no coincide siempre con la praxis del PAN. Conocidas son las divergencias que sostuvo el entonces gobernador con altos mandos de su partido. Prueba secundaria de ese alejamiento es el escaso número de viajes que realizó durante su gestión a la metrópoli.
Creemos que Patrón Laviada también resulta un animal político, pero con motivos distintos a los de Cervera Pacheco. Tal vez porque también ambicionó crear una hegemonía, que algunos inútilmente intentan justificar como una “cadena del bien ante el mal”, la incomprensión y la soledad de las que se quejaba al perder el poder lo sitúan frente a una realidad que no terminó de entender y menos de aprovechar.
Ivonne Ortega Pacheco es un caso parecido, al escudriñar en sus motivos políticos. De entrada es obvio que no tienen grandes cimientos ideológicos y si alguien los encuentra serán seguramente producto de la imitación, conveniencia o circunstanciales.
Carecer de esa motivación no necesariamente es un lastre. El problema radica cuando no se suple esa limitante con apertura y suficiente sensibilidad para así convertir una debilidad en fortaleza al mostrarse receptiva y dispuesta a la participación ciudadana.
Joven, generacionalmente alejada de las grandes luchas reivindicatorias, es evidente que la actual gobernadora se puede dar el lujo de desdeñar las cuestiones ideológicas y sólo abrazar las causas de la eficiencia. Es tal la crisis social que nos agobia, que la habilidad para saber plegarse a un proyecto político exitoso y vender una imagen de eficacia es suficiente para tener éxito.
Sin embargo, la visión de un político no es la misma cuando vía las aulas o la calle ha participado en los procesos de evo o revolución social. Hoy, para desgracia de las nuevas generaciones, los sindicatos ya no luchan por mayores libertades y por la dignidad de los trabajadores, sino sólo por cuestiones económicas o incluso para obtener más asuetos... Ahora los jóvenes no suspenden clases exigiendo mejores y más plurales maestros, sino para reclamar mayores presupuestos para sus aventuras.
Hoy la lucha ideológica está condenada a los claustros, mientras el proceso de aprendizaje sale de las aulas y se sitúa en el ciberespacio. Y ahí lo que cuenta es la rapidez, la facilidad y el disfrute. A sus 35 años de edad la gobernadora es parte de esa generación. Por eso resulta difícil hallar justificaciones ideológicas en su carrera política.
Si bien está comprobado que le gusta apostar en el campo de la política —ahí están sus cuantiosas aportaciones a la candidatura presidencial de Roberto Madrazo Pintado y el millonario presupuesto que ejerció en su campaña por la gubernatura—, hoy por hoy la cuestión económica en la vida de Ivonne Ortega y su equipo tenemos que encadenarla a su actuación oficial. Uno y otro aspectos van de la mano. Si aparece abundancia, el origen estará claro, aunque se quiera hablar de visión empresarial y otras minucias, que por atractivas que sean nunca alcanzarán las proporciones de las que hablaríamos.
Como las aspiraciones de la joven priista no terminan en el Palacio de la calle 61, habrá que dejar abierta la posibilidad de que su motivo-motivo político sea el económico o cuando menos su justificación tenga algunos elementos materiales. Sólo abrir esa posibilidad implica una diferencia con sus dos predecesores.
Sin una justificación ideológica y con la cuestión económica en el aire, tendremos entonces que decir que la motivación de Ivonne Ortega tiene mucho que ver también con una ambición personal-política, estimulada por pertenecer a un proyecto que está lejos de protagonizar, aunque le favorezca el inminente mayor equilibrio de géneros en la baraja electoral. Esa dependencia, por cierto, establece diferencias con la carrera de su tío y con el localismo de Patricio Patrón.
A fin de cuentas los tres, sin grandes anclas ideológicas, pero ambiciosos y personalistas en sus respectivas motivaciones, nos han encadenado al terreno estrictamente político, escenario en el que los errores se pagan con sangre, sudor y lágrimas.
Tal vez por eso nuestra proyección industrial y comercial sea tan estrecha, y la dependencia de los subsidios resulte tan constante.
Cascabel.— Se antojaba imposible pero ahora tal vez aceptemos que sea cierto que hay momentos en que podemos cambiar una bolsa de churritos por unas barritas de multigrano Linaza... Aunque Ud. no lo crea.
Hablar sobre la justificación del poder es, desde hace años, preocupación de decenas de estudiosos. Si dilucidar entre muchísimas teorías es tarea complicada, pasar de los planteamientos a los escenarios reales es más arriesgado, pero como alentar la reflexión es la meta, nos atrevemos a desentrañar el leit motiv de los tres últimos gobernadores.
En orden de aparición nos parece que Víctor Cervera Pacheco buscaba el poder porque disfrutaba, según él casi necesitaba ejercer el mando para alcanzar una meta con orígenes reivindicadores personales.
El motivo que lo llevó a formar un cacicazgo, incluso con pasajes antidemocráticos, no tenía como resorte principal la visión económica y menos la ideológica.
Descartar esas dos justificaciones habla del tamaño de la primera. El animal político que llevaba adentro era capaz de sacrificar aspectos que en otros teatros son fundamentales. Eso no quiere decir que la cuestión económica era un cero a la izquierda y que él o sus incondicionales no hubieran cobrado dividendos, pero en el caso de Cervera Pacheco creemos que en todo caso la ambición de riqueza resultaba secundaria.
Imponer una ideología, justificación que mueve a cientos de políticos por todo el mundo, era algo muy ajeno a la visión que tenía del ejercicio del poder. Como buen priista chapado al viejo sistema y sus reglas, la cuestión ideológica se traducía a colocarle un simple disfraz a acciones y proyectos.
Su éxito, dentro del escenario priista, creó incluso una dependencia —algunos aventados podrían llamarla adicción— que lo llevó a un final inesperado para él, debido, en buena medida, a que cambiaron las reglas en el país.
Y conste que el motivo de este escrito es hablar del motivo político y de ninguna manera hacer un balance de alguien o de algo. Por eso concluimos que Cervera Pacheco era un animal 100% político y su actuación oficial dependía casi totalmente de las consecuencias que tuviera en ese campo. Una visión así de personalista suele sacrificar, injustificadamente, muchas cosas.
Patricio Patrón Laviada es, creemos, un político distinto, pero parecido en algunos aspectos a su predecesor y gran adversario. Conste, estamos hablado del político.
La justificación que lo llevó a buscar intensamente el poder tiene varias caras, pero a fin de cuentas creemos que es ideológico en la acepción más generosa de esa palabra pues, aunque en este caso carece de sustentos filosóficos la lucha del ex gobernador panista, sí implicó la búsqueda de un cambio estructural en la sociedad y el gobierno.
Si lo consiguió o no y si en realidad el cambio era a fondo o sólo de forma serían temas de otros escritos. Nuestra conclusión es que Patricio Patrón tampoco tuvo la cuestión económica como el motivo de los motivos y que su meta tiene incluso mucho que ver con raíces familiares orientadas a sembrar actitudes de servicio.
Al revisar sus discursos como funcionario municipal, candidato, alcalde y gobernador, se encuentran indicios de propósitos de cambio en escenarios vitales para la sociedad y que se consideraban contaminados por los regímenes del PRI.
De ahí que las expectativas que generó fueran tan grandes y que ahora muchas luzcan como pendientes. A esos reclamos se suman los que alentaron su personalismo y la forma en que incluso disfrutaba arrinconar a sus adversarios.
A diferencia de su predecesor, la carrera política del actual titular de la Profepa aún puede recibir oportunidades, ya sea directa o a través de otras personas. Por eso no es ocioso precisar que lo antes expuesto tiene que ver con lo observado hasta ahora. Lo que venga será harina de otro costal.
Las motivaciones de Patricio Patrón también las encontramos muchas veces lejos de las cuestiones partidistas. Su visión del poder no coincide siempre con la praxis del PAN. Conocidas son las divergencias que sostuvo el entonces gobernador con altos mandos de su partido. Prueba secundaria de ese alejamiento es el escaso número de viajes que realizó durante su gestión a la metrópoli.
Creemos que Patrón Laviada también resulta un animal político, pero con motivos distintos a los de Cervera Pacheco. Tal vez porque también ambicionó crear una hegemonía, que algunos inútilmente intentan justificar como una “cadena del bien ante el mal”, la incomprensión y la soledad de las que se quejaba al perder el poder lo sitúan frente a una realidad que no terminó de entender y menos de aprovechar.
Ivonne Ortega Pacheco es un caso parecido, al escudriñar en sus motivos políticos. De entrada es obvio que no tienen grandes cimientos ideológicos y si alguien los encuentra serán seguramente producto de la imitación, conveniencia o circunstanciales.
Carecer de esa motivación no necesariamente es un lastre. El problema radica cuando no se suple esa limitante con apertura y suficiente sensibilidad para así convertir una debilidad en fortaleza al mostrarse receptiva y dispuesta a la participación ciudadana.
Joven, generacionalmente alejada de las grandes luchas reivindicatorias, es evidente que la actual gobernadora se puede dar el lujo de desdeñar las cuestiones ideológicas y sólo abrazar las causas de la eficiencia. Es tal la crisis social que nos agobia, que la habilidad para saber plegarse a un proyecto político exitoso y vender una imagen de eficacia es suficiente para tener éxito.
Sin embargo, la visión de un político no es la misma cuando vía las aulas o la calle ha participado en los procesos de evo o revolución social. Hoy, para desgracia de las nuevas generaciones, los sindicatos ya no luchan por mayores libertades y por la dignidad de los trabajadores, sino sólo por cuestiones económicas o incluso para obtener más asuetos... Ahora los jóvenes no suspenden clases exigiendo mejores y más plurales maestros, sino para reclamar mayores presupuestos para sus aventuras.
Hoy la lucha ideológica está condenada a los claustros, mientras el proceso de aprendizaje sale de las aulas y se sitúa en el ciberespacio. Y ahí lo que cuenta es la rapidez, la facilidad y el disfrute. A sus 35 años de edad la gobernadora es parte de esa generación. Por eso resulta difícil hallar justificaciones ideológicas en su carrera política.
Si bien está comprobado que le gusta apostar en el campo de la política —ahí están sus cuantiosas aportaciones a la candidatura presidencial de Roberto Madrazo Pintado y el millonario presupuesto que ejerció en su campaña por la gubernatura—, hoy por hoy la cuestión económica en la vida de Ivonne Ortega y su equipo tenemos que encadenarla a su actuación oficial. Uno y otro aspectos van de la mano. Si aparece abundancia, el origen estará claro, aunque se quiera hablar de visión empresarial y otras minucias, que por atractivas que sean nunca alcanzarán las proporciones de las que hablaríamos.
Como las aspiraciones de la joven priista no terminan en el Palacio de la calle 61, habrá que dejar abierta la posibilidad de que su motivo-motivo político sea el económico o cuando menos su justificación tenga algunos elementos materiales. Sólo abrir esa posibilidad implica una diferencia con sus dos predecesores.
Sin una justificación ideológica y con la cuestión económica en el aire, tendremos entonces que decir que la motivación de Ivonne Ortega tiene mucho que ver también con una ambición personal-política, estimulada por pertenecer a un proyecto que está lejos de protagonizar, aunque le favorezca el inminente mayor equilibrio de géneros en la baraja electoral. Esa dependencia, por cierto, establece diferencias con la carrera de su tío y con el localismo de Patricio Patrón.
A fin de cuentas los tres, sin grandes anclas ideológicas, pero ambiciosos y personalistas en sus respectivas motivaciones, nos han encadenado al terreno estrictamente político, escenario en el que los errores se pagan con sangre, sudor y lágrimas.
Tal vez por eso nuestra proyección industrial y comercial sea tan estrecha, y la dependencia de los subsidios resulte tan constante.
Cascabel.— Se antojaba imposible pero ahora tal vez aceptemos que sea cierto que hay momentos en que podemos cambiar una bolsa de churritos por unas barritas de multigrano Linaza... Aunque Ud. no lo crea.
octubre 19, 2008
La tormenta política perfecta
En Yucatán nos aproximamos a un fin de año político muy distinto a los que vivimos en por lo menos el último decenio.Si hay que definir sin muchos preámbulos el panorama podríamos decir que una intoxicación nos está robando la esperanza democrática.El rápido descarte de opciones, la ausencia de auténticos liderazgos emergentes y la mercantilización de la política nos tiene aturdidos o encandilados.No hay duda de que en Yucatán hemos vivido un cambio de centro de poder. Y no necesariamente para mejorar.El gran problema radica en que la trivialización que envuelve la actuación oficial de la nueva ola priista tiene en la saturación social a su mejor aliado. El hasta hoy indiscutible éxito de una “chava buena onda” que gobierna para lucirse es producto de otras muchas cosas, además de los méritos que quieran atribuirle a Ivonne Ortega Pacheco y su grupo.Hoy el yucateco está saturado de tanta “grilla” y, con tal de creer que está escapando de su laberinto, parece capaz no sólo de cerrar ojos, boca y oídos y aceptar experimentos incluso locuaces, sino también de olvidar recetas de probado éxito en la colocación de la sociedad y el ciudadano como auténticos ejes de la vida política y democrática.No hay que ser catastrofistas para llegar a esa conclusión. Basta ser realista y echar una mirada a las barajas que podría usar la oposición en las próximas elecciones federales de 2009 y locales de 2010 para pronosticar dos tormentas:La primera, relacionada con la entronización de la burocracia partidista en la escala electoral. Pese a que en recientísimas alternancias rechazamos proyectos de uno (PRI) y otro color (PAN), beneficiarios de esas mismas élites rechazadas parece que seguirán monopolizando candidaturas y decisiones.Y la segunda, vinculada con la consolidación del grupo que hoy se aprovecha de la docilidad y el repunte de casi todo lo que huele a priismo. Y hasta ahora, pese a las luces de esperanza que se divisaban a mediados de 2007, esta nueva camada carece de tantas cosas, pero también tiene una suerte endiablada.Las calificamos de tormentas porque no dejan ver nada bueno. Además, el entorno es propicio para que nos golpeen como huracanes. Cansados de advertencias, preparativos y simulacros, los elementos que deberían ayudar a prevenir no actúan como antaño; la información sobre las consecuencias es polvo frente a las rocas que forman las imágenes de fantasía y el espectáculo lleno de espejos y humo.Tomemos como ejemplo la auténtica borrachera oficial que vivió Yucatán a raíz del show de Plácido Domingo en Chichén Itzá la noche del sábado 4 de octubre pasado. Hagamos cuentas con todo el tiempo, dinero, esfuerzo, atención y espacio que le dedicaron y seguramente el balance socioeconómico será muy preocupante.El lamentable triunfo de la frivolidad oficial es apabullante.Basta observar qué tipo de bienvenida se le dio al cantante. Las crónicas hablan de todo o casi todo un gabinete haciendo valla en un aeropuerto en desuso, pero pomposamente reinaugurado.¿Qué habrá pensado el artista y su equipo al observar tal despliegue y tanto derroche? ¿Estamos en Yucatán o aterrizamos en Disney World? ¿Y toda esta gente no tendrá nada mejor que hacer en un estado con tantas necesidades? ¿La realidad social permite que un jueves, un viernes y un sábado tantos y tanto le dieran a un espectáculo la connotación de casi casi estar en los umbrales del paraíso terrenal?Precisemos, por aquello delos mal pensados, que no estamos contra un espectáculoturístico-cultural como elde Chichén. El asunto está en saber darle a cada cosa su lugar y en el manejo sociopolítico que permita mantenernos adormilados cívicamente.Como sociedad debemos ver con suma preocupación cualquier estilo de gobernar —por muy jacarandoso que parezca— que distorsione las prioridades que imponen nuestro subdesarrollo y la inequidad de oportunidades en que vivimos.Por racimos aparecen en la historia los gobernantes que rodeados de aplaudidores y festejos cayeron por olvidar que, irremediablemente, verdad sólo hay una.Cuando un gobernante no tiene claro qué es el servicio público y cómo debe funcionar un gobierno, se cae en la tentación de adueñarse del poder recurriendo a cualquier cosa y justificando incluso lo injustificable.Y si a eso le sumamos que las alternativas resultan igual de preocupantes, entonces tendremos que reconocer que si no hacemos algo estamos muy cerca de empezar a sentir los efectos de lo que sería una tormenta política perfecta.Nadie en su sano juicio pide reacciones desproporcionadas sino cuando menos cobrar conciencia del terreno que pisamos y los espacios que estamos entregando. Es de sentido común localizar cuanto antes contrapesos y estimular las manifestaciones que inviten a no olvidar las referencias generales que debe observar un buen gobierno.El silencio ante los excesos, la complicidad interesada o con altas dosis de cobardía, y el conformismo que alienta el dejar ser y dejar pasar, mientras no me arrollen, son tan censurables como la actuación de los gobernantes que cohabitan con la mercadotecnia olvidando que en el despeñadero los espejos y antifaces también terminan siendo añicos.Sí, nos aproximamos a un fin de año muy distinto a los últimos en materia política.La primera gran diferencia es que carecemos de la variedad de barajas y opciones que teníamos en el panorama electoral.La segunda es el tornado de la resignación que parece envolver a muchos y permite que la mediocridad parezca lo que no es y pueda incluso aspirar a más.Otra, la tercera, es la indiferencia con que actúa el gobierno ante los evidentes descalabros que sufre su congruencia en varios importantes campos.La cuarta es el ambiente de temor que siembra la inseguridad y que irrumpe como un nuevo elemento electoral. Contamina y envenena tanto que da miedo imaginar hasta dónde puede llegar esta sombra.Para no extendernos mucho, limitemos a cinco las diferencias. La última sería la crisis económica que se ensañará con los que menos tienen y menos reciben. Ante el desempleo que se agudizará con el freno en la emigración, la misma recesión y la falta de capacidad y formación académica se requiere de un perfil de gobernante que parece estamos lejos de encontrar.No es la primera vez que lo exponemos: reconocer dónde estamos, con quién estamos y qué necesitamos es un buen primer paso para enfrentar la vida.CascabelHay tantos vacíos, inconsistencias, peligros, escondites, incongruencias y variables en los planes del tren bala, que guardar silencio será un pecado mortal.— Mérida, Yucatán.
Luz y sombra, voto y canto y Bamba Linda
Los hombres-noticia de la semana, la agenda de algunos diputados y los personajes de Catón integran este Trío: Guardianes Son trece yucatecos nuestro primer personaje.
El martes recibieron, uno de manera póstuma, el primer premio “Angel Guardián” que se entrega por “ayudar al prójimo sin esperar ningún reconocimiento”.
Los trece son modelos a seguir en momentos donde parece que no hay faros en la tormenta. Lucía, Ana, Míriam, Elsy, Nancy, Gabriela, Norma, Guadalupe, Gabriela, José, Margarita, Merli y Carlos (+) son tan distintos a nuestros gobernantes y políticos que ojalá algún día sus esfuerzos reciban la atención que inmerecidamente monopolizan muchos malos ejemplos para la juventud.Carlos Pacheco Herrera también merece estar en esta lista semanal. Es el director del temido C 4 (Centro de Control, Cómputo y Comando) de las policías en Yucatán y saberlo es una revelación, pues el misterio es una de las características de ese sitio.
El domingo supimos de él, al informarse de una junta con 30 alcaldes priistas cerca de Tixkokob. Catalogado de centro de espionaje o incubadora de la “inteligencia” policíaca, del C 4 sólo se sabía formalmente que es una fortaleza inexpugnable.Alberto Marrero Lugo completa el trío. Cazarrecompensas, dizque agente de la DEA, santero, refugiado cubano... Dicen que murió de un infarto el sábado pasado. Nosotros lo supimos hasta el lunes. Tras protagonizar un accidente de tránsito, un zipizape y luego una fuga de un hospital supuestamente supervigilado, el antillano de 52 años mostró una cara muy diferente a la que presentó durante su presentación en el mundillo del show policíaco. Cuando aún no acabábamos de digerir sus hazañas, nos enteramos de su búnker en Chelem, luego de su arrepentimiento y... después se nos muere, de acuerdo con la versión oficial... ¡de muerte natural!
“Palomazos”
“...Cuenta con nuestro apoyo para el presupuesto”, informan que dijo el diputado yucateco José Blanco Pajón en uno de los agasajos que algunos gobernadores organizan para “sensibilizar” a los legisladores para que les asignen la mayor cantidad posible del gasto federal cada año.Aseguran que el priista, quien aquí aún no logra cuadrar sus cuentas de cuando fue alcalde de Progreso, llamó la atención en esa cita porque, tal vez entusiasmado por el quesillo, el chile de agua, la cecina y los tlayudes no sólo comprometió su voto sino que amenizó la tertulia. Cualquiera pensaría que el “palomazo” de Blanco Pajón se justifica plenamente cuando de traer mayores inversiones a Yucatán se trata, pero el asunto es que el festejo no fue en territorio yucateco sino en la casona de Jardines del Pedregal del gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz Ortiz. En la página diez del Reforma del jueves 25 de septiembre se precisa que el grupo de diputados agasajados para que Oaxaca reciba trato preferente en el presupuesto se despidió del polémico Ulises después de gastar una buena dotación de nieve de tuna y leche quemada.
Súper Catón
Armando Fuentes Aguirre ya tiene a la venta un nuevo libro sobre historia de México. Así como nos presentó a Benito Juárez y Maximiliano de Habsburgo, ahora el turno es de Miguel Hidalgo y Agustín de Iturbide. Lo comentamos a raíz que ya suman más de cinco los nombres que desde hace semanas apuntamos después de leerlos en sus artículos periodísticos sin recortes. Sí, y es que el Diario abrevia las colaboraciones de Catón cuando incursiona en el mundo del doble o triple sentido. Frecuentemente la página web del Diario, y decenas de periódicos, sí reproducen íntegros los artículos de don Armando y al relatar las peripecias de varios personajes por esas zonas picantes e interpretativas es por donde desfilan: Nola Sniega... Frigidia y Frustracio... Nalgarica... Astasio (tal vez por aquello de los cornudos)... Don Algón... Meñico... Taliano... Bamba Lina... Facilda Lasestas... Macalota y Don Poseidón.— Mérida, Yucatán.
El martes recibieron, uno de manera póstuma, el primer premio “Angel Guardián” que se entrega por “ayudar al prójimo sin esperar ningún reconocimiento”.
Los trece son modelos a seguir en momentos donde parece que no hay faros en la tormenta. Lucía, Ana, Míriam, Elsy, Nancy, Gabriela, Norma, Guadalupe, Gabriela, José, Margarita, Merli y Carlos (+) son tan distintos a nuestros gobernantes y políticos que ojalá algún día sus esfuerzos reciban la atención que inmerecidamente monopolizan muchos malos ejemplos para la juventud.Carlos Pacheco Herrera también merece estar en esta lista semanal. Es el director del temido C 4 (Centro de Control, Cómputo y Comando) de las policías en Yucatán y saberlo es una revelación, pues el misterio es una de las características de ese sitio.
El domingo supimos de él, al informarse de una junta con 30 alcaldes priistas cerca de Tixkokob. Catalogado de centro de espionaje o incubadora de la “inteligencia” policíaca, del C 4 sólo se sabía formalmente que es una fortaleza inexpugnable.Alberto Marrero Lugo completa el trío. Cazarrecompensas, dizque agente de la DEA, santero, refugiado cubano... Dicen que murió de un infarto el sábado pasado. Nosotros lo supimos hasta el lunes. Tras protagonizar un accidente de tránsito, un zipizape y luego una fuga de un hospital supuestamente supervigilado, el antillano de 52 años mostró una cara muy diferente a la que presentó durante su presentación en el mundillo del show policíaco. Cuando aún no acabábamos de digerir sus hazañas, nos enteramos de su búnker en Chelem, luego de su arrepentimiento y... después se nos muere, de acuerdo con la versión oficial... ¡de muerte natural!
“Palomazos”
“...Cuenta con nuestro apoyo para el presupuesto”, informan que dijo el diputado yucateco José Blanco Pajón en uno de los agasajos que algunos gobernadores organizan para “sensibilizar” a los legisladores para que les asignen la mayor cantidad posible del gasto federal cada año.Aseguran que el priista, quien aquí aún no logra cuadrar sus cuentas de cuando fue alcalde de Progreso, llamó la atención en esa cita porque, tal vez entusiasmado por el quesillo, el chile de agua, la cecina y los tlayudes no sólo comprometió su voto sino que amenizó la tertulia. Cualquiera pensaría que el “palomazo” de Blanco Pajón se justifica plenamente cuando de traer mayores inversiones a Yucatán se trata, pero el asunto es que el festejo no fue en territorio yucateco sino en la casona de Jardines del Pedregal del gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz Ortiz. En la página diez del Reforma del jueves 25 de septiembre se precisa que el grupo de diputados agasajados para que Oaxaca reciba trato preferente en el presupuesto se despidió del polémico Ulises después de gastar una buena dotación de nieve de tuna y leche quemada.
Súper Catón
Armando Fuentes Aguirre ya tiene a la venta un nuevo libro sobre historia de México. Así como nos presentó a Benito Juárez y Maximiliano de Habsburgo, ahora el turno es de Miguel Hidalgo y Agustín de Iturbide. Lo comentamos a raíz que ya suman más de cinco los nombres que desde hace semanas apuntamos después de leerlos en sus artículos periodísticos sin recortes. Sí, y es que el Diario abrevia las colaboraciones de Catón cuando incursiona en el mundo del doble o triple sentido. Frecuentemente la página web del Diario, y decenas de periódicos, sí reproducen íntegros los artículos de don Armando y al relatar las peripecias de varios personajes por esas zonas picantes e interpretativas es por donde desfilan: Nola Sniega... Frigidia y Frustracio... Nalgarica... Astasio (tal vez por aquello de los cornudos)... Don Algón... Meñico... Taliano... Bamba Lina... Facilda Lasestas... Macalota y Don Poseidón.— Mérida, Yucatán.
octubre 13, 2008
Llega el juicio del tiempo
Ya transcurrió más de un año del cambio de gobierno estatal, tiempo que permite evaluar mejor muchos aspectos de la administración pública yucateca.
Conforme se aleja el ciclón que acompaña cualquier alternancia, más aún la política, mejora nuestra perspectiva para saber dónde estábamos, qué teníamos y comparar eso con el pasado y el presente.
Alejados de filias y fobias e interesados en premiar los hechos, los yucatecos ya podemos tener una idea más clara de lo que pasó y lo que está pasando. Es tiempo incluso de reconocer y reivindicar, o bien de confirmar sospechas y descartar.
Para facilitar la evaluación podríamos dividirla en tres escenarios: político, administrativo y humano.
No se trata aquí de hacer un ejercicio que corresponde a cada yucateco preocupado por su sociedad, sino de plantear referencias para esa tarea.
Aunque a muchos cause agruras, una de esas anclas está ligada al deber ser, a lo que debe de hacerse independientemente de quién, dónde y cuándo lo haga.
Lo planteamos porque a la hora de las comparaciones puede darse el caso de que ni lo anterior ni lo presente llene las expectativas y ante esa realidad no debe prevalecer el conformismo o la consigna del mal menor, sino enfatizarse en que hay una tercera vía: lo que debe y puede hacerse cuando hay realmente deseos de hacerlo.
Transcurrido más de un año parece confirmarse que en los escenarios político y humano es donde más pendientes dejó el gobierno panista de Patricio Patrón Laviada.
En el tercer espacio, el administrativo, conforme pasan los días despuntan más los esfuerzos traducidos en mayor eficiencia, ahorro, transparencia e incluso sencillez en el trato. Aunque no alcanzamos jauja, sin duda los progresos en este campo permitieron al gobierno de Ivonne Ortega Pacheco partir de una base más sólida que la recibida en 2001 por los panistas.
Además, lo que hoy nos hace levantar las cejas, como por ejemplo el aparatoso y costoso protagonismo, queda más en evidencia si lo confrontamos con lo que se veía en la administración estatal hasta el verano antepasado.
Pero volviendo a los escenarios político y humano y sin perder de vista la herencia priista que recibió y el gran abanico de expectativas que generó la aternancia, el llamado gobierno del cambio no cumplió como se esperaba la parte que le correspondía en el proceso de mejora social.
Cuando menos tres referencias hay que tomar en cuenta en este campo: justicia, participación y siembra de valores.
Aunque algunos podrían argumentar que cualquier cosa realizada de 2001 a 2007 resulta mejor que lo heredado, también hay que tomar en cuenta que la consigna democrática no era esa sino comenzar a institucionalizar la justicia, la participación y los valores.
La lucha cívica no tenía como meta avalar un gobierno sino comenzar a construir una mejor sociedad para así contar con buenos servidores públicos.
Hoy la buena voluntad y empeño de algunos líderes del gobierno panista parece que no fueron suficientes, pues, en el mejor de los casos, los avances no se ven, no se muestran importantes o simplemente no rinden resultados.
Los motores del sistema de justicia son o parecen ser los mismos que generan desconfianza desde hace años. En todo caso, los obstáculos resultaron tan grandes como las limitaciones y errores de los que trataron de enfrentarlos.
En materia de participación y su impacto en la toma de decisiones, la gestión panista resulta pobre y discutible.
La apertura no llegó a todos los sectores y en muchos casos, como el diálogo entre partidos, resultó sólo materia de discursos.
La cerrazón política, que podría ser justificable cuando excluye a elementos nocivos y perversos, sigue pareciéndonos tan nociva como la criticamos en primera instancia.
Catorce meses parecen suficientes para reiterar que el exclusivismo es muy difícil que lleve a buenos resultados, sobre todo cuando en lugar de construir nuevos puentes políticos se apuesta a la liquidación de los ingenieros.
Consecuencia de esa apuesta por la polarización política de la sociedad yucateca es el saldo que arrojó la actividad legislativa, donde siguen vigentes normas que desde hace años merecen ser reemplazadas por otras que coloquen al ciudadano como eje de la sociedad y otorguen a las instituciones las funciones que requieren para ser garantes de la democracia y la justicia.
No resulta nuevo decir que pese a los progresos en materia administrativa es en el campo de los valores donde se observa el mayor déficit del gobierno anterior.
Reiterarlo tiene un peso importante, pues tras 14 meses hoy podemos ver a los actores en nuevos escenarios y compromisos y así evaluar su calidad. Además, contra lo que algunos esperan estos ejercicios de memoria nos evitan olvidar lo que nunca debemos permitir.
Qué eran y qué son ahora. Cuánto tenían y cuánto tienen. Qué hacían y qué hacen... Quiénes los rodeaban y quiénes los acompañan hoy. Dónde trabajaban y de qué viven ahora... Cuánto respeto merecían sus puntos de vista y hoy quiénes les hacen caso.
Todas esas interrogantes que hasta hace unos meses eran sólo materia de comentarios, hoy podemos contestarlas con base en hechos y claros indicios.
Sí, la terquedad de los hechos revela poco a poco quién es quién, y cuánto vale y tiene cada quién.
Tal como el negro historial de muchos priistas es tema de libros, películas, bromas y condenas, ahora en Yucatán el ayer y el hoy de los funcionarios panistas nos permite saber si son lo bueno que presumían y algunos presumen, o son tan o más corruptos como los que tanto criticaban.
El palco que nos brinda el paso de los meses será cada vez más privilegiado para aquilatar qué opción política resulta mejor... Siempre sin olvidar que nunca hay que quedarse con el menos malo sino buscar lo que debemos buscar.
El terreno de las virtudes, del deber ser, suele ser desdeñado por los que por sus debilidades califican de sueños y utopías lo que ellos no pueden lograr. Pero su mediocridad está muy lejos de la capacidad de los demás y de la sociedad en general.
Rechacemos los juicios a la ligera o contaminados por intereses políticos y afinemos la mira para evaluar a nuestros gobernantes. En los círculos donde nos movemos reconozcamos sus progresos y expongamos los errores como parte de un proceso de mejora continua que alienta la búsqueda de buenos gobiernos.
La información y la reflexión son muy buenos aliados de la madurez democrática a la que debemos aspirar.
Cascabel “Ja, ja... ¿Ya viste cuánto cuesta esa camisa?: 4,000 pesos... Esta parece una tienda de bromas”, soltó un sobrino muy avispado al deambular por los pasillos de una plaza comercial meridana.— Diario de Yucata. 13 de octubre 2008.
Conforme se aleja el ciclón que acompaña cualquier alternancia, más aún la política, mejora nuestra perspectiva para saber dónde estábamos, qué teníamos y comparar eso con el pasado y el presente.
Alejados de filias y fobias e interesados en premiar los hechos, los yucatecos ya podemos tener una idea más clara de lo que pasó y lo que está pasando. Es tiempo incluso de reconocer y reivindicar, o bien de confirmar sospechas y descartar.
Para facilitar la evaluación podríamos dividirla en tres escenarios: político, administrativo y humano.
No se trata aquí de hacer un ejercicio que corresponde a cada yucateco preocupado por su sociedad, sino de plantear referencias para esa tarea.
Aunque a muchos cause agruras, una de esas anclas está ligada al deber ser, a lo que debe de hacerse independientemente de quién, dónde y cuándo lo haga.
Lo planteamos porque a la hora de las comparaciones puede darse el caso de que ni lo anterior ni lo presente llene las expectativas y ante esa realidad no debe prevalecer el conformismo o la consigna del mal menor, sino enfatizarse en que hay una tercera vía: lo que debe y puede hacerse cuando hay realmente deseos de hacerlo.
Transcurrido más de un año parece confirmarse que en los escenarios político y humano es donde más pendientes dejó el gobierno panista de Patricio Patrón Laviada.
En el tercer espacio, el administrativo, conforme pasan los días despuntan más los esfuerzos traducidos en mayor eficiencia, ahorro, transparencia e incluso sencillez en el trato. Aunque no alcanzamos jauja, sin duda los progresos en este campo permitieron al gobierno de Ivonne Ortega Pacheco partir de una base más sólida que la recibida en 2001 por los panistas.
Además, lo que hoy nos hace levantar las cejas, como por ejemplo el aparatoso y costoso protagonismo, queda más en evidencia si lo confrontamos con lo que se veía en la administración estatal hasta el verano antepasado.
Pero volviendo a los escenarios político y humano y sin perder de vista la herencia priista que recibió y el gran abanico de expectativas que generó la aternancia, el llamado gobierno del cambio no cumplió como se esperaba la parte que le correspondía en el proceso de mejora social.
Cuando menos tres referencias hay que tomar en cuenta en este campo: justicia, participación y siembra de valores.
Aunque algunos podrían argumentar que cualquier cosa realizada de 2001 a 2007 resulta mejor que lo heredado, también hay que tomar en cuenta que la consigna democrática no era esa sino comenzar a institucionalizar la justicia, la participación y los valores.
La lucha cívica no tenía como meta avalar un gobierno sino comenzar a construir una mejor sociedad para así contar con buenos servidores públicos.
Hoy la buena voluntad y empeño de algunos líderes del gobierno panista parece que no fueron suficientes, pues, en el mejor de los casos, los avances no se ven, no se muestran importantes o simplemente no rinden resultados.
Los motores del sistema de justicia son o parecen ser los mismos que generan desconfianza desde hace años. En todo caso, los obstáculos resultaron tan grandes como las limitaciones y errores de los que trataron de enfrentarlos.
En materia de participación y su impacto en la toma de decisiones, la gestión panista resulta pobre y discutible.
La apertura no llegó a todos los sectores y en muchos casos, como el diálogo entre partidos, resultó sólo materia de discursos.
La cerrazón política, que podría ser justificable cuando excluye a elementos nocivos y perversos, sigue pareciéndonos tan nociva como la criticamos en primera instancia.
Catorce meses parecen suficientes para reiterar que el exclusivismo es muy difícil que lleve a buenos resultados, sobre todo cuando en lugar de construir nuevos puentes políticos se apuesta a la liquidación de los ingenieros.
Consecuencia de esa apuesta por la polarización política de la sociedad yucateca es el saldo que arrojó la actividad legislativa, donde siguen vigentes normas que desde hace años merecen ser reemplazadas por otras que coloquen al ciudadano como eje de la sociedad y otorguen a las instituciones las funciones que requieren para ser garantes de la democracia y la justicia.
No resulta nuevo decir que pese a los progresos en materia administrativa es en el campo de los valores donde se observa el mayor déficit del gobierno anterior.
Reiterarlo tiene un peso importante, pues tras 14 meses hoy podemos ver a los actores en nuevos escenarios y compromisos y así evaluar su calidad. Además, contra lo que algunos esperan estos ejercicios de memoria nos evitan olvidar lo que nunca debemos permitir.
Qué eran y qué son ahora. Cuánto tenían y cuánto tienen. Qué hacían y qué hacen... Quiénes los rodeaban y quiénes los acompañan hoy. Dónde trabajaban y de qué viven ahora... Cuánto respeto merecían sus puntos de vista y hoy quiénes les hacen caso.
Todas esas interrogantes que hasta hace unos meses eran sólo materia de comentarios, hoy podemos contestarlas con base en hechos y claros indicios.
Sí, la terquedad de los hechos revela poco a poco quién es quién, y cuánto vale y tiene cada quién.
Tal como el negro historial de muchos priistas es tema de libros, películas, bromas y condenas, ahora en Yucatán el ayer y el hoy de los funcionarios panistas nos permite saber si son lo bueno que presumían y algunos presumen, o son tan o más corruptos como los que tanto criticaban.
El palco que nos brinda el paso de los meses será cada vez más privilegiado para aquilatar qué opción política resulta mejor... Siempre sin olvidar que nunca hay que quedarse con el menos malo sino buscar lo que debemos buscar.
El terreno de las virtudes, del deber ser, suele ser desdeñado por los que por sus debilidades califican de sueños y utopías lo que ellos no pueden lograr. Pero su mediocridad está muy lejos de la capacidad de los demás y de la sociedad en general.
Rechacemos los juicios a la ligera o contaminados por intereses políticos y afinemos la mira para evaluar a nuestros gobernantes. En los círculos donde nos movemos reconozcamos sus progresos y expongamos los errores como parte de un proceso de mejora continua que alienta la búsqueda de buenos gobiernos.
La información y la reflexión son muy buenos aliados de la madurez democrática a la que debemos aspirar.
Cascabel “Ja, ja... ¿Ya viste cuánto cuesta esa camisa?: 4,000 pesos... Esta parece una tienda de bromas”, soltó un sobrino muy avispado al deambular por los pasillos de una plaza comercial meridana.— Diario de Yucata. 13 de octubre 2008.
Imposibles, más topes y 120 tarjetas
Hoy no hay tercia de ases, pero a cambio les ofrecemos tres asuntos de interés: Luciérnagas Era una noche de aquellas en que parece que nunca amanecerá. Concluíamos una junta en la que sentimos que el pragmatismo in extremis salía no sólo tan campante sino fortalecido.
La confrontación entre lo posible y lo deseable resultó no sólo dispareja sino terminaba con un mal sabor de boca.
Muchos de los presentes escucharon la necesidad de ser y no de tener y la obligación de servir antes de contar. Pero la mal llamada realidad, la crisis, los riesgos y el miedo a ser diferente obligaron a una tregua que amenazaba con prolongarse infinitamente... para así dejar las cosas tal como están.
Ya en el estacionamiento —todo iluminado pero vacío— caíamos en la rutina de abrir, acomodar, acomodarse y cerrar cuando de pronto un golpe en el cristal nos despabiló.
Uno de los que menos había hablado en la reunión esperó que bajáramos la barrera cristalina y junto con dos o tres palmaditas en el hombro izquierdo nos dio el siguiente consejo que queremos compartir: —Hay que olvidarnos de la generación de los que quieren pero dicen que no pueden... de los que todo ven imposible... de los que prefieren rodearse de leales, aunque sean ineptos.
—Hay que apostarle a los jóvenes.
... Nos salvó la noche y sí amaneció al día siguiente.
Jorobas Los topes y las boyas que se colocan en las calles deben ser una medida provisional y temporal, y son un aviso de que las autoridades siguen escogiendo el camino más fácil en lugar de enfrentar los problemas.
Llenar —como ocurre ahora— la ciudad de ese horroroso acné urbano es síntoma de que no somos capaces de atender los problemas que causan los atrasos urbanísticos, la proliferación de vehículos y la falta de cultura vial.
Cada montículo es un recordatorio a autoridades y meridanos de lo mal que estamos en urbanismo.
Ahorcados 26 millones de tarjetas de crédito están listas en todo el país para meter en líos al que se deje.
El 65% se entregó sin que mediara una investigación seria sobre la capacidad del beneficiario o posible víctima. Así lo afirma una encuesta de la firma Kardmatch para alertarnos del auge que se observa en el número de morosos que están a punto de perder su patrimonio.
Las autoridades afirman que la cartera vencida asciende al 6.6% de la deuda general, pero Banamex admite que la cifra real es de casi 17%.
Lo bueno es que unos y otros reconocen que el problema de los créditos que no pueden pagarse ya llegó a los focos rojos y hay que ponerle freno al asunto para no caer en negros y conocidos episodios.
Por primera vez, según dicen, entre marzo y junio pasados se revirtió la tendencia casi indiscriminada de entregar micas para obtener créditos.
La borrachera bancaria es tal que hoy circulan 120 tipos diferentes de tarjetas.
El pago de salarios vía micas de débito, la agresiva campaña telefónica para conseguir nuevos clientes, las tentadoras ofertas de consolidar deudas agrupándolas en otro banco, los engorrosos trámites para cancelar cobros automáticos y líneas de crédito... todo esto y mucho más pavimenta un camino muy peligroso, sobre todo en situaciones de crisis y de bajos ingresos como los que vivimos ahora.
Bien haríamos en desempolvar aquella norma de gastar únicamente lo que ganamos y disfrutar a plenitud lo que tenemos sin estar eternamente ambicionado lo que sólo son fantasías.
Familias, negocios, amistades y grandes proyectos pueden volver a perderse si pecamos de ambiciosos y no somos capaces de aceptar los límites.— Diario de Yucatán. 10 de octubre de 2008
La confrontación entre lo posible y lo deseable resultó no sólo dispareja sino terminaba con un mal sabor de boca.
Muchos de los presentes escucharon la necesidad de ser y no de tener y la obligación de servir antes de contar. Pero la mal llamada realidad, la crisis, los riesgos y el miedo a ser diferente obligaron a una tregua que amenazaba con prolongarse infinitamente... para así dejar las cosas tal como están.
Ya en el estacionamiento —todo iluminado pero vacío— caíamos en la rutina de abrir, acomodar, acomodarse y cerrar cuando de pronto un golpe en el cristal nos despabiló.
Uno de los que menos había hablado en la reunión esperó que bajáramos la barrera cristalina y junto con dos o tres palmaditas en el hombro izquierdo nos dio el siguiente consejo que queremos compartir: —Hay que olvidarnos de la generación de los que quieren pero dicen que no pueden... de los que todo ven imposible... de los que prefieren rodearse de leales, aunque sean ineptos.
—Hay que apostarle a los jóvenes.
... Nos salvó la noche y sí amaneció al día siguiente.
Jorobas Los topes y las boyas que se colocan en las calles deben ser una medida provisional y temporal, y son un aviso de que las autoridades siguen escogiendo el camino más fácil en lugar de enfrentar los problemas.
Llenar —como ocurre ahora— la ciudad de ese horroroso acné urbano es síntoma de que no somos capaces de atender los problemas que causan los atrasos urbanísticos, la proliferación de vehículos y la falta de cultura vial.
Cada montículo es un recordatorio a autoridades y meridanos de lo mal que estamos en urbanismo.
Ahorcados 26 millones de tarjetas de crédito están listas en todo el país para meter en líos al que se deje.
El 65% se entregó sin que mediara una investigación seria sobre la capacidad del beneficiario o posible víctima. Así lo afirma una encuesta de la firma Kardmatch para alertarnos del auge que se observa en el número de morosos que están a punto de perder su patrimonio.
Las autoridades afirman que la cartera vencida asciende al 6.6% de la deuda general, pero Banamex admite que la cifra real es de casi 17%.
Lo bueno es que unos y otros reconocen que el problema de los créditos que no pueden pagarse ya llegó a los focos rojos y hay que ponerle freno al asunto para no caer en negros y conocidos episodios.
Por primera vez, según dicen, entre marzo y junio pasados se revirtió la tendencia casi indiscriminada de entregar micas para obtener créditos.
La borrachera bancaria es tal que hoy circulan 120 tipos diferentes de tarjetas.
El pago de salarios vía micas de débito, la agresiva campaña telefónica para conseguir nuevos clientes, las tentadoras ofertas de consolidar deudas agrupándolas en otro banco, los engorrosos trámites para cancelar cobros automáticos y líneas de crédito... todo esto y mucho más pavimenta un camino muy peligroso, sobre todo en situaciones de crisis y de bajos ingresos como los que vivimos ahora.
Bien haríamos en desempolvar aquella norma de gastar únicamente lo que ganamos y disfrutar a plenitud lo que tenemos sin estar eternamente ambicionado lo que sólo son fantasías.
Familias, negocios, amistades y grandes proyectos pueden volver a perderse si pecamos de ambiciosos y no somos capaces de aceptar los límites.— Diario de Yucatán. 10 de octubre de 2008
octubre 07, 2008
“Showistas”, vecinos y neotacos
Un dúo y dos individualidades forman la cartelera de hoy con los tres nombres-noticia de la semana:.
Dulce María Sauri Riancho y Víctor Manzanilla Schaffer, exgobernadores y archiadversarios políticos, coincidieron el martes en el Salón de la Historia del Palacio de Gobierno.
Y verlos juntos no es cualquier cosa si recordamos que el segundo no escatima palabras para descalificar el proceso que protagonizó la primera para quitarlo anticipadamente de la gubernatura el 14 de febrero de 1991.
Durísimos calificativos y revelaciones muy antidemocráticas abundan en los pasajes que Víctor Manzanilla expone para explicar cómo se organizó el interinato de Dulce María.
El fantasma de los “políticos rupestres” seguramente sonrió entre los murales de don Fernando Castro Pacheco.
Jorge Esma Bazán, mandamás de Cultur, no se cambia por nadie. Su sobreactuada grandilocuencia —aquí sí cabe la redundancia— se combina con su habilidad como promotor para lograr que el show de mañana de Plácido Domingo parezca mucho más de lo que en realidad es. Pero nos guste o no, ese es un mérito y hay que reconocerlo.
Ahora falta que se informe cómo se gastó tanto dinero.
Abril María Graniel Ortega, lideresa del Sindicato local de Trabajadores al Servicio del Estado, nos tranquilizó mucho el miércoles: Anunció que 150 burócratas federales —de los 20,000 que hay en Yucatán en 41 sindicatos— cursarán la licenciatura en Derecho Burocrático para ser mejores servidores públicos.
El Punto Put Un pendiente que haríamos bien en resolver es el lío limítrofe que hay entre los tres estados peninsulares. Gobiernos, pleitos, amenazas, treguas y promesas desfilan desde hace años y el asunto del Punto Put sigue en el aire.
Lo último que supimos es que cuando la Suprema Corte de Justicia estaba a punto de intervenir en la delimitación y para no propinarle un revés a alguno de los involucrados, se decidió seguir apostándole a las negociaciones. Lo malo es que ese camino ya resultó larguísimo y ante la falta de resultados el caso es una papa que se calienta al gusto de los gobernantes en turno.
Si hay enemistades, empiezan las declaraciones amenazantes, los movimientos territoriales y el juego de intereses. El último choque entre Campeche y Quintana Roo dejó muy mal sabor de boca y expuso la necesidad de atender de una vez el problema.
Cada estado, con su cuerpo de abogados, asegura que tiene suficientes argumentos para no perder terreno, pero expone con su postura a varios poblados y a miles de vecinos a una incertidumbre que no se merecen, pues condiciona la atención oficial que reciben.
Para ilustrar un poco el conflicto, vale la pena recordar que Campeche se erigió en estado en 1863 y Quintana Roo en territorio a partir de 1947 y en estado en 1974. La aparición de Calakmul como municipio campechano en 1996 avivó la polémica que causó un decreto yucateco del 25 de marzo de 1975 que modificó la ubicación del Punto Put.
Por cierto, según reportes periodísticos, esa mojonera está a 67 kilómetros al suroeste de Tekax.
Hoy los tres gobernadores son priistas y dicen que muy buenos amigos. Ojalá que los apapachos se traduzcan en un pacto definitivo.
Menú regional Va un rápido final: el taco ya tiene una nueva presentación. A las flautas, codzitos, enchiladas… se suman ahora los “conotacos”, que usando la forma de la barquilla sorbetera se convierten en una especie de coctel de carne. Cuando menos hay que probarlos para que no sólo nos cuenten a qué sabe este ahijado de la mercadotecnia culinaria.— Mérida, Yucatán. Diario de Yucatán. 03/10/2008
Dulce María Sauri Riancho y Víctor Manzanilla Schaffer, exgobernadores y archiadversarios políticos, coincidieron el martes en el Salón de la Historia del Palacio de Gobierno.
Y verlos juntos no es cualquier cosa si recordamos que el segundo no escatima palabras para descalificar el proceso que protagonizó la primera para quitarlo anticipadamente de la gubernatura el 14 de febrero de 1991.
Durísimos calificativos y revelaciones muy antidemocráticas abundan en los pasajes que Víctor Manzanilla expone para explicar cómo se organizó el interinato de Dulce María.
El fantasma de los “políticos rupestres” seguramente sonrió entre los murales de don Fernando Castro Pacheco.
Jorge Esma Bazán, mandamás de Cultur, no se cambia por nadie. Su sobreactuada grandilocuencia —aquí sí cabe la redundancia— se combina con su habilidad como promotor para lograr que el show de mañana de Plácido Domingo parezca mucho más de lo que en realidad es. Pero nos guste o no, ese es un mérito y hay que reconocerlo.
Ahora falta que se informe cómo se gastó tanto dinero.
Abril María Graniel Ortega, lideresa del Sindicato local de Trabajadores al Servicio del Estado, nos tranquilizó mucho el miércoles: Anunció que 150 burócratas federales —de los 20,000 que hay en Yucatán en 41 sindicatos— cursarán la licenciatura en Derecho Burocrático para ser mejores servidores públicos.
El Punto Put Un pendiente que haríamos bien en resolver es el lío limítrofe que hay entre los tres estados peninsulares. Gobiernos, pleitos, amenazas, treguas y promesas desfilan desde hace años y el asunto del Punto Put sigue en el aire.
Lo último que supimos es que cuando la Suprema Corte de Justicia estaba a punto de intervenir en la delimitación y para no propinarle un revés a alguno de los involucrados, se decidió seguir apostándole a las negociaciones. Lo malo es que ese camino ya resultó larguísimo y ante la falta de resultados el caso es una papa que se calienta al gusto de los gobernantes en turno.
Si hay enemistades, empiezan las declaraciones amenazantes, los movimientos territoriales y el juego de intereses. El último choque entre Campeche y Quintana Roo dejó muy mal sabor de boca y expuso la necesidad de atender de una vez el problema.
Cada estado, con su cuerpo de abogados, asegura que tiene suficientes argumentos para no perder terreno, pero expone con su postura a varios poblados y a miles de vecinos a una incertidumbre que no se merecen, pues condiciona la atención oficial que reciben.
Para ilustrar un poco el conflicto, vale la pena recordar que Campeche se erigió en estado en 1863 y Quintana Roo en territorio a partir de 1947 y en estado en 1974. La aparición de Calakmul como municipio campechano en 1996 avivó la polémica que causó un decreto yucateco del 25 de marzo de 1975 que modificó la ubicación del Punto Put.
Por cierto, según reportes periodísticos, esa mojonera está a 67 kilómetros al suroeste de Tekax.
Hoy los tres gobernadores son priistas y dicen que muy buenos amigos. Ojalá que los apapachos se traduzcan en un pacto definitivo.
Menú regional Va un rápido final: el taco ya tiene una nueva presentación. A las flautas, codzitos, enchiladas… se suman ahora los “conotacos”, que usando la forma de la barquilla sorbetera se convierten en una especie de coctel de carne. Cuando menos hay que probarlos para que no sólo nos cuenten a qué sabe este ahijado de la mercadotecnia culinaria.— Mérida, Yucatán. Diario de Yucatán. 03/10/2008
Sombra cubana en Yucatán
Por la puerta trasera Yucatán podría ingresar a las filas de los damnificados por los ciclones “Ike” y “Gustavo”.
Cuando los gobiernos de México y Cuba estaban a punto de comenzar a reordenar su flujo migratorio, los huracanes de septiembre atrasaron la visita del canciller Felipe Ramón Pérez Roque a nuestro país y revelaron que el acuerdo formal que se requiere se limitará a un simple memorándum con efectos muy limitados.
Sí, cuando el próximo lunes 20 se intente crear una nueva imagen de las relaciones México-Cuba en el marco de la visita del canciller cubano, seguirá flotando en el ambiente un asunto pendiente que nos trae casi de cabeza aquí en la Península.
Lo ocurrido en playas de Chabihau hace apenas unos días nos debe servir de advertencia. Así, ante un nuevo escenario en la isla, que con tintes de catástrofe golpea la economía y los planes políticos que apuntaban a una tibia apertura, el tema migratorio parece ya no tener la relevancia que quería imprimirle el gobierno mexicano.
En Cuba muchos proyectos se esfumaron junto con las miles de casas, cosechas y servicios públicos que desaparecieron con los vientos y mareas ciclónicas.
Pero ¿qué tiene que ver Yucatán con todo esto, además de la obligada solidaridad con nuestros vecinos? Cada vez es más evidente que la Península es una zona clave en el tránsito ilegal de todo lo que sale y entra a Cuba, y para administrar ese apetitoso negocio hay varios grupos muy poderosos que trastornan las estructuras oficiales, económicas y sociales de nuestra región.
Aprovechando que no hay un acuerdo migratorio formal entre ambos países y que en la práctica aquí rige la misma regla que en los Estados Unidos de otorgar facilidades a los cubanos que ya tienen los pies en territorio nacional, los capos del bajo mundo ofrecen hacer la travesía entre la isla y la Península, como si fuera una ruta turística más.
Ya en suelo yucateco o quintanarroense, los cubanos reciben sin mayor problema un oficio de salida con vigencia de un mes que los obliga a abandonar la República. En libertad, sin que nadie supervise el cumplimiento de ese plazo, los isleños tienen fácil tránsito por el país y la mayoría no tarda mucho en cruzar la frontera e internarse en los Estados Unidos.
¿Para qué arriesgarse a surcar la parte más brava y vigilada del Golfo de México rumbo a Florida si con sólo llegar a la Península yucateca se obtienen muchas facilidades para alcanzar el “sueño (norte)americano”? Esa política de “pies secos” y oficios oficiales de salida que permiten recuperar la libertad durante un mes a los mal llamados “balseros” —ahora viajan en lanchas rápidas y con todas las comodidades— ya permitió que de los 8,039 cubanos indocumentados que llegaron a México entre enero de 2005 y julio de 2008 sólo 2,523 fueran deportados.
Y esas cifras sólo incluyen a los que pasaron por algún registro oficial. Miles y miles más entran, deambulan y salen de México sin que las autoridades sepan de ellos, al menos formalmente.
En todo ese manejo de personas, dinero, corrupción e impunidad los puertos de la Península son puntos clave. Y lo que es peor, involucrando a cientos de paisanos pescadores, autoridades y similares y conexos que hoy trabajan para el bajo mundo contrabandeando cubanos y quién sabe cuántas cosas más.
Aquí va otro dato oficial: el año pasado 41.5% de los cubanos que entraron a México lo hicieron por mar y pese a que no existe comunicación marítima de pasajeros. Además, los analistas consideran que por cada legal entran por lo menos siete u ocho de manera clandestina.
En ese ir y venir se manejan millones de dólares y si bien todo comenzó con el tráfico de personas, hoy especialistas en seguridad opinan que las bandas son multiusos, pues al obtener la tolerancia de las autoridades diversifican sus actividades e incluyen en su catálogo drogas, armas, metales preciosos, mercancía robada en cualquier parte del mundo, licores, menores de edad, cigarros, artículos pirata, prostitutas, equipos o refacciones de alta tecnología y ciudadanos de otras naciones que desean llegar a los Estados Unidos (chinos, serbios...) .
Buena parte de la inseguridad que se respira en Cancún y alrededores se debe al auge que tienen los traficantes que comenzaron trayendo cubanos y ahora aparecen involucrados en muchas operaciones ilícitas.
Para tratar de poner orden, el gobierno de Felipe Calderón se hizo al ciego y al sordo en varias cuestiones sociopolíticas y rompiendo el esquema foxista comenzó a coquetear con el régimen de Fidel y Raúl Castro. Cuando las negociaciones apuntaban a un acuerdo formal que cuando menos medio regulara el tráfico migratorio, “Ike” y “Gustavo” vinieron a complicar las cosas.
¿O a caso creen que ante la catástrofe económica y humana que se arrastra de decenios y ahora agravaron los huracanes el gobierno cubano está muy interesado en gastar recursos para impedir la salida de gente que se quiere y puede ir? Antes de cerrar ese caño que alivia tensiones y además permite al gobierno castrista mandar a quien quiera y lo que quiera a donde quiera sin dejar huella, en Cuba hay otras prioridades y nexos diplomáticos más productivos por estrechar para poder hacerle frente no sólo a la herencia de los ciclones sino también para fortalecer los planes que tiene el grupo que hoy busca mantenerse en el poder.
Así, para Yucatán y toda la Península se pierde o demora un paso clave para tratar de recuperar ciertos niveles de seguridad en la zona, que seguirá siendo territorio de grupos de poder que trabajan fuera de la ley, alteran la escala de valores sociales y familiares y trastornan la economía formal.
Este nuevo ingrediente en el coctel que nos mantiene en crisis tiene muchos indicios de que seguirá siendo un fuerte dolor de cabeza, sobre todo cuando además seguimos desaprovechando una vecindad geográfica y una apertura que envidiarían muchas de las potencias mundiales.
Hoy la cercanía y la simpatía histórica entre Yucatán y Cuba viven momentos oscuros.
Cascabel Todavía no se nos olvida. Tal vez porque nos lo dijeron dos veces en menos de 15 días... Dicen que en el último año en Yucatán se crearon 20,000 empleos. Sí, veinte mil leyó usted bien... ¿Dónde estarán esos afortunados?— Mérida, Yucatán. Diario de Yucatán. 06/10/2008
Cuando los gobiernos de México y Cuba estaban a punto de comenzar a reordenar su flujo migratorio, los huracanes de septiembre atrasaron la visita del canciller Felipe Ramón Pérez Roque a nuestro país y revelaron que el acuerdo formal que se requiere se limitará a un simple memorándum con efectos muy limitados.
Sí, cuando el próximo lunes 20 se intente crear una nueva imagen de las relaciones México-Cuba en el marco de la visita del canciller cubano, seguirá flotando en el ambiente un asunto pendiente que nos trae casi de cabeza aquí en la Península.
Lo ocurrido en playas de Chabihau hace apenas unos días nos debe servir de advertencia. Así, ante un nuevo escenario en la isla, que con tintes de catástrofe golpea la economía y los planes políticos que apuntaban a una tibia apertura, el tema migratorio parece ya no tener la relevancia que quería imprimirle el gobierno mexicano.
En Cuba muchos proyectos se esfumaron junto con las miles de casas, cosechas y servicios públicos que desaparecieron con los vientos y mareas ciclónicas.
Pero ¿qué tiene que ver Yucatán con todo esto, además de la obligada solidaridad con nuestros vecinos? Cada vez es más evidente que la Península es una zona clave en el tránsito ilegal de todo lo que sale y entra a Cuba, y para administrar ese apetitoso negocio hay varios grupos muy poderosos que trastornan las estructuras oficiales, económicas y sociales de nuestra región.
Aprovechando que no hay un acuerdo migratorio formal entre ambos países y que en la práctica aquí rige la misma regla que en los Estados Unidos de otorgar facilidades a los cubanos que ya tienen los pies en territorio nacional, los capos del bajo mundo ofrecen hacer la travesía entre la isla y la Península, como si fuera una ruta turística más.
Ya en suelo yucateco o quintanarroense, los cubanos reciben sin mayor problema un oficio de salida con vigencia de un mes que los obliga a abandonar la República. En libertad, sin que nadie supervise el cumplimiento de ese plazo, los isleños tienen fácil tránsito por el país y la mayoría no tarda mucho en cruzar la frontera e internarse en los Estados Unidos.
¿Para qué arriesgarse a surcar la parte más brava y vigilada del Golfo de México rumbo a Florida si con sólo llegar a la Península yucateca se obtienen muchas facilidades para alcanzar el “sueño (norte)americano”? Esa política de “pies secos” y oficios oficiales de salida que permiten recuperar la libertad durante un mes a los mal llamados “balseros” —ahora viajan en lanchas rápidas y con todas las comodidades— ya permitió que de los 8,039 cubanos indocumentados que llegaron a México entre enero de 2005 y julio de 2008 sólo 2,523 fueran deportados.
Y esas cifras sólo incluyen a los que pasaron por algún registro oficial. Miles y miles más entran, deambulan y salen de México sin que las autoridades sepan de ellos, al menos formalmente.
En todo ese manejo de personas, dinero, corrupción e impunidad los puertos de la Península son puntos clave. Y lo que es peor, involucrando a cientos de paisanos pescadores, autoridades y similares y conexos que hoy trabajan para el bajo mundo contrabandeando cubanos y quién sabe cuántas cosas más.
Aquí va otro dato oficial: el año pasado 41.5% de los cubanos que entraron a México lo hicieron por mar y pese a que no existe comunicación marítima de pasajeros. Además, los analistas consideran que por cada legal entran por lo menos siete u ocho de manera clandestina.
En ese ir y venir se manejan millones de dólares y si bien todo comenzó con el tráfico de personas, hoy especialistas en seguridad opinan que las bandas son multiusos, pues al obtener la tolerancia de las autoridades diversifican sus actividades e incluyen en su catálogo drogas, armas, metales preciosos, mercancía robada en cualquier parte del mundo, licores, menores de edad, cigarros, artículos pirata, prostitutas, equipos o refacciones de alta tecnología y ciudadanos de otras naciones que desean llegar a los Estados Unidos (chinos, serbios...) .
Buena parte de la inseguridad que se respira en Cancún y alrededores se debe al auge que tienen los traficantes que comenzaron trayendo cubanos y ahora aparecen involucrados en muchas operaciones ilícitas.
Para tratar de poner orden, el gobierno de Felipe Calderón se hizo al ciego y al sordo en varias cuestiones sociopolíticas y rompiendo el esquema foxista comenzó a coquetear con el régimen de Fidel y Raúl Castro. Cuando las negociaciones apuntaban a un acuerdo formal que cuando menos medio regulara el tráfico migratorio, “Ike” y “Gustavo” vinieron a complicar las cosas.
¿O a caso creen que ante la catástrofe económica y humana que se arrastra de decenios y ahora agravaron los huracanes el gobierno cubano está muy interesado en gastar recursos para impedir la salida de gente que se quiere y puede ir? Antes de cerrar ese caño que alivia tensiones y además permite al gobierno castrista mandar a quien quiera y lo que quiera a donde quiera sin dejar huella, en Cuba hay otras prioridades y nexos diplomáticos más productivos por estrechar para poder hacerle frente no sólo a la herencia de los ciclones sino también para fortalecer los planes que tiene el grupo que hoy busca mantenerse en el poder.
Así, para Yucatán y toda la Península se pierde o demora un paso clave para tratar de recuperar ciertos niveles de seguridad en la zona, que seguirá siendo territorio de grupos de poder que trabajan fuera de la ley, alteran la escala de valores sociales y familiares y trastornan la economía formal.
Este nuevo ingrediente en el coctel que nos mantiene en crisis tiene muchos indicios de que seguirá siendo un fuerte dolor de cabeza, sobre todo cuando además seguimos desaprovechando una vecindad geográfica y una apertura que envidiarían muchas de las potencias mundiales.
Hoy la cercanía y la simpatía histórica entre Yucatán y Cuba viven momentos oscuros.
Cascabel Todavía no se nos olvida. Tal vez porque nos lo dijeron dos veces en menos de 15 días... Dicen que en el último año en Yucatán se crearon 20,000 empleos. Sí, veinte mil leyó usted bien... ¿Dónde estarán esos afortunados?— Mérida, Yucatán. Diario de Yucatán. 06/10/2008
Entre restas y divisiones
Los dimes y diretes que vemos y oímos entre los regidores panistas de Mérida y los promotores priistas de la Coordinación Metropolitana de Yucatán (Comey) del gobierno del Estado parecen sacados de una película en blanco y negro, de aquellas de principios del siglo pasado.
Tan innecesarios, dispendiosos y falsos resultan casi todos los pasajes del pleito que estamos seguros que éste pasa inadvertido para la mayoría de los meridanos, que ya no somos parvulitos de la política.
Aunque quieran esconderla en un mar de palabras, consejos, firmas y reuniones, la Cemey es un organismo secundario que no resolverá los grandes problemas que nos aquejan. Precisamente por eso no figuró entre las principales promesas electorales de Ivonne Ortega Pacheco ni tampoco en sus programas iniciales de gobierno.
Además, los meridanos sabemos que un buen líder no necesita de añadidos o hijos adoptivos para encontrar caminos de diálogo y establecer pactos para sacar adelante zonas claves para el desarrollo local. ¡Además, para eso cobran y cobran muy bien! Tenemos bien claro que en un estado pobre, burocratizado y entrampado resulta hasta cruel seguir engordando la maquinaria oficial, sobre todo si existen dependencias con atribuciones iguales o muy parecidas a las que intentan justificar lo injustificable.
Los meridanos ya entendimos por qué y para qué se creó la Comey y qué están defendiendo los regidores. En todo caso, los beneficios que aportaría nunca serán de la talla que ameritan nuestros problemas y nunca tampoco alcanzarán para ocultar el verdadero motivo político-partidista de su creación.
Los rollos, la publicidad pagada y gratuita y la desesperación de algunos anhelantes forman parte de un costoso juego de luces que no debe prosperar.
Preocupa observar cuánto tiempo y dinero se dedica a tratar de esconder el trasfondo político, a demorar los pasos que se deben de dar si en realidad lo que queremos es sumar para resolver y no restar para luego sólo dividir.
Cuando contabilizamos todo el espacio que ha recibido en los medios de comunicación esa comisión y observamos el camino que debe recorrerse para resolver problemas urbanos con alto contenido político-electoral, tenemos que concluir que hay de telarañas a telarañas...
Y atrapados en esas redes vemos a una Mérida que se nos va entre las manos por la falta de grandes decisiones a problemas que, en el mejor de los casos, sólo han querido administrar. Aún no vemos pasos audaces ni una visión de largo alcance.
Progreso se ve peor, entrampado en el primitivismo político y el atraso sociocultural. Obligado a soñar en servicios y espacios de primer mundo, nuestro puerto y la costa en general naufragan en un atraso lastimero y evidente.
El Oriente y el Sur —con Valladolid y Ticul o Tekax como ejes— son hoy tristes expulsores de mano de obra, zócalos de familias sin varones y puntos de muchos signos de interrogación, entre otros el que advierte de la falta de empleo para miles y miles de jóvenes. ¿Otro?: ahí están el alcoholismo y la drogadicción.
Ante necesidades tan urgentes, ¿dónde queda el compromiso de hacer más con menos? ¿Y el de servir sin distingos ni demora? No, señores, dedicarle todo lo que están dedicándole a ese asunto es desatender otros gravísimos problemas que nos mantienen en un segundo o tercer plano. Necesitamos hasta el último peso para echar andar planes trascendentes y no paliativos o distractores.
Contaminar con intereses personales y partidistas las tareas de gobierno es doblemente injusto en estados como Yucatán. De burocracia y política barata ya estamos hartos.
Mérida, Progreso, Umán, Valladolid, Ticul y otros municipios que forman concentraciones político-administrativas no necesitan de más funcionarios, organismos y pleitos, sino de un liderazgo honesto que se traduzca en bienestar y oportunidades de desarrollo.
Cuando la fuerza gubernamental entienda que está para servir y no para servirse; cuando en vez de “Suburbans” último modelo y presupuestos a modo los funcionarios ambicionen el genuino reconocimiento popular; cuando la verborrea —aunque salga de labios no muy viejos— cese y sólo escuchemos informes de resultados alentadores en materia social y económica; cuando lo que se hereden sean las virtudes y no sólo los cotos de poder... cuando todo eso y muchas otras cosas más sucedan, podremos darnos el lujo de creer en cuentos chinos.
Mientras, no nos dejemos engañar y llamemos al pan, pan y al vino, vino... Allá ellos los que quieran vivir engañados o en zonas de tolerancia mutuas.
Nosotros, desde el palco de una ciudadanía responsable, debemos seguir exigiendo lo que realmente necesitamos para salir de una crisis que ya nadie niega, y que amenaza con barrer los pilares de la sociedad.
Cascabel Para evitar los putz escuela, en la casa estaba casi prohibido enfermarse. “Se enferman los que pueden enfermarse”, sentenciaba el roble que nunca faltó al trabajo y honraba los compromisos incluso con la puntualidad. Hoy, al revisar lo que cuestan las medicinas, avalamos aquella orden: ¡Prohibido enfermarse!— Mérida, Yucatán. Diario de Yucatán 29/09/2008.
Tan innecesarios, dispendiosos y falsos resultan casi todos los pasajes del pleito que estamos seguros que éste pasa inadvertido para la mayoría de los meridanos, que ya no somos parvulitos de la política.
Aunque quieran esconderla en un mar de palabras, consejos, firmas y reuniones, la Cemey es un organismo secundario que no resolverá los grandes problemas que nos aquejan. Precisamente por eso no figuró entre las principales promesas electorales de Ivonne Ortega Pacheco ni tampoco en sus programas iniciales de gobierno.
Además, los meridanos sabemos que un buen líder no necesita de añadidos o hijos adoptivos para encontrar caminos de diálogo y establecer pactos para sacar adelante zonas claves para el desarrollo local. ¡Además, para eso cobran y cobran muy bien! Tenemos bien claro que en un estado pobre, burocratizado y entrampado resulta hasta cruel seguir engordando la maquinaria oficial, sobre todo si existen dependencias con atribuciones iguales o muy parecidas a las que intentan justificar lo injustificable.
Los meridanos ya entendimos por qué y para qué se creó la Comey y qué están defendiendo los regidores. En todo caso, los beneficios que aportaría nunca serán de la talla que ameritan nuestros problemas y nunca tampoco alcanzarán para ocultar el verdadero motivo político-partidista de su creación.
Los rollos, la publicidad pagada y gratuita y la desesperación de algunos anhelantes forman parte de un costoso juego de luces que no debe prosperar.
Preocupa observar cuánto tiempo y dinero se dedica a tratar de esconder el trasfondo político, a demorar los pasos que se deben de dar si en realidad lo que queremos es sumar para resolver y no restar para luego sólo dividir.
Cuando contabilizamos todo el espacio que ha recibido en los medios de comunicación esa comisión y observamos el camino que debe recorrerse para resolver problemas urbanos con alto contenido político-electoral, tenemos que concluir que hay de telarañas a telarañas...
Y atrapados en esas redes vemos a una Mérida que se nos va entre las manos por la falta de grandes decisiones a problemas que, en el mejor de los casos, sólo han querido administrar. Aún no vemos pasos audaces ni una visión de largo alcance.
Progreso se ve peor, entrampado en el primitivismo político y el atraso sociocultural. Obligado a soñar en servicios y espacios de primer mundo, nuestro puerto y la costa en general naufragan en un atraso lastimero y evidente.
El Oriente y el Sur —con Valladolid y Ticul o Tekax como ejes— son hoy tristes expulsores de mano de obra, zócalos de familias sin varones y puntos de muchos signos de interrogación, entre otros el que advierte de la falta de empleo para miles y miles de jóvenes. ¿Otro?: ahí están el alcoholismo y la drogadicción.
Ante necesidades tan urgentes, ¿dónde queda el compromiso de hacer más con menos? ¿Y el de servir sin distingos ni demora? No, señores, dedicarle todo lo que están dedicándole a ese asunto es desatender otros gravísimos problemas que nos mantienen en un segundo o tercer plano. Necesitamos hasta el último peso para echar andar planes trascendentes y no paliativos o distractores.
Contaminar con intereses personales y partidistas las tareas de gobierno es doblemente injusto en estados como Yucatán. De burocracia y política barata ya estamos hartos.
Mérida, Progreso, Umán, Valladolid, Ticul y otros municipios que forman concentraciones político-administrativas no necesitan de más funcionarios, organismos y pleitos, sino de un liderazgo honesto que se traduzca en bienestar y oportunidades de desarrollo.
Cuando la fuerza gubernamental entienda que está para servir y no para servirse; cuando en vez de “Suburbans” último modelo y presupuestos a modo los funcionarios ambicionen el genuino reconocimiento popular; cuando la verborrea —aunque salga de labios no muy viejos— cese y sólo escuchemos informes de resultados alentadores en materia social y económica; cuando lo que se hereden sean las virtudes y no sólo los cotos de poder... cuando todo eso y muchas otras cosas más sucedan, podremos darnos el lujo de creer en cuentos chinos.
Mientras, no nos dejemos engañar y llamemos al pan, pan y al vino, vino... Allá ellos los que quieran vivir engañados o en zonas de tolerancia mutuas.
Nosotros, desde el palco de una ciudadanía responsable, debemos seguir exigiendo lo que realmente necesitamos para salir de una crisis que ya nadie niega, y que amenaza con barrer los pilares de la sociedad.
Cascabel Para evitar los putz escuela, en la casa estaba casi prohibido enfermarse. “Se enferman los que pueden enfermarse”, sentenciaba el roble que nunca faltó al trabajo y honraba los compromisos incluso con la puntualidad. Hoy, al revisar lo que cuestan las medicinas, avalamos aquella orden: ¡Prohibido enfermarse!— Mérida, Yucatán. Diario de Yucatán 29/09/2008.
Sensación de miedo, súper jefe y músicos
Cuando faltan menos de cien días para que termine el año les invitamos a leer lo siguiente:.
100% legalCada vez somos más los que nos topamos con “operativos” y/o gente extraña, y optamos por tragarnos el miedo y confiar en que las cosas saldrán bien.
En las calles o sitios de reunión de Mérida y varias poblaciones yucatecas hay momentos en que, claudicando de posturas que tal vez en otro tiempo hubiéramos adoptado, preferimos asumir que esos torvos sujetos tal vez sean policías.
Pero la mayoría nos quedamos con la duda: ¿Serán policías? Así, con una justificada precaución o de plano temor, vamos cediendo espacios tal vez irrecuperables pero esperanzados en que todo eso será pasajero.
Y a las incógnitas sobre quién es quién en este revoltillo social hay que sumarle la duda sobre si todas las incursiones en casas, vehículos, llamadas, correos... cuentan con sustento legal.
Las normas, incluso las modernas que facilitan cateos y escuchas, incluyen alguna ineludible intervención judicial para garantizar nuestra protección. ¿Se estarán cumpliendo todos los requisitos? Lo ocurrido el lunes pasado en Hoctún y Tahmek es una advertencia. No podemos cerrar los ojos, callar y tolerar incluso lo intolerable.
No estamos en Iraq o Afganistán. Pasamos por momentos difíciles pero la ley es la ley.
Recurrir a métodos ilegales para supuestamente restaurar el estado de Derecho es tan peligroso como jugar con fuego.
Y por cierto, ¿quedará impune esa pésima actuación policíaca? La tercia Hoy proponemos como nombres-noticia de la semana a: Alejandro Rodríguez Palma, ex jefe de la Policía Judicial del Estado y quien el sábado pasado nos presentó un panorama tal de verticalidad y eficiencia, que nos dejó preguntándonos: Entonces, ¿por qué lo cambiaron? Si es verdad todo lo publicado, la decisión de apartarlo de tan importante puesto es una fuente de dudas. Se aventó incluso a decir que, si se lo piden, volvería a ser jefe de la Judicial.
Enrique Barrios, quien dirigió con acierto la Orquesta Sinfónica de Yucatán en los cuatro últimos conciertos en el Peón Contreras y busca la titularidad en una singular pasarela que apenas comienza.
Mientras aquí cosechaba aplausos, la prensa capitalina sembraba dudas sobre su recién concluida gestión al frente de la Orquesta Filarmónica de la ciudad de México.
De xenófobo no lo bajó una nota del Reforma, y la presencia del trombonista Julio Briceño por estos lares se explica en parte porque, cercano a Barrios, acaba de ser despedido de ese conjunto musical. ¿Verdad o mentira?... Cuando menos vale la pena estar enterados.
Todos los preparatorianos que nos colocaron en sitios de honor en las pruebas Enlace sobre matemáticas y lectura. Ojalá alguien averigüe qué hacen y dejan de hacer esos jóvenes y sus maestros para estar en el camino del éxito. Hay que imitarlos.
Come ansias Cuando el otro día alguien nos pedía volver a decir que ya ni la amuelan promoviendo artículos navideños en septiembre, un vecino de fila en el área de cajas intervino: En (...) desde el 15 de agosto comenzaron a fastidiar con Santa Clos.
—Seguramente lo hacen porque hay alguien que compra esferitas para su lancha —repusimos.
—Nooo, lo que pasa es que te quieren encadenar con los dichosos apartados y las advertencias de que eso o aquello ya no volverá a llegar y es mejor cargárselo desde ahora a tu tarjeta de crédito... Por eso cuando te dan tu aguinaldo lo único que te queda es transferirlo a sus verdaderos destinatarios —expuso el primero.
En plena era de las estadísticas y rumbo a una recesión, vale la pena averiguar cuántos artículos decembrinos se adquieren cinco meses antes de Navidad.— Mérida, Yucatán. Publicado por Diario de Yucatán 26/09/2008 . Trio
100% legalCada vez somos más los que nos topamos con “operativos” y/o gente extraña, y optamos por tragarnos el miedo y confiar en que las cosas saldrán bien.
En las calles o sitios de reunión de Mérida y varias poblaciones yucatecas hay momentos en que, claudicando de posturas que tal vez en otro tiempo hubiéramos adoptado, preferimos asumir que esos torvos sujetos tal vez sean policías.
Pero la mayoría nos quedamos con la duda: ¿Serán policías? Así, con una justificada precaución o de plano temor, vamos cediendo espacios tal vez irrecuperables pero esperanzados en que todo eso será pasajero.
Y a las incógnitas sobre quién es quién en este revoltillo social hay que sumarle la duda sobre si todas las incursiones en casas, vehículos, llamadas, correos... cuentan con sustento legal.
Las normas, incluso las modernas que facilitan cateos y escuchas, incluyen alguna ineludible intervención judicial para garantizar nuestra protección. ¿Se estarán cumpliendo todos los requisitos? Lo ocurrido el lunes pasado en Hoctún y Tahmek es una advertencia. No podemos cerrar los ojos, callar y tolerar incluso lo intolerable.
No estamos en Iraq o Afganistán. Pasamos por momentos difíciles pero la ley es la ley.
Recurrir a métodos ilegales para supuestamente restaurar el estado de Derecho es tan peligroso como jugar con fuego.
Y por cierto, ¿quedará impune esa pésima actuación policíaca? La tercia Hoy proponemos como nombres-noticia de la semana a: Alejandro Rodríguez Palma, ex jefe de la Policía Judicial del Estado y quien el sábado pasado nos presentó un panorama tal de verticalidad y eficiencia, que nos dejó preguntándonos: Entonces, ¿por qué lo cambiaron? Si es verdad todo lo publicado, la decisión de apartarlo de tan importante puesto es una fuente de dudas. Se aventó incluso a decir que, si se lo piden, volvería a ser jefe de la Judicial.
Enrique Barrios, quien dirigió con acierto la Orquesta Sinfónica de Yucatán en los cuatro últimos conciertos en el Peón Contreras y busca la titularidad en una singular pasarela que apenas comienza.
Mientras aquí cosechaba aplausos, la prensa capitalina sembraba dudas sobre su recién concluida gestión al frente de la Orquesta Filarmónica de la ciudad de México.
De xenófobo no lo bajó una nota del Reforma, y la presencia del trombonista Julio Briceño por estos lares se explica en parte porque, cercano a Barrios, acaba de ser despedido de ese conjunto musical. ¿Verdad o mentira?... Cuando menos vale la pena estar enterados.
Todos los preparatorianos que nos colocaron en sitios de honor en las pruebas Enlace sobre matemáticas y lectura. Ojalá alguien averigüe qué hacen y dejan de hacer esos jóvenes y sus maestros para estar en el camino del éxito. Hay que imitarlos.
Come ansias Cuando el otro día alguien nos pedía volver a decir que ya ni la amuelan promoviendo artículos navideños en septiembre, un vecino de fila en el área de cajas intervino: En (...) desde el 15 de agosto comenzaron a fastidiar con Santa Clos.
—Seguramente lo hacen porque hay alguien que compra esferitas para su lancha —repusimos.
—Nooo, lo que pasa es que te quieren encadenar con los dichosos apartados y las advertencias de que eso o aquello ya no volverá a llegar y es mejor cargárselo desde ahora a tu tarjeta de crédito... Por eso cuando te dan tu aguinaldo lo único que te queda es transferirlo a sus verdaderos destinatarios —expuso el primero.
En plena era de las estadísticas y rumbo a una recesión, vale la pena averiguar cuántos artículos decembrinos se adquieren cinco meses antes de Navidad.— Mérida, Yucatán. Publicado por Diario de Yucatán 26/09/2008 . Trio
¿Las causas o los efectos?
Con la misma policía, los mismos gobiernos, el mismo aparato de justicia, las mismas prioridades sociales, el mismo sistema educativo, el mismo esquema cultural...
¿Qué posibilidades tenemos de recuperar seguridad y oportunidades de bienestar con lo mismo que ahora nos colocó en este predicamento?.
No parece racional esperar un cambio trascendente sin antes contar con las herramientas personales, las instituciones y las recetas económicas que garanticen que no caeremos en el mismo o peor bache.
Desde la perspectiva actual de cada yucateco, ¿encontramos realmente razones para abrigar esperanzas de que con más de lo mismo no seguiremos en lo mismo... o buscando una respuesta tibia para un cáncer terminal? Y hablar de lo mismo no se circunscribe a determinado partido, grupo o estilo de gobernar. Lo mismo que nos tiene casi paralizados abarca toda la estructura socioeconómica que rige nuestros destinos.
No queremos ser catastrofistas ni causar desasosiego, pero pese a que intentamos pasar la página y ofrecerles hoy un Breviario sobre un tema diferente al que acapara ahora a la sociedad, terminamos por admitir que por el griterío imperante algo tenemos que decir para ayudar a enfocar el problema desde sus causas.
Terriblemente perjudicial es propiciar que la sociedad se quede en estado de shock o en la espuma de la crisis que nos rodea.
Aunque resulta tentador y hay un grupo empeñado en que nunca profundicemos sobre nuestros problemas, debemos darnos cuenta de que la inseguridad, la delincuencia, la baja escolaridad, el desarraigo y la desigualdad en los ingresos económicos son manifestaciones, consecuencias de que no estamos haciendo bien las cosas, de que no estamos en el camino correcto.
Así como la calentura avisa de que algo anda mal en nuestro organismo, así como cambia de color la piel al detectar alguna intoxicación... así debemos ver a los decapitados, al desempleo, a los excesos de los que se apoderan del dinero fácil, la corrupción e impunidad, la explotación laboral y agrícola, a la marginación de la mujer, al abandono de poblaciones enteras, las granadas, la desaparición de la familia, las narcomantas, los secuestros...
Todo eso y mucho más son manifestaciones de un problema estructural que tiene sus raíces en nosotros mismos como personas y en nosotros mismos como sociedad. La batalla se comienza a ganar cuando reconoces la realidad, y la derrota se inicia cuando escondes la cabeza y vives de fantasías.
De nada o muy poco sirve decorar y anunciar que tienes el mejor barco del mundo para hacerle frente a cualquier reto, si el casco es de papel y el motor carece de combustible.
Podrás hacer fiestas, conseguir patrocinadores, buscar rutas e incluso formar tu propia armada, pero a fin de cuentas lo que requieres para navegar y llegar a puerto seguro es contar con un buen barco.
Hoy la sociedad yucateca, la mexicana en general, es blanco de un fuego cruzado entre los grupos que quieren apoderarse del país y los que se aferran a una estructura de dominación que está haciendo agua por muchos lados.
Temerosos vemos cómo se cruzan advertencias y disputan territorios. La ley es su ley. Intercambian disfraces como puestos y avientan planes y promesas como si fueran caramelos. Hoy, ante ese triste panorama el primer paso que debemos dar es estar conscientes de que el problema está en las causas de la infección y no en los granos con pus.
Así quedará en claro que todas las recetas que quieran ofrecernos con los mismos ingredientes que había antes y durante la calentura servirán de muy poco o de nada para encontrar la salida.
Seríamos tontos o de plano cómplices de la zozobra y la injusticia si dejamos que nos hagan creer que con sólo disfrazar a la bestia se convertirá en la bella.
Poco a poco, en un proceso difícil, tenemos que recuperar terreno. Hoy, ante la magnitud de la avalancha, mucho ganamos con dejar en claro que con más de lo mismo es difícil, casi imposible, no caer en lo mismo.
Y reiteramos: más de lo mismo es caer en la maternidad de los desaguisados que hoy cobran vida en la inseguridad, la desigualdad, la pobreza y la desesperanza.
A los que forman la estructura de poder en México —gobierno, partidos, iglesias, crimen organizado...— hay que demostrarles que sabemos dónde estamos y por qué estamos como estamos.
Tenemos que marcar las diferencias entre los corruptos y mentirosos, y los jornaleros de un mundo mejor. Dado ese paso, el siguiente será más fácil y consistirá en volver a tejer en cada uno de nuestros círculos la escala de valores que premia el esfuerzo y el conocimiento en un ambiente de justicia y solidaridad.
No es utopía, tampoco tarea de héroes. Al lado de ti, cerca, seguramente encontrarás a alguien más que preferirá emprender la marcha que seguir viviendo como hoy nos están obligando a vivir.
¿Más de lo mismo? ¿Causas o efectos? ¿Hasta cuándo? Cascabel Lo peor que nos puede pasar es convertir el fracaso en show. Burlarse de uno mismo creyendo que estás parodiando a otros es parte de la borrachera que lleva a un alcoholismo social imparable.— Mérida, Yucatán. Publicado por Diario de Yucatán 22/09/2008
¿Qué posibilidades tenemos de recuperar seguridad y oportunidades de bienestar con lo mismo que ahora nos colocó en este predicamento?.
No parece racional esperar un cambio trascendente sin antes contar con las herramientas personales, las instituciones y las recetas económicas que garanticen que no caeremos en el mismo o peor bache.
Desde la perspectiva actual de cada yucateco, ¿encontramos realmente razones para abrigar esperanzas de que con más de lo mismo no seguiremos en lo mismo... o buscando una respuesta tibia para un cáncer terminal? Y hablar de lo mismo no se circunscribe a determinado partido, grupo o estilo de gobernar. Lo mismo que nos tiene casi paralizados abarca toda la estructura socioeconómica que rige nuestros destinos.
No queremos ser catastrofistas ni causar desasosiego, pero pese a que intentamos pasar la página y ofrecerles hoy un Breviario sobre un tema diferente al que acapara ahora a la sociedad, terminamos por admitir que por el griterío imperante algo tenemos que decir para ayudar a enfocar el problema desde sus causas.
Terriblemente perjudicial es propiciar que la sociedad se quede en estado de shock o en la espuma de la crisis que nos rodea.
Aunque resulta tentador y hay un grupo empeñado en que nunca profundicemos sobre nuestros problemas, debemos darnos cuenta de que la inseguridad, la delincuencia, la baja escolaridad, el desarraigo y la desigualdad en los ingresos económicos son manifestaciones, consecuencias de que no estamos haciendo bien las cosas, de que no estamos en el camino correcto.
Así como la calentura avisa de que algo anda mal en nuestro organismo, así como cambia de color la piel al detectar alguna intoxicación... así debemos ver a los decapitados, al desempleo, a los excesos de los que se apoderan del dinero fácil, la corrupción e impunidad, la explotación laboral y agrícola, a la marginación de la mujer, al abandono de poblaciones enteras, las granadas, la desaparición de la familia, las narcomantas, los secuestros...
Todo eso y mucho más son manifestaciones de un problema estructural que tiene sus raíces en nosotros mismos como personas y en nosotros mismos como sociedad. La batalla se comienza a ganar cuando reconoces la realidad, y la derrota se inicia cuando escondes la cabeza y vives de fantasías.
De nada o muy poco sirve decorar y anunciar que tienes el mejor barco del mundo para hacerle frente a cualquier reto, si el casco es de papel y el motor carece de combustible.
Podrás hacer fiestas, conseguir patrocinadores, buscar rutas e incluso formar tu propia armada, pero a fin de cuentas lo que requieres para navegar y llegar a puerto seguro es contar con un buen barco.
Hoy la sociedad yucateca, la mexicana en general, es blanco de un fuego cruzado entre los grupos que quieren apoderarse del país y los que se aferran a una estructura de dominación que está haciendo agua por muchos lados.
Temerosos vemos cómo se cruzan advertencias y disputan territorios. La ley es su ley. Intercambian disfraces como puestos y avientan planes y promesas como si fueran caramelos. Hoy, ante ese triste panorama el primer paso que debemos dar es estar conscientes de que el problema está en las causas de la infección y no en los granos con pus.
Así quedará en claro que todas las recetas que quieran ofrecernos con los mismos ingredientes que había antes y durante la calentura servirán de muy poco o de nada para encontrar la salida.
Seríamos tontos o de plano cómplices de la zozobra y la injusticia si dejamos que nos hagan creer que con sólo disfrazar a la bestia se convertirá en la bella.
Poco a poco, en un proceso difícil, tenemos que recuperar terreno. Hoy, ante la magnitud de la avalancha, mucho ganamos con dejar en claro que con más de lo mismo es difícil, casi imposible, no caer en lo mismo.
Y reiteramos: más de lo mismo es caer en la maternidad de los desaguisados que hoy cobran vida en la inseguridad, la desigualdad, la pobreza y la desesperanza.
A los que forman la estructura de poder en México —gobierno, partidos, iglesias, crimen organizado...— hay que demostrarles que sabemos dónde estamos y por qué estamos como estamos.
Tenemos que marcar las diferencias entre los corruptos y mentirosos, y los jornaleros de un mundo mejor. Dado ese paso, el siguiente será más fácil y consistirá en volver a tejer en cada uno de nuestros círculos la escala de valores que premia el esfuerzo y el conocimiento en un ambiente de justicia y solidaridad.
No es utopía, tampoco tarea de héroes. Al lado de ti, cerca, seguramente encontrarás a alguien más que preferirá emprender la marcha que seguir viviendo como hoy nos están obligando a vivir.
¿Más de lo mismo? ¿Causas o efectos? ¿Hasta cuándo? Cascabel Lo peor que nos puede pasar es convertir el fracaso en show. Burlarse de uno mismo creyendo que estás parodiando a otros es parte de la borrachera que lleva a un alcoholismo social imparable.— Mérida, Yucatán. Publicado por Diario de Yucatán 22/09/2008
Nombres, espadas y párrocos
Proponemos como los tres hombres-noticia de esta semana a:.
Alejandro Patrón Laviada, quien tras años de figurar en el mundo de la información informal el martes se lanzó al ruedo y, en un desplegado a toda plana, intenta deslindarse de varias jugadas en las que lo han tratado de involucrar.
Con un lenguaje por momentos atrabancado, el hermano del ex gobernador panista suelta nombres muy conocidos en un aviso público de que si lo atacan está dispuesto a jalar varias piernas.
El recado-respuesta que le mandó ayer la gobernadora (... investigaremos “hasta las últimas consecuencias”) sólo le pone más sabor a un caldo por cocinar.
Guillermo Galván Galván, general y secretario de la Defensa Nacional, escogió un momento estelar para apoyar a la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco. Como parte del homenaje a los Niños Héroes en La Mejorada, le hizo llegar un espadín del Heroico Colegio Militar con la siguiente dedicatoria: A la C. Ivonne Aracely Ortega Pacheco... Mujer líder, orgullo y ejemplo del pueblo yucateco.
No en balde hoy en Yucatán el Ejército tiene carta blanca para comandar acciones anticrimen.
Jaime Zetina González, secretario de Fomento Económico, dio a conocer el domingo un cambio que puede tener timba y jiribilla. Tratando de rendir cuentas favorables en materia de empleo, el funcionario estatal dijo que en vez de utilizar los registros del IMSS, el gobierno estatal recurrirá a los del Inegi.
Ya con ese cambio de rumbos que lanzó, de julio de 2007 a junio pasado se crearon 20,000 nuevas plazas, y a ese ritmo y con esa partitura pronostica que sí cumplirán aquella meta de ofrecer 100,000 nuevos puestos laborales este sexenio recortado.
¿Qué dirán los especialistas? Por lo pronto, el miércoles apareció una noticia que aterroriza: 135,000 familias yucatecas ya reciben subsidio por la pobreza en que viven. Lo que para algunos es un logro pues presumen de una mayor atención a los más necesitados, para otros es una advertencia de que vamos de mal en peor, pues aún no se sientan las bases para salir de una crisis histórica.
Zigzag Capítulo aparte merece la forma en que dejó la parroquia de San Sebastián el sacerdote Carlos Ceballos García.
Lo menos que se puede decir es que la jerarquía deja muchos cabos sueltos con el zigzag que mostró a la hora de tomar decisiones.
Dentro de los límites que marca cada problemática, siempre la mejor cara para enfrentar los problemas será la que refleje verdad, claridad, oportunidad y fidelidad a los principios.
Ojalá que el cambio premie la necesidad de encarnar el Evangelio sobre ciertos usos y costumbres que si bien tienen un valor, éste ya es secundario. Y también aliente la presencia de pastores, animadores y líderes parroquiales que, al lado de sus vecinos, vivan y trabajen para recorrer juntos —respetándose— el camino de la liberación.
“Aguayones” Varias yucatecas nos piden plantear una queja con impacto en sectores como los de la comunicación, las costumbres y la alimentación.
Aseguran que en algunos supermercados de Mérida ya les prohibieron, o mejor dicho, recomendaron, a las y los que atienden el área de carnes que sólo identifiquen los cortes con palabras que no son las que tradicionalmente usamos.
Quieren borrar de nuestro léxico el boliche y que se le conozca como “cuete”; la tucha ya es el “chambarete”; nuestra palomilla dicen que ahora se llama “aguayón” y el lomo de puerco es “caña”.
Cuando pides longaniza ponen cara de aburridos y del lado de las rebanadoras escuchas: “Pásame dos kilos de bola negra y medio de bistec de ojo...”.
Por muy foráneos que sean los sistemas de venta y sus promotores, creemos que hay costumbres por respetar y que nada costaría hacerle caso a aquel refrán que recomienda: “A la tierra donde fueres, haz lo que vieres”.— Mérida, Yucatán. Publicado por Diario de Yucatán. 19/09/2008
Alejandro Patrón Laviada, quien tras años de figurar en el mundo de la información informal el martes se lanzó al ruedo y, en un desplegado a toda plana, intenta deslindarse de varias jugadas en las que lo han tratado de involucrar.
Con un lenguaje por momentos atrabancado, el hermano del ex gobernador panista suelta nombres muy conocidos en un aviso público de que si lo atacan está dispuesto a jalar varias piernas.
El recado-respuesta que le mandó ayer la gobernadora (... investigaremos “hasta las últimas consecuencias”) sólo le pone más sabor a un caldo por cocinar.
Guillermo Galván Galván, general y secretario de la Defensa Nacional, escogió un momento estelar para apoyar a la gobernadora Ivonne Ortega Pacheco. Como parte del homenaje a los Niños Héroes en La Mejorada, le hizo llegar un espadín del Heroico Colegio Militar con la siguiente dedicatoria: A la C. Ivonne Aracely Ortega Pacheco... Mujer líder, orgullo y ejemplo del pueblo yucateco.
No en balde hoy en Yucatán el Ejército tiene carta blanca para comandar acciones anticrimen.
Jaime Zetina González, secretario de Fomento Económico, dio a conocer el domingo un cambio que puede tener timba y jiribilla. Tratando de rendir cuentas favorables en materia de empleo, el funcionario estatal dijo que en vez de utilizar los registros del IMSS, el gobierno estatal recurrirá a los del Inegi.
Ya con ese cambio de rumbos que lanzó, de julio de 2007 a junio pasado se crearon 20,000 nuevas plazas, y a ese ritmo y con esa partitura pronostica que sí cumplirán aquella meta de ofrecer 100,000 nuevos puestos laborales este sexenio recortado.
¿Qué dirán los especialistas? Por lo pronto, el miércoles apareció una noticia que aterroriza: 135,000 familias yucatecas ya reciben subsidio por la pobreza en que viven. Lo que para algunos es un logro pues presumen de una mayor atención a los más necesitados, para otros es una advertencia de que vamos de mal en peor, pues aún no se sientan las bases para salir de una crisis histórica.
Zigzag Capítulo aparte merece la forma en que dejó la parroquia de San Sebastián el sacerdote Carlos Ceballos García.
Lo menos que se puede decir es que la jerarquía deja muchos cabos sueltos con el zigzag que mostró a la hora de tomar decisiones.
Dentro de los límites que marca cada problemática, siempre la mejor cara para enfrentar los problemas será la que refleje verdad, claridad, oportunidad y fidelidad a los principios.
Ojalá que el cambio premie la necesidad de encarnar el Evangelio sobre ciertos usos y costumbres que si bien tienen un valor, éste ya es secundario. Y también aliente la presencia de pastores, animadores y líderes parroquiales que, al lado de sus vecinos, vivan y trabajen para recorrer juntos —respetándose— el camino de la liberación.
“Aguayones” Varias yucatecas nos piden plantear una queja con impacto en sectores como los de la comunicación, las costumbres y la alimentación.
Aseguran que en algunos supermercados de Mérida ya les prohibieron, o mejor dicho, recomendaron, a las y los que atienden el área de carnes que sólo identifiquen los cortes con palabras que no son las que tradicionalmente usamos.
Quieren borrar de nuestro léxico el boliche y que se le conozca como “cuete”; la tucha ya es el “chambarete”; nuestra palomilla dicen que ahora se llama “aguayón” y el lomo de puerco es “caña”.
Cuando pides longaniza ponen cara de aburridos y del lado de las rebanadoras escuchas: “Pásame dos kilos de bola negra y medio de bistec de ojo...”.
Por muy foráneos que sean los sistemas de venta y sus promotores, creemos que hay costumbres por respetar y que nada costaría hacerle caso a aquel refrán que recomienda: “A la tierra donde fueres, haz lo que vieres”.— Mérida, Yucatán. Publicado por Diario de Yucatán. 19/09/2008
Río revuelto, ganancia de...
Uno de los grandes riesgos de fenómenos sociales como el que vivimos tras la aparición de los once decapitados en Chichí Suárez es que con tanto polvo perdamos de vista la carretera.
Y es que repuestos del susto y restablecidos los pactos secretos con concesiones y límites, los protagonistas tratan de sacar partido de la zozobra que rodea este ajuste de fuerzas envuelto en una batalla de imágenes.
Así, los autores de la matanza intentan dejar claro el mensaje y armar el escenario más propicio para fortalecer su influencia.
El gobierno, por su parte, trata de asimilar e identificar el golpe, y vendernos la idea de que pese a todo sigue manteniendo el control.
Los factores de poder en la sociedad buscan protegerse y exigir lo exigible, pero sin arriesgarse.
Unos y otros apuestan a que con el paso del tiempo las cosas vuelvan a su lugar, gracias a una serie de ajustes y arreglos pactados casi siempre bajo la mesa.
La consigna entre los que quieren que todo o casi todo siga igual es “mantenernos como estábamos”, haciéndonos creer que vivíamos en el mejor de los yucatanes posibles, lo cual evidentemente es falso.
A ellos la misma atonía o de plano la crisis no les perjudica. En muchos casos los beneficia. Veamos por qué: Los autores de la matanza lograron captar la atención del gobierno y la sociedad. Además de los cadáveres, sembraron el temor y crearon un estado general de desconcierto, seguros de que les redituará grandes beneficios.
La desconfianza no sólo se observa entre los yucatecos comunes y corrientes, sino también entre funcionarios y policías. Por tanto, los mandamases del bajo mundo deben estar de fiesta. Impusieron su agenda u orden del día, lanzaron advertencias y están listos para cosechar.
El gobierno también encuentra el camino de las ganancias en medio de esta tormenta social.
Tras las primeras horas de incertidumbre se presenta como la única opción para hacer frente a la crisis. Muchos proyectos políticos se han consolidado pese a sus debilidades gracias a situaciones como la que comenzó en Chichí Suárez.
Así, no sólo reciben más atención y recursos, sino también el apoyo de los que antes se lo dosificaban, condicionaban o de plano negaban.
Por eso los factores de poder que antes se mostraban cautelosos en su cercanía al sector oficial y preferían que sus voceros trataran de manejar su imagen hoy no dudan en mostrarse al lado de la autoridad, e incluso la elogian por su supuesto valor y compromiso.
Esta luna de miel generalizada es sólo eso: un remanso para cualquier gobierno, que a fin de cuentas tiene que dar resultados si quiere que esta ola de solidaridad se convierta en algo más allá que una palmadita en el hombro.
Hasta el sábado por la mañana, cuando terminamos este escrito, poco sabíamos los yucatecos de todo lo que rodea a los doce decapitados.
Nos presumen movilizaciones y cateos, pero respuestas contundentes sobre por qué, quiénes y desde y hasta cuándo seguimos esperándolas.
Nos hablan de cómplices, pero no especifican vínculos; se mencionan nombres y apellidos, pero las historias y nexos ahí terminan; insisten en que son hechos aislados, pero seguimos sin saber tantas cosas, como por ejemplo: por qué cayó en Yucatán un avión cargado con droga, qué querían los que llevaron incluso granadas a la Gran Plaza, por dónde entra y se vende tanta droga a domicilio y en calles, tiendas y antros de Mérida...
Consciente de su debilidad, pero aprovechando los efectos del fenómeno Chichí, el gobierno intenta reposicionarse y dar la imagen que hoy vemos y que logra cautivar a más de uno.
Le apuesta, como señalamos al principio, a que transcurridos algunos días, realizados los ajustes y pactos que se tengan que hacer, todo o casi todo volverá a ser como antes... Salvo los escalones que habrá subido en cuestión de imagen política. ¿Se saldrá con la suya? Ya lo veremos.
Nos falta escribir sobre los factores de poder, entendidos éstos como los grupos que por su actividad, representación o patrimonio influyen de manera importante en la sociedad.
Como parte de una colectividad, estos sectores tienen un compromiso social muy importante y una grave responsabilidad en lo que pasa o deja de pasar en el entorno. De ahí que en momentos como éstos resulte crucial su comportamiento.
Fundamentalmente su influencia es económica y social, pues hoy día han cedido la administración política a los que ofrecen mayores garantías a su modelo de desarrollo.
Pero como buena parte de la realidad yucateca tiene su origen en la pobreza y desigualdad de oportunidades, el papel de estos grupos económicos es importantísimo para hacerle frente a manifestaciones como la de Chichí Suárez.
Estamos convencidos de que las cosas mejorarán drásticamente cuando las empresas yucatecas creen más oportunidades de trabajo, premien con mejores salarios la eficiencia, la creatividad y la honradez, y participen en planes de largo alcance que busquen un auténtico desarrollo sustentable.
Eso es lo que les corresponde hacer en primer término a los emprendedores que hoy muchas veces se limitan a ver pasar los conflictos y reclamos sociales.
Además, deben hacer conciencia de que estamos cosechando la realidad que permitimos al tolerar el consumo y tráfico de enervantes en nuestros círculos sociales.
También urge que encabecen una campaña, sobre todo entre la juventud, que enfatice que el dinero fácil lleva a tragedias como las de Chichí Suárez y que en las empresas yucatecas se premia el esfuerzo y el deseo de superación como mejor y única receta para progresar. Utilizando la jerga empresarial, tienen que reposicionar la idea de que ser decente sí es negocio.
Ojalá que el polvo y los intereses ocultos no nos desvíen del camino. Con prudencia, inteligencia y valor hay que saber diferenciar la paja del trigo y demostrarles a todos que podemos estar aturdidos pero no ciegos ni mudos y muchos menos mancos.
Cascabel Para remachar este juego de imágenes, anuncian que El Recodo cerrará hoy con broche de oro los festejos patrios en la Plaza Grande. De esa banda sinaloense es la canción “Los Chismes”, que en uno de sus pasajes dice: ... Dicen que eres algo ciega pero no me importa tanto yo te quiero pa'' mi esposa no para tirar al blanco.
Cuando no me veas me tientas pa'' que sepas por dónde ando....Río revuelto, ganancia de... Uno de los grandes riesgos de fenómenos sociales como el que vivimos tras la aparición de los once decapitados en Chichí Suárez es que con tanto polvo perdamos de vista la carretera.
Y es que repuestos del susto y restablecidos los pactos secretos con concesiones y límites, los protagonistas tratan de sacar partido de la zozobra que rodea este ajuste de fuerzas envuelto en una batalla de imágenes.
Así, los autores de la matanza intentan dejar claro el mensaje y armar el escenario más propicio para fortalecer su influencia.
El gobierno, por su parte, trata de asimilar e identificar el golpe, y vendernos la idea de que pese a todo sigue manteniendo el control.
Los factores de poder en la sociedad buscan protegerse y exigir lo exigible, pero sin arriesgarse.
Unos y otros apuestan a que con el paso del tiempo las cosas vuelvan a su lugar, gracias a una serie de ajustes y arreglos pactados casi siempre bajo la mesa.
La consigna entre los que quieren que todo o casi todo siga igual es “mantenernos como estábamos”, haciéndonos creer que vivíamos en el mejor de los yucatanes posibles, lo cual evidentemente es falso.
A ellos la misma atonía o de plano la crisis no les perjudica. En muchos casos los beneficia. Veamos por qué: Los autores de la matanza lograron captar la atención del gobierno y la sociedad. Además de los cadáveres, sembraron el temor y crearon un estado general de desconcierto, seguros de que les redituará grandes beneficios.
La desconfianza no sólo se observa entre los yucatecos comunes y corrientes, sino también entre funcionarios y policías. Por tanto, los mandamases del bajo mundo deben estar de fiesta. Impusieron su agenda u orden del día, lanzaron advertencias y están listos para cosechar.
El gobierno también encuentra el camino de las ganancias en medio de esta tormenta social.
Tras las primeras horas de incertidumbre se presenta como la única opción para hacer frente a la crisis. Muchos proyectos políticos se han consolidado pese a sus debilidades gracias a situaciones como la que comenzó en Chichí Suárez.
Así, no sólo reciben más atención y recursos, sino también el apoyo de los que antes se lo dosificaban, condicionaban o de plano negaban.
Por eso los factores de poder que antes se mostraban cautelosos en su cercanía al sector oficial y preferían que sus voceros trataran de manejar su imagen hoy no dudan en mostrarse al lado de la autoridad, e incluso la elogian por su supuesto valor y compromiso.
Esta luna de miel generalizada es sólo eso: un remanso para cualquier gobierno, que a fin de cuentas tiene que dar resultados si quiere que esta ola de solidaridad se convierta en algo más allá que una palmadita en el hombro.
Hasta el sábado por la mañana, cuando terminamos este escrito, poco sabíamos los yucatecos de todo lo que rodea a los doce decapitados.
Nos presumen movilizaciones y cateos, pero respuestas contundentes sobre por qué, quiénes y desde y hasta cuándo seguimos esperándolas.
Nos hablan de cómplices, pero no especifican vínculos; se mencionan nombres y apellidos, pero las historias y nexos ahí terminan; insisten en que son hechos aislados, pero seguimos sin saber tantas cosas, como por ejemplo: por qué cayó en Yucatán un avión cargado con droga, qué querían los que llevaron incluso granadas a la Gran Plaza, por dónde entra y se vende tanta droga a domicilio y en calles, tiendas y antros de Mérida...
Consciente de su debilidad, pero aprovechando los efectos del fenómeno Chichí, el gobierno intenta reposicionarse y dar la imagen que hoy vemos y que logra cautivar a más de uno.
Le apuesta, como señalamos al principio, a que transcurridos algunos días, realizados los ajustes y pactos que se tengan que hacer, todo o casi todo volverá a ser como antes... Salvo los escalones que habrá subido en cuestión de imagen política. ¿Se saldrá con la suya? Ya lo veremos.
Nos falta escribir sobre los factores de poder, entendidos éstos como los grupos que por su actividad, representación o patrimonio influyen de manera importante en la sociedad.
Como parte de una colectividad, estos sectores tienen un compromiso social muy importante y una grave responsabilidad en lo que pasa o deja de pasar en el entorno. De ahí que en momentos como éstos resulte crucial su comportamiento.
Fundamentalmente su influencia es económica y social, pues hoy día han cedido la administración política a los que ofrecen mayores garantías a su modelo de desarrollo.
Pero como buena parte de la realidad yucateca tiene su origen en la pobreza y desigualdad de oportunidades, el papel de estos grupos económicos es importantísimo para hacerle frente a manifestaciones como la de Chichí Suárez.
Estamos convencidos de que las cosas mejorarán drásticamente cuando las empresas yucatecas creen más oportunidades de trabajo, premien con mejores salarios la eficiencia, la creatividad y la honradez, y participen en planes de largo alcance que busquen un auténtico desarrollo sustentable.
Eso es lo que les corresponde hacer en primer término a los emprendedores que hoy muchas veces se limitan a ver pasar los conflictos y reclamos sociales.
Además, deben hacer conciencia de que estamos cosechando la realidad que permitimos al tolerar el consumo y tráfico de enervantes en nuestros círculos sociales.
También urge que encabecen una campaña, sobre todo entre la juventud, que enfatice que el dinero fácil lleva a tragedias como las de Chichí Suárez y que en las empresas yucatecas se premia el esfuerzo y el deseo de superación como mejor y única receta para progresar. Utilizando la jerga empresarial, tienen que reposicionar la idea de que ser decente sí es negocio.
Ojalá que el polvo y los intereses ocultos no nos desvíen del camino. Con prudencia, inteligencia y valor hay que saber diferenciar la paja del trigo y demostrarles a todos que podemos estar aturdidos pero no ciegos ni mudos y muchos menos mancos.
Cascabel Para remachar este juego de imágenes, anuncian que El Recodo cerrará hoy con broche de oro los festejos patrios en la Plaza Grande. De esa banda sinaloense es la canción “Los Chismes”, que en uno de sus pasajes dice: ... Dicen que eres algo ciega pero no me importa tanto yo te quiero pa'' mi esposa no para tirar al blanco.
Cuando no me veas me tientas pa'' que sepas por dónde ando....
Mérida, Yucatán. Diario de Yucatán. 15/09/2008
Y es que repuestos del susto y restablecidos los pactos secretos con concesiones y límites, los protagonistas tratan de sacar partido de la zozobra que rodea este ajuste de fuerzas envuelto en una batalla de imágenes.
Así, los autores de la matanza intentan dejar claro el mensaje y armar el escenario más propicio para fortalecer su influencia.
El gobierno, por su parte, trata de asimilar e identificar el golpe, y vendernos la idea de que pese a todo sigue manteniendo el control.
Los factores de poder en la sociedad buscan protegerse y exigir lo exigible, pero sin arriesgarse.
Unos y otros apuestan a que con el paso del tiempo las cosas vuelvan a su lugar, gracias a una serie de ajustes y arreglos pactados casi siempre bajo la mesa.
La consigna entre los que quieren que todo o casi todo siga igual es “mantenernos como estábamos”, haciéndonos creer que vivíamos en el mejor de los yucatanes posibles, lo cual evidentemente es falso.
A ellos la misma atonía o de plano la crisis no les perjudica. En muchos casos los beneficia. Veamos por qué: Los autores de la matanza lograron captar la atención del gobierno y la sociedad. Además de los cadáveres, sembraron el temor y crearon un estado general de desconcierto, seguros de que les redituará grandes beneficios.
La desconfianza no sólo se observa entre los yucatecos comunes y corrientes, sino también entre funcionarios y policías. Por tanto, los mandamases del bajo mundo deben estar de fiesta. Impusieron su agenda u orden del día, lanzaron advertencias y están listos para cosechar.
El gobierno también encuentra el camino de las ganancias en medio de esta tormenta social.
Tras las primeras horas de incertidumbre se presenta como la única opción para hacer frente a la crisis. Muchos proyectos políticos se han consolidado pese a sus debilidades gracias a situaciones como la que comenzó en Chichí Suárez.
Así, no sólo reciben más atención y recursos, sino también el apoyo de los que antes se lo dosificaban, condicionaban o de plano negaban.
Por eso los factores de poder que antes se mostraban cautelosos en su cercanía al sector oficial y preferían que sus voceros trataran de manejar su imagen hoy no dudan en mostrarse al lado de la autoridad, e incluso la elogian por su supuesto valor y compromiso.
Esta luna de miel generalizada es sólo eso: un remanso para cualquier gobierno, que a fin de cuentas tiene que dar resultados si quiere que esta ola de solidaridad se convierta en algo más allá que una palmadita en el hombro.
Hasta el sábado por la mañana, cuando terminamos este escrito, poco sabíamos los yucatecos de todo lo que rodea a los doce decapitados.
Nos presumen movilizaciones y cateos, pero respuestas contundentes sobre por qué, quiénes y desde y hasta cuándo seguimos esperándolas.
Nos hablan de cómplices, pero no especifican vínculos; se mencionan nombres y apellidos, pero las historias y nexos ahí terminan; insisten en que son hechos aislados, pero seguimos sin saber tantas cosas, como por ejemplo: por qué cayó en Yucatán un avión cargado con droga, qué querían los que llevaron incluso granadas a la Gran Plaza, por dónde entra y se vende tanta droga a domicilio y en calles, tiendas y antros de Mérida...
Consciente de su debilidad, pero aprovechando los efectos del fenómeno Chichí, el gobierno intenta reposicionarse y dar la imagen que hoy vemos y que logra cautivar a más de uno.
Le apuesta, como señalamos al principio, a que transcurridos algunos días, realizados los ajustes y pactos que se tengan que hacer, todo o casi todo volverá a ser como antes... Salvo los escalones que habrá subido en cuestión de imagen política. ¿Se saldrá con la suya? Ya lo veremos.
Nos falta escribir sobre los factores de poder, entendidos éstos como los grupos que por su actividad, representación o patrimonio influyen de manera importante en la sociedad.
Como parte de una colectividad, estos sectores tienen un compromiso social muy importante y una grave responsabilidad en lo que pasa o deja de pasar en el entorno. De ahí que en momentos como éstos resulte crucial su comportamiento.
Fundamentalmente su influencia es económica y social, pues hoy día han cedido la administración política a los que ofrecen mayores garantías a su modelo de desarrollo.
Pero como buena parte de la realidad yucateca tiene su origen en la pobreza y desigualdad de oportunidades, el papel de estos grupos económicos es importantísimo para hacerle frente a manifestaciones como la de Chichí Suárez.
Estamos convencidos de que las cosas mejorarán drásticamente cuando las empresas yucatecas creen más oportunidades de trabajo, premien con mejores salarios la eficiencia, la creatividad y la honradez, y participen en planes de largo alcance que busquen un auténtico desarrollo sustentable.
Eso es lo que les corresponde hacer en primer término a los emprendedores que hoy muchas veces se limitan a ver pasar los conflictos y reclamos sociales.
Además, deben hacer conciencia de que estamos cosechando la realidad que permitimos al tolerar el consumo y tráfico de enervantes en nuestros círculos sociales.
También urge que encabecen una campaña, sobre todo entre la juventud, que enfatice que el dinero fácil lleva a tragedias como las de Chichí Suárez y que en las empresas yucatecas se premia el esfuerzo y el deseo de superación como mejor y única receta para progresar. Utilizando la jerga empresarial, tienen que reposicionar la idea de que ser decente sí es negocio.
Ojalá que el polvo y los intereses ocultos no nos desvíen del camino. Con prudencia, inteligencia y valor hay que saber diferenciar la paja del trigo y demostrarles a todos que podemos estar aturdidos pero no ciegos ni mudos y muchos menos mancos.
Cascabel Para remachar este juego de imágenes, anuncian que El Recodo cerrará hoy con broche de oro los festejos patrios en la Plaza Grande. De esa banda sinaloense es la canción “Los Chismes”, que en uno de sus pasajes dice: ... Dicen que eres algo ciega pero no me importa tanto yo te quiero pa'' mi esposa no para tirar al blanco.
Cuando no me veas me tientas pa'' que sepas por dónde ando....Río revuelto, ganancia de... Uno de los grandes riesgos de fenómenos sociales como el que vivimos tras la aparición de los once decapitados en Chichí Suárez es que con tanto polvo perdamos de vista la carretera.
Y es que repuestos del susto y restablecidos los pactos secretos con concesiones y límites, los protagonistas tratan de sacar partido de la zozobra que rodea este ajuste de fuerzas envuelto en una batalla de imágenes.
Así, los autores de la matanza intentan dejar claro el mensaje y armar el escenario más propicio para fortalecer su influencia.
El gobierno, por su parte, trata de asimilar e identificar el golpe, y vendernos la idea de que pese a todo sigue manteniendo el control.
Los factores de poder en la sociedad buscan protegerse y exigir lo exigible, pero sin arriesgarse.
Unos y otros apuestan a que con el paso del tiempo las cosas vuelvan a su lugar, gracias a una serie de ajustes y arreglos pactados casi siempre bajo la mesa.
La consigna entre los que quieren que todo o casi todo siga igual es “mantenernos como estábamos”, haciéndonos creer que vivíamos en el mejor de los yucatanes posibles, lo cual evidentemente es falso.
A ellos la misma atonía o de plano la crisis no les perjudica. En muchos casos los beneficia. Veamos por qué: Los autores de la matanza lograron captar la atención del gobierno y la sociedad. Además de los cadáveres, sembraron el temor y crearon un estado general de desconcierto, seguros de que les redituará grandes beneficios.
La desconfianza no sólo se observa entre los yucatecos comunes y corrientes, sino también entre funcionarios y policías. Por tanto, los mandamases del bajo mundo deben estar de fiesta. Impusieron su agenda u orden del día, lanzaron advertencias y están listos para cosechar.
El gobierno también encuentra el camino de las ganancias en medio de esta tormenta social.
Tras las primeras horas de incertidumbre se presenta como la única opción para hacer frente a la crisis. Muchos proyectos políticos se han consolidado pese a sus debilidades gracias a situaciones como la que comenzó en Chichí Suárez.
Así, no sólo reciben más atención y recursos, sino también el apoyo de los que antes se lo dosificaban, condicionaban o de plano negaban.
Por eso los factores de poder que antes se mostraban cautelosos en su cercanía al sector oficial y preferían que sus voceros trataran de manejar su imagen hoy no dudan en mostrarse al lado de la autoridad, e incluso la elogian por su supuesto valor y compromiso.
Esta luna de miel generalizada es sólo eso: un remanso para cualquier gobierno, que a fin de cuentas tiene que dar resultados si quiere que esta ola de solidaridad se convierta en algo más allá que una palmadita en el hombro.
Hasta el sábado por la mañana, cuando terminamos este escrito, poco sabíamos los yucatecos de todo lo que rodea a los doce decapitados.
Nos presumen movilizaciones y cateos, pero respuestas contundentes sobre por qué, quiénes y desde y hasta cuándo seguimos esperándolas.
Nos hablan de cómplices, pero no especifican vínculos; se mencionan nombres y apellidos, pero las historias y nexos ahí terminan; insisten en que son hechos aislados, pero seguimos sin saber tantas cosas, como por ejemplo: por qué cayó en Yucatán un avión cargado con droga, qué querían los que llevaron incluso granadas a la Gran Plaza, por dónde entra y se vende tanta droga a domicilio y en calles, tiendas y antros de Mérida...
Consciente de su debilidad, pero aprovechando los efectos del fenómeno Chichí, el gobierno intenta reposicionarse y dar la imagen que hoy vemos y que logra cautivar a más de uno.
Le apuesta, como señalamos al principio, a que transcurridos algunos días, realizados los ajustes y pactos que se tengan que hacer, todo o casi todo volverá a ser como antes... Salvo los escalones que habrá subido en cuestión de imagen política. ¿Se saldrá con la suya? Ya lo veremos.
Nos falta escribir sobre los factores de poder, entendidos éstos como los grupos que por su actividad, representación o patrimonio influyen de manera importante en la sociedad.
Como parte de una colectividad, estos sectores tienen un compromiso social muy importante y una grave responsabilidad en lo que pasa o deja de pasar en el entorno. De ahí que en momentos como éstos resulte crucial su comportamiento.
Fundamentalmente su influencia es económica y social, pues hoy día han cedido la administración política a los que ofrecen mayores garantías a su modelo de desarrollo.
Pero como buena parte de la realidad yucateca tiene su origen en la pobreza y desigualdad de oportunidades, el papel de estos grupos económicos es importantísimo para hacerle frente a manifestaciones como la de Chichí Suárez.
Estamos convencidos de que las cosas mejorarán drásticamente cuando las empresas yucatecas creen más oportunidades de trabajo, premien con mejores salarios la eficiencia, la creatividad y la honradez, y participen en planes de largo alcance que busquen un auténtico desarrollo sustentable.
Eso es lo que les corresponde hacer en primer término a los emprendedores que hoy muchas veces se limitan a ver pasar los conflictos y reclamos sociales.
Además, deben hacer conciencia de que estamos cosechando la realidad que permitimos al tolerar el consumo y tráfico de enervantes en nuestros círculos sociales.
También urge que encabecen una campaña, sobre todo entre la juventud, que enfatice que el dinero fácil lleva a tragedias como las de Chichí Suárez y que en las empresas yucatecas se premia el esfuerzo y el deseo de superación como mejor y única receta para progresar. Utilizando la jerga empresarial, tienen que reposicionar la idea de que ser decente sí es negocio.
Ojalá que el polvo y los intereses ocultos no nos desvíen del camino. Con prudencia, inteligencia y valor hay que saber diferenciar la paja del trigo y demostrarles a todos que podemos estar aturdidos pero no ciegos ni mudos y muchos menos mancos.
Cascabel Para remachar este juego de imágenes, anuncian que El Recodo cerrará hoy con broche de oro los festejos patrios en la Plaza Grande. De esa banda sinaloense es la canción “Los Chismes”, que en uno de sus pasajes dice: ... Dicen que eres algo ciega pero no me importa tanto yo te quiero pa'' mi esposa no para tirar al blanco.
Cuando no me veas me tientas pa'' que sepas por dónde ando....
Mérida, Yucatán. Diario de Yucatán. 15/09/2008
Personajes y “patriotas”
Hoy estrenamos una minisección, y hablamos de las fiestas patrias y el abandonado aeropuerto de Kaua.
Figuras Al proponernos seleccionar a los hombres noticias de cada semana, creemos que los primeros pueden ser: Luis Felipe Saidén Ojeda, secretario de Seguridad Pública y quien pese a no aparecer mucho en público esta semana es el eje de nombramientos, rumores y conjeturas. En el terreno de los hechos, su influencia se consolidó el domingo con la designación de uno de sus incondicionales, Carlos Cantón Magaña, como nuevo jefe de la Policía Judicial.
Celia Rodríguez Ceballos, enfermera de la Jurisdicción Sanitaria 2, quien encabezó una brigada de Salud Mental y logró importantes progresos para evitar que una ola de suicidios continuara en el rancho Xkalax de Tizimín. Acciones como esta, que conocimos el jueves y muchas veces pasan inadvertidas, reconfortan y avalan los esfuerzos por la reintegración social.
Raúl Godoy Montañez, secretario de Educación, quien anunció el martes que Yucatán tendrá un Parque Científico que, de hacerse, será la envidia de muchas entidades. Aunque del dicho al hecho hay un buen trecho, esta apuesta por la formación de mejores yucatecos nos hace abrigar esperanzas.
Minicharros Los festejos por las fiestas patrias siempre nos han parecido un poco forzados aquí en Yucatán.
Y no lo decimos por aquello del separatismo ni por ser regionalistas a ultranza, pero la verdad es que el limitado arraigo que hoy muestra la neocostumbre de celebrar el “Grito” está más relacionada con la ola comercial que con una tradición.
Hasta mediados de los 70 acudir a la Plaza Grande de Mérida la noche del 15 de septiembre era costumbre de unos cuantos, que incluso tenían que desafiar a vándalos y pelafustanes que hacían de las suyas al amparo de la oscuridad y el humo.
Eran contadas las reuniones con mariachis, pozole, carnitas y rebozos de china poblana. Esos convivios no duraban mucho, pues el plato fuerte de los festejos patrios en Mérida y principales poblaciones del Estado era el desfile mañanero del día siguiente.
Hoy las cosas son diferentes, pero no creemos que obedezcan a un masivo despertar cívico, una creciente conciencia histórica o una ingente necesidad de elogiar gestas y ejemplos patrios.
Si el lunes próximo, gracias a la banda El Recodo, la Plaza se vuelve a llenar de gente y a ofrecer un ambiente festivo, si hasta la más pequeña fonda ofrece en su menú semanal platillos del centro de la República y los supers, colegios, restaurantes y parques se decoran con papeles tricolores, es fruto de que la mercadotecnia reina ya en comarcas antes reservadas a otro tipo de actividades.
Ojalá que todo ese nuevo gasto familiar que representan los festejos patrios sea compañero de algún tipo de ejercicio para encontrar qué debemos hacer hoy para tener una mejor patria.
Sombras en Kaua Bien haría el gobierno del Estado en informar las condiciones en que cedió el aeropuerto de Kaua al grupo Asur.
Ese ejercicio de transparencia no sólo nos permitiría saber qué dimos y qué debemos recibir a cambio, y cuándo y por cuánto tiempo, sino quizás elogiar en su justa dimensión lo que podría ser el primer paso para demoler uno de los grandes monumentos a la ineficiencia oficial que hay en Yucatán.
Costó tanto ese aeródromo (135 millones en 2000, más lo acumulado a lo largo de 3,000 días), que su soledad y abandono lastiman a una sociedad que requiere proyectos bien planeados y exitosos.
Lo que parecía un capricho, luego un turbio negocio y después víctima del fuego cruzado entre intereses ocultos, hoy cambia de manos bajo la tutela del nuevo gobierno estatal. Ya escuchamos nuevas promesas, pero desconfiados por los golpes recibidos nos parece urgente que se conozcan los detalles de ese traspaso.— Mérida, Yucatán. Publicado por Diario de Yucatán 12/09/2008 .
Figuras Al proponernos seleccionar a los hombres noticias de cada semana, creemos que los primeros pueden ser: Luis Felipe Saidén Ojeda, secretario de Seguridad Pública y quien pese a no aparecer mucho en público esta semana es el eje de nombramientos, rumores y conjeturas. En el terreno de los hechos, su influencia se consolidó el domingo con la designación de uno de sus incondicionales, Carlos Cantón Magaña, como nuevo jefe de la Policía Judicial.
Celia Rodríguez Ceballos, enfermera de la Jurisdicción Sanitaria 2, quien encabezó una brigada de Salud Mental y logró importantes progresos para evitar que una ola de suicidios continuara en el rancho Xkalax de Tizimín. Acciones como esta, que conocimos el jueves y muchas veces pasan inadvertidas, reconfortan y avalan los esfuerzos por la reintegración social.
Raúl Godoy Montañez, secretario de Educación, quien anunció el martes que Yucatán tendrá un Parque Científico que, de hacerse, será la envidia de muchas entidades. Aunque del dicho al hecho hay un buen trecho, esta apuesta por la formación de mejores yucatecos nos hace abrigar esperanzas.
Minicharros Los festejos por las fiestas patrias siempre nos han parecido un poco forzados aquí en Yucatán.
Y no lo decimos por aquello del separatismo ni por ser regionalistas a ultranza, pero la verdad es que el limitado arraigo que hoy muestra la neocostumbre de celebrar el “Grito” está más relacionada con la ola comercial que con una tradición.
Hasta mediados de los 70 acudir a la Plaza Grande de Mérida la noche del 15 de septiembre era costumbre de unos cuantos, que incluso tenían que desafiar a vándalos y pelafustanes que hacían de las suyas al amparo de la oscuridad y el humo.
Eran contadas las reuniones con mariachis, pozole, carnitas y rebozos de china poblana. Esos convivios no duraban mucho, pues el plato fuerte de los festejos patrios en Mérida y principales poblaciones del Estado era el desfile mañanero del día siguiente.
Hoy las cosas son diferentes, pero no creemos que obedezcan a un masivo despertar cívico, una creciente conciencia histórica o una ingente necesidad de elogiar gestas y ejemplos patrios.
Si el lunes próximo, gracias a la banda El Recodo, la Plaza se vuelve a llenar de gente y a ofrecer un ambiente festivo, si hasta la más pequeña fonda ofrece en su menú semanal platillos del centro de la República y los supers, colegios, restaurantes y parques se decoran con papeles tricolores, es fruto de que la mercadotecnia reina ya en comarcas antes reservadas a otro tipo de actividades.
Ojalá que todo ese nuevo gasto familiar que representan los festejos patrios sea compañero de algún tipo de ejercicio para encontrar qué debemos hacer hoy para tener una mejor patria.
Sombras en Kaua Bien haría el gobierno del Estado en informar las condiciones en que cedió el aeropuerto de Kaua al grupo Asur.
Ese ejercicio de transparencia no sólo nos permitiría saber qué dimos y qué debemos recibir a cambio, y cuándo y por cuánto tiempo, sino quizás elogiar en su justa dimensión lo que podría ser el primer paso para demoler uno de los grandes monumentos a la ineficiencia oficial que hay en Yucatán.
Costó tanto ese aeródromo (135 millones en 2000, más lo acumulado a lo largo de 3,000 días), que su soledad y abandono lastiman a una sociedad que requiere proyectos bien planeados y exitosos.
Lo que parecía un capricho, luego un turbio negocio y después víctima del fuego cruzado entre intereses ocultos, hoy cambia de manos bajo la tutela del nuevo gobierno estatal. Ya escuchamos nuevas promesas, pero desconfiados por los golpes recibidos nos parece urgente que se conozcan los detalles de ese traspaso.— Mérida, Yucatán. Publicado por Diario de Yucatán 12/09/2008 .
Obediente y calladita
Tres son los políticos que marcan el rumbo de Ivonne Ortega Pacheco: Carlos Salinas de Gortari, Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa Patrón.
De lo que planeen y decidan estos tres priistas dependerá lo que haga o deje de hacer la gobernadora.
En menor medida, y como protagonistas secundarios de ese escenario, podríamos mencionar a Enrique Peña Nieto, Félix González Canto, Beatriz Paredes Rangel, Elba Esther Gordillo y al disminuido Natividad González Parás.
Guardadas las proporciones, la gobernadora se ve tan obediente en cuestiones partidistas como ahora la vemos ante los dictados federales y militares en cuestiones de seguridad. Entusiasmados con el cambio, algunos se aventuran a decir: “Calladita y obediente se ve más bonita”.
Resulta interesante señalarlo, ya que en estas fechas comenzaron a tomarse decisiones claves para el futuro del PRI. Muchos amarres y desplazamientos siguen ocultos, pero es indudable que ese partido transita por el último tercio de los preparativos rumbo a los próximos comicios.
La reciente asamblea en Aguascalientes, los ajustes a los estatutos y los encuentros y desencuentros en el Congreso de la Unión son episodios de un parto en curso.
Muchas voces hablan del retorno de Carlos Salinas, presentándose como el único que puede reagrupar fuerzas y cumplir promesas en un nocivo intercambio de espacios que, en el mejor de los casos, nos coloca como simples observadores.
El ex presidente sigue como pieza clave en el ajedrez priista y su enfrentamiento con Ernesto Zedillo y los coqueteos con los panistas hechos gobierno parecen insuficientes para frenar su reaparición directa o a través de alguno de sus peones.
Hoy pocos ya dudan del papel de fichas salinistas que juegan algunos priistas más favorecidos por el aplausómetro que alientan las encuestas y los anuncios maquillados.
Tras comprometer quién sabe qué, el proyecto de Salinas parece disfrutar del apoyo de varios medios nacionales que, con tal de evitar “males mayores”, apuestan o cuando menos coquetean con la posibilidad de armar un nuevo Frankenstein priista.
Víctimas del secretismo y la marginación, relegados por muchos motivos de la toma de decisiones, varios gobernadores del PRI sólo esperan órdenes para saber por dónde alinearse. Aunque la mayoría se muestra inofensiva y dócil, gracias a la federalización —sobre todo fiscal— y a la falta de un mando fuerte en su partido, los caciques o gerentes estatales únicamente tratan de vender cara la remota posibilidad de armar minirrevueltas o pequeñas alianzas regionales.
Pese a ser el causante de muchos de los problemas que ahora se dice dispuesto a resolver, el PRI se moviliza en un escenario que nunca imaginó tan favorable tras su expulsión del poder.
Inesperadamente fortalecido por los errores de los gobiernos del PAN y el PRD y el interesado apoyo de muchos grupos de poder afectos a que unos cuantos decidan los asuntos de todos, la “voz de la experiencia política” parece que ya tiene un alto mando indiscutible y dispuesto a reclamar sumisión y cheques en blanco.
A esa cúpula, que varios insisten en identificar como salinista pese a los pataleos que podrían organizar algunos, le conviene sobremanera tener gobernadores o gerentes estatales como Ivonne Ortega. Figura nueva, aún en etapa de aprendizaje en varios campos y en deuda con los que la llevaron al gobierno del Estado, la política yucateca reúne casi todas las características para ser un buen correo de órdenes y planes.
Con mucho camino federal aún por recorrer, hoy el objetivo de Ivonne Ortega es tener todo bajo control en Yucatán. De ahí que en puestos clave y hasta secundarios, la nómina priista este plagada de incondicionales de la gobernadora. Comentan que sus adversarios no tienen motivos para quejarse, pues a fin de cuentas resultó generosa a la hora de asignar sueldos a representantes de todas las tribus.
La fotografía oficial publicada en la página tres de la sección Local del Diario del domingo 24 de agosto es un manantial de señales: tiernitos, acicaladitos, muy bien portaditos Alaine López Briceño y Mauricio Sahuí Rivero parecen los alumnos más obedientes de un salón de clases. Los rodean rostros y cuerpos que forman un alto contraste... Es una imagen del PRI yucateco presente en la reciente asamblea en Aguascalientes.
Al control partidista que ya ejerce a plenitud Ivonne Ortega —y que estará a prueba en unos meses a la hora de repartir candidaturas—, hay que abonarle el horizonte más o menos en calma que dibujan el cansancio cívico de la sociedad, la debacle del PAN, la debilidad crónica del PRD y la rápida atención mediática a los sobresaltos por los decapitados.
Además, junto con Félix González, la gobernadora ofrece a la cúpula priista una atractiva mancuerna para hacer lo que le ordenen en Campeche, donde en los próximos comicios estatales estará en juego la menguada influencia de Juan Carlos Mouriño en el campo político.
Entre lo poco que falta por definir en la carrera política de Ivonne Ortega está el papel que jugó en mayo de 2007 Elba Esther Gordillo. Aunque el Panal se alió al PAN, pocos creen que el papel de “Doña Perpetua” se limitó a esa formalidad. De pasada, ese capítulo también ayudará a aclarar el grado de cercanía que tienen Salinas de Gortari y la lideresa del magisterio sindicalizado. El fantasma de Marcelo Ebrard también hace sombra.
Así las cosas, hoy la principal fuerza política de Yucatán se ve como simple observadora de un parto priista que tiene muy poco de democrático y que pone en juego grandes decisiones para el país. Tras el cónclave de Aguascalientes, cada miembro de la cúpula irá apretando las tuercas de su jurisdicción e iremos apreciando cuál es la jugada maestra que nos tienen reservada.
El destino de Ivonne Ortega y del PRI yucateco está en dos pistas: la de continuar gobernando para el aplausómetro y, otra, la de que sólo le queda obedecer... por muy fuerte que parezca en su comarca.
Los críticos apostillaríamos: triste historia de una nueva generación que disfrutó de tantas ventajas políticas y que pudiendo ser locomotora prefirió ser cabús.
Cascabel
Distraerse en el asunto de los polarizados es el camino más fácil para seguir engañados, mientras el crimen pone en jaque a gobierno y sociedad.— Mérida, Yucatán. Publicado por Diario de Yucatán 08/09/2008
De lo que planeen y decidan estos tres priistas dependerá lo que haga o deje de hacer la gobernadora.
En menor medida, y como protagonistas secundarios de ese escenario, podríamos mencionar a Enrique Peña Nieto, Félix González Canto, Beatriz Paredes Rangel, Elba Esther Gordillo y al disminuido Natividad González Parás.
Guardadas las proporciones, la gobernadora se ve tan obediente en cuestiones partidistas como ahora la vemos ante los dictados federales y militares en cuestiones de seguridad. Entusiasmados con el cambio, algunos se aventuran a decir: “Calladita y obediente se ve más bonita”.
Resulta interesante señalarlo, ya que en estas fechas comenzaron a tomarse decisiones claves para el futuro del PRI. Muchos amarres y desplazamientos siguen ocultos, pero es indudable que ese partido transita por el último tercio de los preparativos rumbo a los próximos comicios.
La reciente asamblea en Aguascalientes, los ajustes a los estatutos y los encuentros y desencuentros en el Congreso de la Unión son episodios de un parto en curso.
Muchas voces hablan del retorno de Carlos Salinas, presentándose como el único que puede reagrupar fuerzas y cumplir promesas en un nocivo intercambio de espacios que, en el mejor de los casos, nos coloca como simples observadores.
El ex presidente sigue como pieza clave en el ajedrez priista y su enfrentamiento con Ernesto Zedillo y los coqueteos con los panistas hechos gobierno parecen insuficientes para frenar su reaparición directa o a través de alguno de sus peones.
Hoy pocos ya dudan del papel de fichas salinistas que juegan algunos priistas más favorecidos por el aplausómetro que alientan las encuestas y los anuncios maquillados.
Tras comprometer quién sabe qué, el proyecto de Salinas parece disfrutar del apoyo de varios medios nacionales que, con tal de evitar “males mayores”, apuestan o cuando menos coquetean con la posibilidad de armar un nuevo Frankenstein priista.
Víctimas del secretismo y la marginación, relegados por muchos motivos de la toma de decisiones, varios gobernadores del PRI sólo esperan órdenes para saber por dónde alinearse. Aunque la mayoría se muestra inofensiva y dócil, gracias a la federalización —sobre todo fiscal— y a la falta de un mando fuerte en su partido, los caciques o gerentes estatales únicamente tratan de vender cara la remota posibilidad de armar minirrevueltas o pequeñas alianzas regionales.
Pese a ser el causante de muchos de los problemas que ahora se dice dispuesto a resolver, el PRI se moviliza en un escenario que nunca imaginó tan favorable tras su expulsión del poder.
Inesperadamente fortalecido por los errores de los gobiernos del PAN y el PRD y el interesado apoyo de muchos grupos de poder afectos a que unos cuantos decidan los asuntos de todos, la “voz de la experiencia política” parece que ya tiene un alto mando indiscutible y dispuesto a reclamar sumisión y cheques en blanco.
A esa cúpula, que varios insisten en identificar como salinista pese a los pataleos que podrían organizar algunos, le conviene sobremanera tener gobernadores o gerentes estatales como Ivonne Ortega. Figura nueva, aún en etapa de aprendizaje en varios campos y en deuda con los que la llevaron al gobierno del Estado, la política yucateca reúne casi todas las características para ser un buen correo de órdenes y planes.
Con mucho camino federal aún por recorrer, hoy el objetivo de Ivonne Ortega es tener todo bajo control en Yucatán. De ahí que en puestos clave y hasta secundarios, la nómina priista este plagada de incondicionales de la gobernadora. Comentan que sus adversarios no tienen motivos para quejarse, pues a fin de cuentas resultó generosa a la hora de asignar sueldos a representantes de todas las tribus.
La fotografía oficial publicada en la página tres de la sección Local del Diario del domingo 24 de agosto es un manantial de señales: tiernitos, acicaladitos, muy bien portaditos Alaine López Briceño y Mauricio Sahuí Rivero parecen los alumnos más obedientes de un salón de clases. Los rodean rostros y cuerpos que forman un alto contraste... Es una imagen del PRI yucateco presente en la reciente asamblea en Aguascalientes.
Al control partidista que ya ejerce a plenitud Ivonne Ortega —y que estará a prueba en unos meses a la hora de repartir candidaturas—, hay que abonarle el horizonte más o menos en calma que dibujan el cansancio cívico de la sociedad, la debacle del PAN, la debilidad crónica del PRD y la rápida atención mediática a los sobresaltos por los decapitados.
Además, junto con Félix González, la gobernadora ofrece a la cúpula priista una atractiva mancuerna para hacer lo que le ordenen en Campeche, donde en los próximos comicios estatales estará en juego la menguada influencia de Juan Carlos Mouriño en el campo político.
Entre lo poco que falta por definir en la carrera política de Ivonne Ortega está el papel que jugó en mayo de 2007 Elba Esther Gordillo. Aunque el Panal se alió al PAN, pocos creen que el papel de “Doña Perpetua” se limitó a esa formalidad. De pasada, ese capítulo también ayudará a aclarar el grado de cercanía que tienen Salinas de Gortari y la lideresa del magisterio sindicalizado. El fantasma de Marcelo Ebrard también hace sombra.
Así las cosas, hoy la principal fuerza política de Yucatán se ve como simple observadora de un parto priista que tiene muy poco de democrático y que pone en juego grandes decisiones para el país. Tras el cónclave de Aguascalientes, cada miembro de la cúpula irá apretando las tuercas de su jurisdicción e iremos apreciando cuál es la jugada maestra que nos tienen reservada.
El destino de Ivonne Ortega y del PRI yucateco está en dos pistas: la de continuar gobernando para el aplausómetro y, otra, la de que sólo le queda obedecer... por muy fuerte que parezca en su comarca.
Los críticos apostillaríamos: triste historia de una nueva generación que disfrutó de tantas ventajas políticas y que pudiendo ser locomotora prefirió ser cabús.
Cascabel
Distraerse en el asunto de los polarizados es el camino más fácil para seguir engañados, mientras el crimen pone en jaque a gobierno y sociedad.— Mérida, Yucatán. Publicado por Diario de Yucatán 08/09/2008
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